¡Qué transformación! Encuentra que ahora su volcán le da nacimiento al suelo y al polen, su emoción se despertó en un millón de formas diferentes. Encuentra el espíritu de la primera isla que ha estado viviendo ahí, y dice: “¡Qué cambio! Me gustaría un despliegue todavía más espectacular. Las flores son poco coloridas y no son lo suficientemente silvestres. Es, si me perdonas, demasiado aburrido – sin embargo, en medio de todo, has hecho maravillas. Ahora, sin embargo, me gustaría un intercambio cultural con otras islas todavía desconocidas; y si no te importa, me gustaría que fueras a casa. Esta, después de todo, soy yo y mi tierra. El espíritu de la Isla Uno dice:”Disfruté mi aventura, y aprendí que los grandes impulsos explosivos de la creatividad son buenos – pero, Oh, añoro mis propias playas calmadas y tranquilas; así que, si no te importa, pienso que regresaré allí.” Y así lo hace – para encontrar una tierra en cierta manera transformada. Las arenas todavía se encuentran brillantes, pero la niebla y las neblinas se han ido. Las aves amadas se han multiplicado, y hay en la vieja igualdad familiar un nuevo, apagado pero delicioso estribillo: nuevas especies conservando las viejas, pero más vigorosas. El espíritu de la Isla Uno se da cuenta que encontraría las viejas condiciones bastante aburridas ahora, y que las nuevas alteraciones la llenarían de emoción y desafío. Qué intercambio tan delicioso. Porque el espíritu está convencido que definitivamente mejoró las condiciones de la Isla Dos, y no hay ninguna duda de que el espíritu de la segunda isla mejoró la Isla Uno más allá de grado. Mientras tanto, el espíritu de la Isla Tres ha estado pensando. Los espíritus de las Islas Uno y Dos no recurrieron a ella en absoluto. Estaba determinada a mantener su propia identidad. Sin embargo, ella también se ha vuelto solitaria, y ha visto caminos infinitos de coral saliendo de si misma. Su espíritu siguió uno de tales caminos y llegó a una isla desierta sobre la cual nada crecía. Figurativamente, su imagen estaba horrorizada. “¿Como puedes tolerar tal esterilidad?” clama al espíritu de esta cuarta isla. El espíritu de esa isla responde: “Aun el vigor de tus preguntas me enferma. Siento que vienes de una tierra tan superpoblada y tumultuosa que hace que mis arenas se blanqueen aun más, y los nudillos de mis rocas se vuelvan blancos.” El espíritu de la Isla Tres responde: “Yo soy yo misma. Tú debes ser alguna contraparte, embriagada de sensación, no dándote cuenta de la pureza de mi propia nada desnuda.” Las dos se confrontan lateralmente, ya que ninguna puede mirarse en los ojos de la otra. ¡Qué opuestos, qué contrastes, qué fascinación! Así que hacen un trato. El espíritu de la isla desierta dice: “Estás totalmente equivocada. Iré a tu tierra y lo probaré, y tú puedes permanecer aquí y participar de las alegrías de mi pacífica existencia – y, espero, aprendas el valor de la austeridad.” Así que el espíritu de la Isla Cuatro viaja a esa otra realidad, en donde pululan todos los tipos de vida sobre la playa y la montaña, y el espíritu de la tercera isla visita un mundo de una paz tal que todo movimiento parece acallado. ¡Qué paz! Sin embargo, en la paz, ¡qué poder! Y así poco a poco los cactus crecen en donde no había ninguno, abriéndose delicados capullos, llenos de agua. El espíritu de la tercera isla empieza inmediatamente a transformar la isla desierta. Aparecen grandes cambios, y chaparrones de poder – rápidas ráfagas de lluvia, explosivas inundaciones de energía. Entretanto, el espíritu de la isla desierta está casi abrumado por las formas llenas de vida en la Isla Tres, así que enseguida visita la isla volcánica; y cuando el volcán se asusta de su propia energía, el espíritu de la isla desierta dice: “Paz. Está bien dormir, está bien soñar. No necesitas estar tan preocupado por tu energía. Ella puede fluir rápidamente, o lentamente, en oleadas de sueños que toman eras. Haz lo que quieras. Así que el volcán lanza su energía a la formación de aun más nuevas especies, mientras el espíritu del desierto canta su tranquilidad a través de sus tejidos. Pero esta nueva vida lo confunde también, y añora regresar a casa a su vieja quietud. Allí, el espíritu de la tercera isla ha acelerado las habilidades del desierto de tal manera que florece con flores silenciosas que no estaban presentes antes. Los dos espíritus se encuentran. Cada isla está cambiada. “Somos contrapartes, cada una de la otra, y sin embargo invioladas.” Y el espíritu de la isla volcánica dice al espíritu de la primera isla: “Mi volcán sabe ahora como utilizar mejor su energía. Puede disparar hacia los cielos en gran despliegue, o deslizarse dentro de las pequeñas grietas de la tierra, igualmente poderoso.” Y el espíritu de la primera isla responde: “Le has enseñado a mi isla que la vida no es algo que deba temerse, aunque ella sea traducida a mis propios apacibles términos familiares. Este es el fin de nuestra analogía. El espíritu de cada una de las cuatro islas estaba en si mismo intacto, y los intercambios fueron escogidos. Ustedes no son islas para ustedes mismos, excepto cuando escogen serlo. Cada contraparte visualiza la realidad desde su propio punto de vista, y nunca hay una invasión.
jueves, 31 de marzo de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
La Realidad Desconocida 45
La Realidad desconocida: ella no puede expresarse en los términos cómodos de un conocimiento conocido, así que debes estirar tu propia imaginación, despertar tú mismo del letargo mental, y ser lo suficientemente audaz para descartar las confortables cobijas dogmáticas. Imagina que eres una pequeña isla arenosa, con playas suaves, algunas palmeras, y un refugio para las aves viajeras. Pretende además que estás bastante contento, aunque algunas veces estés solitario. Una fina niebla te rodea, aunque ella no impide que el brillo del sol caiga directamente. Te sientes muy independiente, y piensas de la niebla como un tipo de capullo que te protege suavemente de la envergadura de un mar infinito. Entonces empiezas a preguntarte acerca de las otras islas que sabes existen más allá de tu visión. ¿Son ellas como tú? Tu deseo de saber abre una pequeña ventana en la niebla, y miras a través de ella. Asombrado, descubres que un pequeño camino de coral te une con la isla próxima, que se visualiza ahora reluciente a través de la cada vez más creciente ventana en la niebla. ¿Quien está para decir en donde terminas tú y donde empieza la otra isla? A medida que te preguntas, más asombrado todavía, descubres otros caminos de coral extendiéndose desde ti en todas las direcciones. Estos conducen a más islas. “Todas son yo,” piensas, aunque cada una es muy diferente. Una puede no tener árboles en absoluto, y otra puede ser el hogar de un volcán. Algunas pueden estar llenas de suaves hierbas, inocentes de arena. Ahora bien, esta primera isla es muy inteligente en realidad, así que envía su espíritu a deambular por la contraparte más cercana, y dice: “Tú eres yo misma, pero sin arena, ni palmeras. Su vecina responde: “Lo sé. Tú eres yo sin mi imponente volcán, ignorante de la tremenda magia de la lava fluyendo, calmada y más bien estúpida, si se sabe la verdad.” Los espíritus de las dos islas se juntan para un viaje a la tercera, y allí descubren una tierra llena hasta el borde de aves, insectos y animales extraños, tampoco conocidos en casa. La primera isla le dice a la tercera: “Tú eres yo misma, solo que insoportablemente social. ¿Como puedes aguantar para alimentar tantos tipos de vida diferentes”? El espíritu de la segunda isla dice, también a la tercera: “Tú eres yo misma, solo que mi entusiasmo, mi alegría y mi belleza, están concentrados en la magia de mi volcán, y tú en cambio toleras el inquietante entusiasmo de las diversas especies – aves, animales e insectos – que fluyen en una mucho menos grandiosa forma a través de las pendientes de tu inquieta tierra.” La tercera isla sorprendida replica: “Yo soy yo misma, y tú debes ser una versión imperfecta de mi realidad. Yo no seria una isla aburrida, de solo arena y palmeras, o un paisaje neurótico de lava hirviente, nada más de lo que seria un caracol. Mi vida es mucho mejor, y ustedes dos son solo sombrías contrapartes mías.” La primera isla responde, en nuestro hipotético diálogo: “Sospecho que cada una de nosotras está acertada. Y más aun, me pregunto si realmente somos del todo islas.” La segunda isla dice: Supongamos que mi espíritu visita tu isla por un tiempo para descubrir lo que es poseer palmeras, unas pocas aves, y una playa tranquila. Renunciaré a mi volcán por un tiempo, y trataré de hacer una evaluación honesta, si a cambio tú quieres venir a mi tierra y prometes verla sin prejuicio. Quizá entonces comprenderás la gran majestad y el poder explosivo de mi exótico mundo.” La tercera isla dice: “Soy yo misma, demasiado ocupada con tal disparate. Las muchas especies que recorren mi dominio demandan mi atención, y si ustedes dos quieren intercambiar sus realidades, eso está bien – pero déjenme a mi fuera de ello, por favor.” El espíritu de la primera isla visita la segunda, y ella misma se encuentra asombrada. Siente un siempre impelente poder, subiendo desde abajo, que erupciona en formas siempre cambiantes. Sin embargo, es siempre ella misma, comparando su experiencia con lo que ha conocido. Cuando el volcán mismo, erupcionando incesantemente, desea paz, el espíritu de la primera isla piensa en sus propias tranquilas playas hogareñas. El volcán aprende una nueva lección: puede dirigir su poder en cualquier manera que escoja, disparando hacia arriba, o permaneciendo en calma. Puede de hecho estar inactivo y dormir por siglos. Puede, si lo escoge, permitir a las suaves arenas permanecer graciosamente sobre su refrescante extensión. Entretanto, el espíritu de esa isla volcánica está visitando la primera isla, y ella misma se encuentra encantada por las aguas tranquilas que se doblan contra la playa, las dóciles aves, y las pocas palmeras. Sin embargo, parece que las palmeras, y las aves y la arena, han dormido por siglos. Un día un ave vuela más allá de la primera isla que antes, a otra isla, y regresa con una extraña semilla que cae de su pico. La semilla crece. De ella surge una especie de planta completamente nueva y desconocida, en lo que respecta a la isla; y la planta a su turno produce flores con polen, frutos, y olores que tienen un tipo diferente de creatividad que todavía es desconocido. El espíritu de la segunda isla produce elementos en la primera isla que antes no estaban activos, pero se vuelve nostálgica, así que finalmente regresa a su propia tierra.
viernes, 25 de marzo de 2011
La Realidad Desconocida 44
Los árboles producen semillas. Algunas caen cerca. Otras son llevadas por el viento algunas distancias dentro de áreas que el árbol mismo, con toda su altura, no podría percibir.
El árbol no se siente menos, el mismo, porque produzca tales semillas. Así, las identidades arrojan semillas de si mismas un poco de la misma forma. Estas pueden crecer en entornos bastante diferentes. Sus realidades en ninguna forma amenazan la identidad de “los padres.” Las identidades tienen libre albedrío, así que ellas escogerán sus entornos o lugares de nacimiento.
Por lo que el árbol es físico, las propiedades físicas estarán implicadas, y las semillas madurarán siguiendo ciertos principios y características generales. Átomos y moléculas algunas veces formaran árboles; algunas veces se convertirán en partes de sofás. Formarán personas u hormigas u hojas de hierba, y sin embargo, en cada una de estas aventuras siempre retendrán su propio sentido de identidad. Se combinan para formar células y órganos, y a través de todos estos eventos obtienen diferentes tipos de experiencia.
Hablando físicamente, y generalmente, tu cuerpo está compuesto de hierbas y hormigas y rocas y bestias y aves, ya que en una u otra forma toda la materia biológica está relacionada. En ciertos términos, a través de tu experiencia, las aves y las rocas hablan alfabetos – y ciertas partes de tu propio ser vuelan o se arrastran como las aves o los insectos, formando el gran gestalt de la experiencia física. Está de moda decir: “Tú eres lo que comes;” que, por ejemplo, “No debes comer carne porque estás matando los animales, y esto está mal.” Pero, en términos más profundos, físicamente y biológicamente, los animales han nacido del cuerpo de la tierra, la cual está compuesta por los cadáveres de hombres y mujeres, tanto como lo está de otras materias. Los animales te consumen entonces tan frecuentemente como tú los consumes a ellos, y ellos son tan parte de tu humanidad, como tú eres parte de su así llamada naturaleza animal.
El intercambio constante que existe biológicamente significa que el mismo material físico que compone un hombre o una mujer puede ser dispersado, y más tarde puede formar un sapo, una estrella de mar, un perro o una flor. Puede distribuirse en innumerables formas diferentes. La aritmética de la conciencia no es aniquilada. Es multiplicada y no dividida. Evocadora dentro de cada forma está la conciencia de todas las otras combinaciones, todas las otras alianzas, a medida que la identidad forma continuamente nuevos empeños y gestalts de relación. No hay discriminación, ningún prejuicio.
Cuando comes, debes eliminar a través de tus intestinos. Esa materia resultante eventualmente retorna a la tierra, en donde ayuda a formar todas las otras cosas vivientes. La materia “muerta” – el residuo de un ave, el desecho de las células – estas cosas no son utilizadas por otras aves, aunque puede ser así ocasionalmente, sino por hombres y mujeres. No hay ninguna norma que diga que tu material celular descartado puede ser utilizado solo por tu propia especie. Sin embargo, en tus términos, toda identidad, sin importar cuan “diminuta,” se retiene ella misma y su identidad a través de muchas formas y alianzas de organizaciones.
A través de tales ramales de conciencia todo lo de tu mundo está relacionado. Tu propia identidad envía ramales de si misma constantemente. Estos se mezclan psíquicamente con otros ramales, a medida que átomos y moléculas son intercambiados físicamente. Así que hay diferentes organizaciones de identidad en las que juegas una parte.
Ruburt está conectado conmigo de esa manera. También está conectado de la misma manera con cada hormiga en el patio trasero. Sin embargo, Yo retengo mi identidad, la hormiga retiene su identidad, y Ruburt retiene la suya. Pero uno no puede existir sin los otros dos – ya que, en términos más amplios, la realidad de cada uno de los tres presupone la existencia de los otros.
El árbol no se siente menos, el mismo, porque produzca tales semillas. Así, las identidades arrojan semillas de si mismas un poco de la misma forma. Estas pueden crecer en entornos bastante diferentes. Sus realidades en ninguna forma amenazan la identidad de “los padres.” Las identidades tienen libre albedrío, así que ellas escogerán sus entornos o lugares de nacimiento.
Por lo que el árbol es físico, las propiedades físicas estarán implicadas, y las semillas madurarán siguiendo ciertos principios y características generales. Átomos y moléculas algunas veces formaran árboles; algunas veces se convertirán en partes de sofás. Formarán personas u hormigas u hojas de hierba, y sin embargo, en cada una de estas aventuras siempre retendrán su propio sentido de identidad. Se combinan para formar células y órganos, y a través de todos estos eventos obtienen diferentes tipos de experiencia.
Hablando físicamente, y generalmente, tu cuerpo está compuesto de hierbas y hormigas y rocas y bestias y aves, ya que en una u otra forma toda la materia biológica está relacionada. En ciertos términos, a través de tu experiencia, las aves y las rocas hablan alfabetos – y ciertas partes de tu propio ser vuelan o se arrastran como las aves o los insectos, formando el gran gestalt de la experiencia física. Está de moda decir: “Tú eres lo que comes;” que, por ejemplo, “No debes comer carne porque estás matando los animales, y esto está mal.” Pero, en términos más profundos, físicamente y biológicamente, los animales han nacido del cuerpo de la tierra, la cual está compuesta por los cadáveres de hombres y mujeres, tanto como lo está de otras materias. Los animales te consumen entonces tan frecuentemente como tú los consumes a ellos, y ellos son tan parte de tu humanidad, como tú eres parte de su así llamada naturaleza animal.
El intercambio constante que existe biológicamente significa que el mismo material físico que compone un hombre o una mujer puede ser dispersado, y más tarde puede formar un sapo, una estrella de mar, un perro o una flor. Puede distribuirse en innumerables formas diferentes. La aritmética de la conciencia no es aniquilada. Es multiplicada y no dividida. Evocadora dentro de cada forma está la conciencia de todas las otras combinaciones, todas las otras alianzas, a medida que la identidad forma continuamente nuevos empeños y gestalts de relación. No hay discriminación, ningún prejuicio.
Cuando comes, debes eliminar a través de tus intestinos. Esa materia resultante eventualmente retorna a la tierra, en donde ayuda a formar todas las otras cosas vivientes. La materia “muerta” – el residuo de un ave, el desecho de las células – estas cosas no son utilizadas por otras aves, aunque puede ser así ocasionalmente, sino por hombres y mujeres. No hay ninguna norma que diga que tu material celular descartado puede ser utilizado solo por tu propia especie. Sin embargo, en tus términos, toda identidad, sin importar cuan “diminuta,” se retiene ella misma y su identidad a través de muchas formas y alianzas de organizaciones.
A través de tales ramales de conciencia todo lo de tu mundo está relacionado. Tu propia identidad envía ramales de si misma constantemente. Estos se mezclan psíquicamente con otros ramales, a medida que átomos y moléculas son intercambiados físicamente. Así que hay diferentes organizaciones de identidad en las que juegas una parte.
Ruburt está conectado conmigo de esa manera. También está conectado de la misma manera con cada hormiga en el patio trasero. Sin embargo, Yo retengo mi identidad, la hormiga retiene su identidad, y Ruburt retiene la suya. Pero uno no puede existir sin los otros dos – ya que, en términos más amplios, la realidad de cada uno de los tres presupone la existencia de los otros.
martes, 22 de marzo de 2011
La Realidad Desconocida 43
Un poco de la misma manera, tu identidad cambia constantemente, aun mientras retienes tu sensación de permanencia. Esa sensación de permanencia cabalga sobre cambios infinitos – depende realmente de esos cambios físicos, espirituales y psíquicos. En tus términos, por ejemplo, si ellos no ocurren constantemente, tu cuerpo moriría. Las células, nuevamente, no son simplemente partículas minúsculas, útiles e invisibles, que componen tus órganos. Ellas también poseen conciencia propia. Ese tipo de conciencia une toda la materia física.
Hay en realidad una comunicación existente que une todo en la naturaleza, una red interior, de tal manera que cada parte de la tierra sabe lo que las otras partes están haciendo. Las células son organizaciones, siempre cambiando, formándose y desformándose.
Las células componen formas naturales. Una identidad no es una cosa de cierta forma o tamaño que debe aparecer siempre en una determinada manera. Es una unidad de conciencia, siempre ella misma e inviolada, mientras todavía está libre para formar otras organizaciones, entrar en otras combinaciones, en las que todas las otras unidades también deciden tomar parte. Así como hay diferentes formas para los objetos físicos, así mismo la identidad puede tomar diferentes formas – y, básicamente, esas formas son mucho más ricas y diversas que la variedad de objetos físicos.
Hablas acerca de los cromosomas. Tus científicos escriben acerca de la herencia, enterrada y codificada en los genes, proyectos de una identidad aun no formada. Pero hay proyectos psíquicos, por así decirlo, en donde cada identidad conoce su “historia”; y tomando cualquier línea de desarrollo dada, proyecta tal historia. El potencial de cada identidad es mucho mayor, sin embargo, de lo que puede ser expresado a través de cualquier tipo de desarrollo físico de una sola línea.
Las identidades envían entonces “filamentos de conciencia” dentro de tantas realidades como sea posible, de tal manera que todas las versiones de una identidad determinada tienen el potencial para desarrollarse de tantas maneras como sea posible.
Tú, tal como piensas de ti mismo, puedes tener problema siguiendo tales conceptos, así como tendrías problema tratando de seguir la realidad “futura” de las células dentro de tu cuerpo en este momento. Debes comprender que en términos más amplios no hay grande o pequeño. No hay una identidad gigante y una identidad pigmea. Cada identidad es inviolada. Cada una también se une con otras mientras mantiene su individualidad desarrollando su propio potencial.
Una montaña existe. Está compuesta de rocas y árboles, de césped y colinas, y en tus términos de tiempo, puedes mirarla, verla como tal, darle un nombre, e ignorar sus partes independientes igualmente importantes. Sin esas partes la montaña no existiría. Ella no está invadida por los árboles o por las rocas que la componen, y mientras los árboles crecen y mueren, la montaña misma, al menos en tus términos de tiempo, existe a pesar de los cambios. Ella también depende de los cambios. En una manera de decirlo, tus propias identidades, tal como las concibes, dependen de los mismos tipos de organizaciones de conciencia vivientes.
Mirémoslo de forma diferente. Las personas que leen la así llamada literatura “oculta” me pueden consideran “una vieja alma,” como una montaña. En una gran forma antigua, por encima de otras almas aldeanas más hogareñas, Yo tengo mi propia identidad. Sin embargo, esa identidad está compuesta de otras identidades, cada una independiente, así como la montaña está compuesta de sus rocas y no puede existir sin ellas, aun mientras se levanta grandiosamente por encima de la planicie. Mi entendimiento se basa en lo que soy, así como la altura de la montaña se basa en lo que ella es. No me siento invadido por los seres o identidades que me componen, ni ellos se sienten invadidos por mí – no más de lo que los árboles, las rocas y el césped resentirían la forma de la montaña en la que han crecido.
La cima de la montaña puede “ver más allá.” Su vista abarca la totalidad del campo. Así que puedo mirar dentro de tu realidad, como la cima de la montaña puede mirar hacia la planicie y el pueblo. La cima de la montaña y el pueblo son igualmente legítimos.
Tu mente pensante, tal como la consideras, es la cima de tu montaña. En ciertos términos, tú puedes ver “más” de lo que tus células pueden ver, aunque ellas también están conscientes de sus realidades. Si no fuera por sus vidas, no estarías en la cima de tu montaña psicológica. Aun los árboles en el pico más alto de la colina envían raíces robustas dentro del piso, y reciben de él alimento y vitalidad – y hay una gran toma y dame entre el más pequeño árbol en las colinas y el pino más antiguo. Ni una sola hoja de hierba muere sin que afecte la totalidad de la montaña. La energía dentro de la hierba se hunde en la tierra y, en tus términos, renace de nuevo. Los árboles, las rocas, la hierba, constantemente intercambian lugares, así como la energía cambia de forma.
El agua se precipita de la colina hacia el valle, y hay una constante toma y dame entre el pueblo abajo, las praderas, y la montaña. Así que hay el mismo tipo de transformación, de cambio y de cooperación entre todas las identidades. Puedes trazar las líneas en donde quieras por conveniencia, pero cada identidad retiene su individualidad y naturaleza inviolada, aun mientras cambia constantemente.
Hay en realidad una comunicación existente que une todo en la naturaleza, una red interior, de tal manera que cada parte de la tierra sabe lo que las otras partes están haciendo. Las células son organizaciones, siempre cambiando, formándose y desformándose.
Las células componen formas naturales. Una identidad no es una cosa de cierta forma o tamaño que debe aparecer siempre en una determinada manera. Es una unidad de conciencia, siempre ella misma e inviolada, mientras todavía está libre para formar otras organizaciones, entrar en otras combinaciones, en las que todas las otras unidades también deciden tomar parte. Así como hay diferentes formas para los objetos físicos, así mismo la identidad puede tomar diferentes formas – y, básicamente, esas formas son mucho más ricas y diversas que la variedad de objetos físicos.
Hablas acerca de los cromosomas. Tus científicos escriben acerca de la herencia, enterrada y codificada en los genes, proyectos de una identidad aun no formada. Pero hay proyectos psíquicos, por así decirlo, en donde cada identidad conoce su “historia”; y tomando cualquier línea de desarrollo dada, proyecta tal historia. El potencial de cada identidad es mucho mayor, sin embargo, de lo que puede ser expresado a través de cualquier tipo de desarrollo físico de una sola línea.
Las identidades envían entonces “filamentos de conciencia” dentro de tantas realidades como sea posible, de tal manera que todas las versiones de una identidad determinada tienen el potencial para desarrollarse de tantas maneras como sea posible.
Tú, tal como piensas de ti mismo, puedes tener problema siguiendo tales conceptos, así como tendrías problema tratando de seguir la realidad “futura” de las células dentro de tu cuerpo en este momento. Debes comprender que en términos más amplios no hay grande o pequeño. No hay una identidad gigante y una identidad pigmea. Cada identidad es inviolada. Cada una también se une con otras mientras mantiene su individualidad desarrollando su propio potencial.
Una montaña existe. Está compuesta de rocas y árboles, de césped y colinas, y en tus términos de tiempo, puedes mirarla, verla como tal, darle un nombre, e ignorar sus partes independientes igualmente importantes. Sin esas partes la montaña no existiría. Ella no está invadida por los árboles o por las rocas que la componen, y mientras los árboles crecen y mueren, la montaña misma, al menos en tus términos de tiempo, existe a pesar de los cambios. Ella también depende de los cambios. En una manera de decirlo, tus propias identidades, tal como las concibes, dependen de los mismos tipos de organizaciones de conciencia vivientes.
Mirémoslo de forma diferente. Las personas que leen la así llamada literatura “oculta” me pueden consideran “una vieja alma,” como una montaña. En una gran forma antigua, por encima de otras almas aldeanas más hogareñas, Yo tengo mi propia identidad. Sin embargo, esa identidad está compuesta de otras identidades, cada una independiente, así como la montaña está compuesta de sus rocas y no puede existir sin ellas, aun mientras se levanta grandiosamente por encima de la planicie. Mi entendimiento se basa en lo que soy, así como la altura de la montaña se basa en lo que ella es. No me siento invadido por los seres o identidades que me componen, ni ellos se sienten invadidos por mí – no más de lo que los árboles, las rocas y el césped resentirían la forma de la montaña en la que han crecido.
La cima de la montaña puede “ver más allá.” Su vista abarca la totalidad del campo. Así que puedo mirar dentro de tu realidad, como la cima de la montaña puede mirar hacia la planicie y el pueblo. La cima de la montaña y el pueblo son igualmente legítimos.
Tu mente pensante, tal como la consideras, es la cima de tu montaña. En ciertos términos, tú puedes ver “más” de lo que tus células pueden ver, aunque ellas también están conscientes de sus realidades. Si no fuera por sus vidas, no estarías en la cima de tu montaña psicológica. Aun los árboles en el pico más alto de la colina envían raíces robustas dentro del piso, y reciben de él alimento y vitalidad – y hay una gran toma y dame entre el más pequeño árbol en las colinas y el pino más antiguo. Ni una sola hoja de hierba muere sin que afecte la totalidad de la montaña. La energía dentro de la hierba se hunde en la tierra y, en tus términos, renace de nuevo. Los árboles, las rocas, la hierba, constantemente intercambian lugares, así como la energía cambia de forma.
El agua se precipita de la colina hacia el valle, y hay una constante toma y dame entre el pueblo abajo, las praderas, y la montaña. Así que hay el mismo tipo de transformación, de cambio y de cooperación entre todas las identidades. Puedes trazar las líneas en donde quieras por conveniencia, pero cada identidad retiene su individualidad y naturaleza inviolada, aun mientras cambia constantemente.
sábado, 19 de marzo de 2011
La Realidad Desconocida 42
Este libro tiene que ver con la naturaleza de la realidad desconocida, y con las maneras en las que puede llegar a ser conocida.
En esta sesión, por lo tanto, he resaltado varios experimentos o ejercicios para el lector. Estos ciertamente te conducirán a formar tus propias versiones de los ejercicios dados, o a abrir tu mente de tal manera que espontáneamente, a tu propia manera, llegues a estar enterado de los eventos que eran literalmente invisibles para ti antes.
Puedes encontrar que algunas de tus más queridas concepciones son concepciones erróneas a la luz de tus nuevas experiencias. Puesto que las exploraciones son sumamente personales, muy probablemente las iniciarás desde la estructura de tus creencias corrientes. Pueden utilizarse símbolos y estos pueden cambiar su significado para ti a medida que progresas. Los símbolos pueden evolucionar, por lo tanto. En el inicio de este trabajo le “advertí” al lector que aquí en estas sesiones iríamos más allá de las ideas de un solo dios y un solo ser. Dije que tus ideas de personalidad serian expandidas. A medida que La Realidad “Desconocida” está siendo producida, Ruburt y Joseph están teniendo sus propias experiencias, y descubriendo la naturaleza de la realidad desconocida tal como aplica para ellos.
Joseph recientemente tuvo una experiencia que lo perturbó, simplemente porque ella era difícil de interpretar, aun a la luz de su comprensión acerca de la naturaleza del ser. No puedes explorar la naturaleza de la realidad, esperando descubrir sus aspectos desconocidos, si insistes en que esos aspectos están en correspondencia con los nuevos. Así, Joseph se permitió alguna libertad – y enseguida estuvo casi escandalizado con los resultados.
Su experiencia pareció implicar que la identidad de su padre tenía tal movilidad y tantas posibilidades de desarrollo, que la misma idea de identidad pareció perder sus límites.
Primero que todo, en tus términos, la identidad pura no tiene forma. Hablas de un solo ser dentro de un solo cuerpo porque solamente estás familiarizado con una parte de ti mismo. Supones que toda personalidad, en una u otra forma, debe tener el equivalente de una forma humana, espiritual o de otra forma, para “habitar.”
La identidad misma está compuesta de energía pura. Ella no toma espacio. Ella no toma tiempo. Dije que hay partículas invisibles que pueden aparecer en más de un lugar simultáneamente. Así lo puede hacer la identidad. Los átomos y las moléculas construyen bloques de materia, en tus términos, aun mientras átomos y moléculas permanecen separados. La mesa entre Joseph y yo no se siente invadida por las partículas invisibles que la componen. Para el caso, si me perdonas por ese viejo juego de palabras, los átomos y las moléculas que forman la mesa hoy no tenían nada que ver con la mesa de hace cinco anos – aunque la mesa parecía la misma entonces que ahora.
De la misma manera, identidades muy separadas pueden unirse con otras en un gestalt de toma y dame, en el que la intención general es tan clara como la figura de la mesa. Hasta cierto punto, Joseph estaba percibiendo ese tipo de organización psíquica interna.
En tus términos, la tierra en cualquier tiempo dado representa la más exquisita cooperación física, espiritual y psíquica, en la que todas las conciencias están relacionadas y contribuyen a la realidad total. Físicamente, esto es comprendido un poco.
Es difícil de explicar en los niveles espirituales y psíquicos, sin hablar en términos de gradaciones de identidad, por ejemplo, pero, en tus términos, aun la más pequeña “partícula” de identidad es inviolada. Ella puede crecer, desarrollarse o expandirse, cambiar las alianzas o las organizaciones, y ella se combina con otras, incluso como lo hacen las células. Tu cuerpo no se siente como si tú lo invadieras. Tu conciencia y su conciencia están mezcladas; y sin embargo ella está compuesta de multitudinarias conciencias individuales que forman las más minúsculas partículas físicas dentro de ella. Esas partículas vienen y van, y sin embargo tu cuerpo permanece el mismo. Lo que era parte tuya físicamente el año anterior, no lo es hoy. Físicamente, eres una persona diferente. Puesto simplemente, el material del cuerpo es regresado constantemente a la tierra, en donde se forma de nuevo en una realización física – pero siempre diferente.
En esta sesión, por lo tanto, he resaltado varios experimentos o ejercicios para el lector. Estos ciertamente te conducirán a formar tus propias versiones de los ejercicios dados, o a abrir tu mente de tal manera que espontáneamente, a tu propia manera, llegues a estar enterado de los eventos que eran literalmente invisibles para ti antes.
Puedes encontrar que algunas de tus más queridas concepciones son concepciones erróneas a la luz de tus nuevas experiencias. Puesto que las exploraciones son sumamente personales, muy probablemente las iniciarás desde la estructura de tus creencias corrientes. Pueden utilizarse símbolos y estos pueden cambiar su significado para ti a medida que progresas. Los símbolos pueden evolucionar, por lo tanto. En el inicio de este trabajo le “advertí” al lector que aquí en estas sesiones iríamos más allá de las ideas de un solo dios y un solo ser. Dije que tus ideas de personalidad serian expandidas. A medida que La Realidad “Desconocida” está siendo producida, Ruburt y Joseph están teniendo sus propias experiencias, y descubriendo la naturaleza de la realidad desconocida tal como aplica para ellos.
Joseph recientemente tuvo una experiencia que lo perturbó, simplemente porque ella era difícil de interpretar, aun a la luz de su comprensión acerca de la naturaleza del ser. No puedes explorar la naturaleza de la realidad, esperando descubrir sus aspectos desconocidos, si insistes en que esos aspectos están en correspondencia con los nuevos. Así, Joseph se permitió alguna libertad – y enseguida estuvo casi escandalizado con los resultados.
Su experiencia pareció implicar que la identidad de su padre tenía tal movilidad y tantas posibilidades de desarrollo, que la misma idea de identidad pareció perder sus límites.
Primero que todo, en tus términos, la identidad pura no tiene forma. Hablas de un solo ser dentro de un solo cuerpo porque solamente estás familiarizado con una parte de ti mismo. Supones que toda personalidad, en una u otra forma, debe tener el equivalente de una forma humana, espiritual o de otra forma, para “habitar.”
La identidad misma está compuesta de energía pura. Ella no toma espacio. Ella no toma tiempo. Dije que hay partículas invisibles que pueden aparecer en más de un lugar simultáneamente. Así lo puede hacer la identidad. Los átomos y las moléculas construyen bloques de materia, en tus términos, aun mientras átomos y moléculas permanecen separados. La mesa entre Joseph y yo no se siente invadida por las partículas invisibles que la componen. Para el caso, si me perdonas por ese viejo juego de palabras, los átomos y las moléculas que forman la mesa hoy no tenían nada que ver con la mesa de hace cinco anos – aunque la mesa parecía la misma entonces que ahora.
De la misma manera, identidades muy separadas pueden unirse con otras en un gestalt de toma y dame, en el que la intención general es tan clara como la figura de la mesa. Hasta cierto punto, Joseph estaba percibiendo ese tipo de organización psíquica interna.
En tus términos, la tierra en cualquier tiempo dado representa la más exquisita cooperación física, espiritual y psíquica, en la que todas las conciencias están relacionadas y contribuyen a la realidad total. Físicamente, esto es comprendido un poco.
Es difícil de explicar en los niveles espirituales y psíquicos, sin hablar en términos de gradaciones de identidad, por ejemplo, pero, en tus términos, aun la más pequeña “partícula” de identidad es inviolada. Ella puede crecer, desarrollarse o expandirse, cambiar las alianzas o las organizaciones, y ella se combina con otras, incluso como lo hacen las células. Tu cuerpo no se siente como si tú lo invadieras. Tu conciencia y su conciencia están mezcladas; y sin embargo ella está compuesta de multitudinarias conciencias individuales que forman las más minúsculas partículas físicas dentro de ella. Esas partículas vienen y van, y sin embargo tu cuerpo permanece el mismo. Lo que era parte tuya físicamente el año anterior, no lo es hoy. Físicamente, eres una persona diferente. Puesto simplemente, el material del cuerpo es regresado constantemente a la tierra, en donde se forma de nuevo en una realización física – pero siempre diferente.
miércoles, 16 de marzo de 2011
La Realidad Desconocida 41
Ahora bien, no estoy diciendo que la personalidad humana es “tan significativa como una célula – no más o no menos.”
Estoy diciendo que en una forma las personas vivas sobre el cuerpo de la tierra tienen el mismo tipo de relación, una a la otra, como las células la tienen la una a la otra.
Psíquicamente, estás hecho de contrapartes, así como físicamente vienes de varias razas. Hay muchos más grupos de contrapartes que grupos de razas, pero entonces tu definición de razas es arbitraria. Las contrapartes pueden mejor relacionarse con las familias físicas, puesto que podrías muy bien tener cuatro o cinco contrapartes vivas en un siglo, así como podrías tener cuatro o cinco miembros familiares abarcando la misma cantidad de tiempo. Básicamente, sin embargo, las contrapartes tienen que ver con realizaciones y desarrollos que trascienden las razas y los países.
Ahora recuerda: Tú eres una versión terrenal de tu propio personaje mayor. Tú eres tú mismo absolutamente. Esa identidad mayor, sin embargo, es intrínsecamente la tuya propia, pero es esa parte que no puede ser expresada físicamente. Tus experiencias son las tuyas propias. A través de ti ellas se convierten en una parte de la experiencia de la identidad mayor, pero su realidad también te da “originalmente” tu existencia física, así como les das a tus hijos la vida física. Tus hijos no son tú, y sin embargo una vez ellos estuvieron contenidos en el útero de la madre. No obstante, ellos no se originaron tampoco en el útero, sino de la semilla y el óvulo.
Tu experiencia individual se vuelve parte entonces de tu propio personaje mayor, pero al mismo tiempo tú inconscientemente aprovechas el conocimiento de ese personaje y lo utilizas para tus propósitos: te vuelves un retoño, por así decirlo. Estás inconscientemente enterado de las experiencias de “tus” contrapartes, así como ellas lo están de las tuyas, y utilizas esa información para redondear la tuya.
Ciertas habilidades se pueden desarrollar con mucha mayor facilidad en particulares periodos de tiempo – en una tecnología altamente industrializada, por ejemplo – y aquellos interesados en ese tipo de entorno generalmente no aparecen en las épocas de los cavernícolas, simplemente porque aquellos vivos en ese tiempo estaban trabajando con desafíos diferentes. Así, esta hipotética identidad mayor también escoge nacer en diferentes periodos de tiempo, hablando históricamente; y el mismo patrón aparece en el que las contrapartes nacen como individuos, cada uno conectado biológicamente y espiritualmente, pero con grandes entrelazamientos y variaciones, como en el árbol físico familiar.
A su manera entonces, cada siglo tiene su propia integridad a todos los niveles. La identidad de cada persona viva es siempre “nueva.” Sin embargo, su rica herencia psíquica la conecta a través de la memoria y la experiencia a aquellas que “vendrán después,” o a aquellas que se “han ido antes.” Estás más cerca de algunos miembros familiares que a otros, y estás más cerca de algunas contrapartes que de otras.
Tus padres tienen representaciones físicas de sus recuerdos en términos de fotos y cartas. Ahora bien: esos recuerdos no son tuyos, y sin embargo son una parte muy definida de tu herencia. En algunos casos tus padres podrían contarte acerca de eventos que sucedieron en tu propia primera niñez, que haz olvidado. En una manera extraña, sin embargo, estos no son tus recuerdos, sino aquellos recuerdos de tus padres acerca de ti. Das por sentado que esos eventos ocurrieron aun cuando no los recuerdes.
Esos incidentes son recordados inconscientemente, sin embargo, si aplican a tu experiencia directa; y bajo hipnosis, por ejemplo, podrías hacerlos tuyos. Así que hay diferentes tipos de recuerdos. Compartes ciertas similitudes biológicas con tus padres, pero hay otras agrupaciones biológicas no comprendidas, que unen las contrapartes en un determinado siglo.
Los trasplantes de órganos, por ejemplo, podrían ser aceptados más fácilmente si provienen de contrapartes, así que tienes un tipo de subespecie, o subfamilia si lo prefieres, que opera dentro de las divisiones físicas regulares que reconoces. Los mensajes telepáticos se envían más rápidamente de una contraparte a otra.
Algunos de los recuerdos de tus contrapartes pueden aparecer en tus estados del sueño, en donde quizás se presentan como fantasías para ti.
Estas son como instantáneas psíquicas más que físicas, implicando instancias que son parte de tu herencia – tuyas pero no tuyas. Ellas le suman a lo que eres. Ellas te pueden dar información correcta acerca del “pasado,” incluso como las fotografías de tus padres te pueden contar acerca de un tiempo en el que no participaste directamente, en tus términos. Las viejas fotografías tendrán un eco dentro de ti, sin embargo, como también tus recuerdos psíquicos.
Tú siempre estás al centro de tu vida. Nuevamente, tu ser, tal como lo comprendes, nunca es aniquilado, sino que continúa para desarrollar su propia existencia de otras maneras. Una parte de ti ha vivido muchas vidas sobre este planeta, pero el “tú” que conoces está aquí recientemente, y nunca más encontrará de nuevo el espacio y el tiempo precisamente en la misma forma. Lo mismo aplica a cada vida vivida antes o después. Biológicamente, te apoyas en una herencia, sin embargo, y psíquicamente aplica lo mismo. El alma, o este personaje mayor, no envía simplemente un viejo ser con nuevos ropajes una y otra vez, sino cada vez un nuevo recién acuñado ser que entonces se desarrolla y sigue su propio camino. Ese ser cabalga firmemente, sin embargo, en el gran vuelo de la experiencia, y siente dentro de si mismo todas aquellas otras versiones completamente únicas que también se lanzan en su camino a la existencia.
Así, Joseph era Nebene, y la mujer negra, y el soldado Romano, y sin embargo no era ninguno de esos. No obstante, sus realidades eran parte también de su gran alianza mayor.
No hay coincidencias en ninguna de las agrupaciones – biológicas, psíquicas, o sociales. Es verdad que ciertos intereses agrupan a la gente en reuniones o encuentros. Hay razones de por qué las personas nacen en un determinado siglo, y por qué se encuentran en el espacio y el tiempo. Así también hay razones por las que ciertas personas vienen a las clases de Ruburt.
Estoy diciendo que en una forma las personas vivas sobre el cuerpo de la tierra tienen el mismo tipo de relación, una a la otra, como las células la tienen la una a la otra.
Psíquicamente, estás hecho de contrapartes, así como físicamente vienes de varias razas. Hay muchos más grupos de contrapartes que grupos de razas, pero entonces tu definición de razas es arbitraria. Las contrapartes pueden mejor relacionarse con las familias físicas, puesto que podrías muy bien tener cuatro o cinco contrapartes vivas en un siglo, así como podrías tener cuatro o cinco miembros familiares abarcando la misma cantidad de tiempo. Básicamente, sin embargo, las contrapartes tienen que ver con realizaciones y desarrollos que trascienden las razas y los países.
Ahora recuerda: Tú eres una versión terrenal de tu propio personaje mayor. Tú eres tú mismo absolutamente. Esa identidad mayor, sin embargo, es intrínsecamente la tuya propia, pero es esa parte que no puede ser expresada físicamente. Tus experiencias son las tuyas propias. A través de ti ellas se convierten en una parte de la experiencia de la identidad mayor, pero su realidad también te da “originalmente” tu existencia física, así como les das a tus hijos la vida física. Tus hijos no son tú, y sin embargo una vez ellos estuvieron contenidos en el útero de la madre. No obstante, ellos no se originaron tampoco en el útero, sino de la semilla y el óvulo.
Tu experiencia individual se vuelve parte entonces de tu propio personaje mayor, pero al mismo tiempo tú inconscientemente aprovechas el conocimiento de ese personaje y lo utilizas para tus propósitos: te vuelves un retoño, por así decirlo. Estás inconscientemente enterado de las experiencias de “tus” contrapartes, así como ellas lo están de las tuyas, y utilizas esa información para redondear la tuya.
Ciertas habilidades se pueden desarrollar con mucha mayor facilidad en particulares periodos de tiempo – en una tecnología altamente industrializada, por ejemplo – y aquellos interesados en ese tipo de entorno generalmente no aparecen en las épocas de los cavernícolas, simplemente porque aquellos vivos en ese tiempo estaban trabajando con desafíos diferentes. Así, esta hipotética identidad mayor también escoge nacer en diferentes periodos de tiempo, hablando históricamente; y el mismo patrón aparece en el que las contrapartes nacen como individuos, cada uno conectado biológicamente y espiritualmente, pero con grandes entrelazamientos y variaciones, como en el árbol físico familiar.
A su manera entonces, cada siglo tiene su propia integridad a todos los niveles. La identidad de cada persona viva es siempre “nueva.” Sin embargo, su rica herencia psíquica la conecta a través de la memoria y la experiencia a aquellas que “vendrán después,” o a aquellas que se “han ido antes.” Estás más cerca de algunos miembros familiares que a otros, y estás más cerca de algunas contrapartes que de otras.
Tus padres tienen representaciones físicas de sus recuerdos en términos de fotos y cartas. Ahora bien: esos recuerdos no son tuyos, y sin embargo son una parte muy definida de tu herencia. En algunos casos tus padres podrían contarte acerca de eventos que sucedieron en tu propia primera niñez, que haz olvidado. En una manera extraña, sin embargo, estos no son tus recuerdos, sino aquellos recuerdos de tus padres acerca de ti. Das por sentado que esos eventos ocurrieron aun cuando no los recuerdes.
Esos incidentes son recordados inconscientemente, sin embargo, si aplican a tu experiencia directa; y bajo hipnosis, por ejemplo, podrías hacerlos tuyos. Así que hay diferentes tipos de recuerdos. Compartes ciertas similitudes biológicas con tus padres, pero hay otras agrupaciones biológicas no comprendidas, que unen las contrapartes en un determinado siglo.
Los trasplantes de órganos, por ejemplo, podrían ser aceptados más fácilmente si provienen de contrapartes, así que tienes un tipo de subespecie, o subfamilia si lo prefieres, que opera dentro de las divisiones físicas regulares que reconoces. Los mensajes telepáticos se envían más rápidamente de una contraparte a otra.
Algunos de los recuerdos de tus contrapartes pueden aparecer en tus estados del sueño, en donde quizás se presentan como fantasías para ti.
Estas son como instantáneas psíquicas más que físicas, implicando instancias que son parte de tu herencia – tuyas pero no tuyas. Ellas le suman a lo que eres. Ellas te pueden dar información correcta acerca del “pasado,” incluso como las fotografías de tus padres te pueden contar acerca de un tiempo en el que no participaste directamente, en tus términos. Las viejas fotografías tendrán un eco dentro de ti, sin embargo, como también tus recuerdos psíquicos.
Tú siempre estás al centro de tu vida. Nuevamente, tu ser, tal como lo comprendes, nunca es aniquilado, sino que continúa para desarrollar su propia existencia de otras maneras. Una parte de ti ha vivido muchas vidas sobre este planeta, pero el “tú” que conoces está aquí recientemente, y nunca más encontrará de nuevo el espacio y el tiempo precisamente en la misma forma. Lo mismo aplica a cada vida vivida antes o después. Biológicamente, te apoyas en una herencia, sin embargo, y psíquicamente aplica lo mismo. El alma, o este personaje mayor, no envía simplemente un viejo ser con nuevos ropajes una y otra vez, sino cada vez un nuevo recién acuñado ser que entonces se desarrolla y sigue su propio camino. Ese ser cabalga firmemente, sin embargo, en el gran vuelo de la experiencia, y siente dentro de si mismo todas aquellas otras versiones completamente únicas que también se lanzan en su camino a la existencia.
Así, Joseph era Nebene, y la mujer negra, y el soldado Romano, y sin embargo no era ninguno de esos. No obstante, sus realidades eran parte también de su gran alianza mayor.
No hay coincidencias en ninguna de las agrupaciones – biológicas, psíquicas, o sociales. Es verdad que ciertos intereses agrupan a la gente en reuniones o encuentros. Hay razones de por qué las personas nacen en un determinado siglo, y por qué se encuentran en el espacio y el tiempo. Así también hay razones por las que ciertas personas vienen a las clases de Ruburt.
domingo, 13 de marzo de 2011
La Realidad Desconocida 40
De nuevo nos encontramos con ideas limitadas de la personalidad. Si te digo que tú eres parte de una personalidad mucho más grande, entonces infortunadamente tomas esto para significar que eres menos de lo que eres por contraste.
Cada individuo reconoce la existencia de habilidades o talentos, inclinaciones o propensiones, que son en gran medida inexpresadas. En tu sistema de realidad debes operar en el tiempo. Para desarrollarse como un atleta, por ejemplo, se requiere gran un entrenamiento que enfoque automáticamente la energía y la actividad, y por lo tanto excluye usualmente la concentración profunda en el mismo grado en un área diferente. De manera similar, ser músico, o artista, o escritor, toma esfuerzo y tiempo, y automáticamente se enfoca la atención en direcciones específicas que impiden el mismo tipo de trabajo en otros campos.
Una persona en el tiempo solo puede hacer tanto y, en tus términos, las grandes fuentes de la psique son difícilmente aprovechadas en una determinada vida. Ese tanto es obvio. Antes, en este trabajo, insinuaba la existencia hipotética de una persona terrenal verdaderamente realizada. Todas las habilidades espirituales, mentales y biológicas serian realizadas hasta cualquier grado posible. Cada cuerpo físico – a su propia manera, siguiendo sus propias peculiaridades individuales – desarrollaría cualesquiera que fueran las habilidades que escogiera y encontrara confortables. Las habilidades corporales, sin embargo, serian libremente expresadas de tal manera que una mujer podría ser una gran corredora, o un hombre sobresalir en la natación. La resistencia física, de la clase considerada ahora extraordinaria, seria la norma. Al mismo tiempo, todas las cualidades espirituales y mentales latentes serian satisfechas de la misma manera, así que todos los potenciales de la especie encontrarían satisfacción de la manera más desarrollada en la experiencia de cada individuo. Todos los aspectos de la ciencia y de las artes serian explorados.
De nuevo, en términos de una sola vida, tales logros son prácticamente imposibles. Esto no quiere decir que un tipo diferente de educación no traería más cerca esos ideales. Quiere decir que esos individuos escogieron desarrollar ciertas porciones de sus habilidades, y que esa opción con frecuencia necesita ignorar otros talentos.
A su propia manera, el mundo en un tiempo determinado es una unidad de individuos con profundas conexiones psíquicas y biológicas. Cada uno de ustedes toma parte en la pintura de una imagen combinada del mundo. Aunque cada versión es ligeramente diferente, y alguna parece extraña dentro del contexto total, todavía surge una imagen del mundo en cada “tiempo” dado.
La gente viva durante un siglo está embarcada en ciertos retos generales. Estos son el resultado de retos privados que pueden ser resueltos dentro de cierto tipo de estructura. El tiempo, tal como lo comprendes, es utilizado como un método de enfoque, como un divisor, como un salón divisor, separando propósitos en lugar de muebles. Si quieres un “salón Victoriano,” no lo metes en medio de un arreglo Español. En cambio, lo colocas aparte y lo enmarcas con su propia decoración, como podrías hacerlo en un museo que tiene salones separados para designar la vida en siglos pasados. Los salones en el museo existen al tiempo. Puedes tener que caminar un corredor largo, entrar en un salón en particular y salir por la misma puerta, antes de que puedas llegar al próximo salón adjunto. La sala de estar Siglo 18 puede estar enseguida de la capilla Siglo 12 en este hipotético museo, pero no te puedes mover a través del uno hacia el otro. Tienes que ir primero al corredor.
Es difícil tratar de explicar la creatividad de la psique cuando, como especie, tienes tal grupo de ideas acerca de ella, pero lo intentaré.
Físicamente tú multiplicas. Si tienes un hijo, no eres disminuido. No eres menos tú mismo. Aceptas los padres y los abuelos, y los ves como individuos, mientras tú mismo eres también un individuo, y sin embargo surges de la misma semilla biológica.
Esas semillas forman las razas físicas, las cuales son todas variaciones sobre un tema, o como diría Ruburt, excentricidades de un modelo siempre cambiante. Aceptas el hecho de que hay conexiones biológicas en términos de familia, país y raza, entre ustedes mismos y los otros individuos en tu planeta. La especie misma se divide, por así decirlo, y los miembros de las diferentes razas en determinado tiempo se distribuyen ellas mismas en varias tierras y continentes. Estás acostumbrado a hacer organizaciones. Dices: “Esta raza es así y así, y podemos rastrear su historia a través de las eras.” O dices: “Esa raza inicio el lenguaje.” Hablando generalmente, ves ciertas razas como teniendo sus propias características. Cuando haces esto, con frecuencia ignoras otras tendencias contradictorias que no son evidentes. Ninguno, sin embargo, se siente menos persona por no ser él mismo de una raza.
Los hijos que surgen de tus entrañas son reales. Ellos tienen sus propias vidas. Ellos comparten ciertas partes de tu experiencia, pero utilizan esa experiencia como ellos escogen. En tus términos, tú existes en la vida física antes que tus hijos. Ahora bien, en otros términos, tu propia personalidad mayor existe antes que tú de la misma manera. Esa personalidad mayor les da nacimiento a muchos “hijos psíquicos,” que enseguida se vuelven físicos naciendo dentro de las razas de hombres y mujeres.
Cada uno de esos hijos desea desarrollar sus habilidades de una manera en particular, traduciéndolas en experiencia terrenal, de tal manera que todas las otras porciones de la tierra son también beneficiadas.
El mundo entonces es en realidad como un teatro en cualquier tiempo dado, pero la obra no está predeterminada o establecida. Es en cambio una ocurrencia espontánea en la que los temas generales son aceptados de antemano. Cada “personaje mayor” toma varias partes, o da a luz varios hijos psíquicos, quienes surgen a la vida como seres humanos individuales. Estos hijos psíquicos tienen tanto que decir en su nacimiento como tú en el tuyo, hablando físicamente, y eso es considerable.
Escoges antes de tiempo tu entorno y tus propósitos. Este personaje mayor tiene entonces contrapartes terrenales, cada individuo vivo tomando parte en el drama humano vital en cualquier siglo dado. Cada uno aprende de los otros, y las contrapartes encajan conjuntamente como mosaicos - excepto que estos mosaicos están completamente dotados con independencia y libre albedrío. De esta manera, los individuos vivos sobre el cuerpo de la tierra en un determinado tiempo encajan conjuntamente tan hermosamente como lo hacen las células dentro de tu cuerpo individual en un tiempo en particular.
Cada individuo reconoce la existencia de habilidades o talentos, inclinaciones o propensiones, que son en gran medida inexpresadas. En tu sistema de realidad debes operar en el tiempo. Para desarrollarse como un atleta, por ejemplo, se requiere gran un entrenamiento que enfoque automáticamente la energía y la actividad, y por lo tanto excluye usualmente la concentración profunda en el mismo grado en un área diferente. De manera similar, ser músico, o artista, o escritor, toma esfuerzo y tiempo, y automáticamente se enfoca la atención en direcciones específicas que impiden el mismo tipo de trabajo en otros campos.
Una persona en el tiempo solo puede hacer tanto y, en tus términos, las grandes fuentes de la psique son difícilmente aprovechadas en una determinada vida. Ese tanto es obvio. Antes, en este trabajo, insinuaba la existencia hipotética de una persona terrenal verdaderamente realizada. Todas las habilidades espirituales, mentales y biológicas serian realizadas hasta cualquier grado posible. Cada cuerpo físico – a su propia manera, siguiendo sus propias peculiaridades individuales – desarrollaría cualesquiera que fueran las habilidades que escogiera y encontrara confortables. Las habilidades corporales, sin embargo, serian libremente expresadas de tal manera que una mujer podría ser una gran corredora, o un hombre sobresalir en la natación. La resistencia física, de la clase considerada ahora extraordinaria, seria la norma. Al mismo tiempo, todas las cualidades espirituales y mentales latentes serian satisfechas de la misma manera, así que todos los potenciales de la especie encontrarían satisfacción de la manera más desarrollada en la experiencia de cada individuo. Todos los aspectos de la ciencia y de las artes serian explorados.
De nuevo, en términos de una sola vida, tales logros son prácticamente imposibles. Esto no quiere decir que un tipo diferente de educación no traería más cerca esos ideales. Quiere decir que esos individuos escogieron desarrollar ciertas porciones de sus habilidades, y que esa opción con frecuencia necesita ignorar otros talentos.
A su propia manera, el mundo en un tiempo determinado es una unidad de individuos con profundas conexiones psíquicas y biológicas. Cada uno de ustedes toma parte en la pintura de una imagen combinada del mundo. Aunque cada versión es ligeramente diferente, y alguna parece extraña dentro del contexto total, todavía surge una imagen del mundo en cada “tiempo” dado.
La gente viva durante un siglo está embarcada en ciertos retos generales. Estos son el resultado de retos privados que pueden ser resueltos dentro de cierto tipo de estructura. El tiempo, tal como lo comprendes, es utilizado como un método de enfoque, como un divisor, como un salón divisor, separando propósitos en lugar de muebles. Si quieres un “salón Victoriano,” no lo metes en medio de un arreglo Español. En cambio, lo colocas aparte y lo enmarcas con su propia decoración, como podrías hacerlo en un museo que tiene salones separados para designar la vida en siglos pasados. Los salones en el museo existen al tiempo. Puedes tener que caminar un corredor largo, entrar en un salón en particular y salir por la misma puerta, antes de que puedas llegar al próximo salón adjunto. La sala de estar Siglo 18 puede estar enseguida de la capilla Siglo 12 en este hipotético museo, pero no te puedes mover a través del uno hacia el otro. Tienes que ir primero al corredor.
Es difícil tratar de explicar la creatividad de la psique cuando, como especie, tienes tal grupo de ideas acerca de ella, pero lo intentaré.
Físicamente tú multiplicas. Si tienes un hijo, no eres disminuido. No eres menos tú mismo. Aceptas los padres y los abuelos, y los ves como individuos, mientras tú mismo eres también un individuo, y sin embargo surges de la misma semilla biológica.
Esas semillas forman las razas físicas, las cuales son todas variaciones sobre un tema, o como diría Ruburt, excentricidades de un modelo siempre cambiante. Aceptas el hecho de que hay conexiones biológicas en términos de familia, país y raza, entre ustedes mismos y los otros individuos en tu planeta. La especie misma se divide, por así decirlo, y los miembros de las diferentes razas en determinado tiempo se distribuyen ellas mismas en varias tierras y continentes. Estás acostumbrado a hacer organizaciones. Dices: “Esta raza es así y así, y podemos rastrear su historia a través de las eras.” O dices: “Esa raza inicio el lenguaje.” Hablando generalmente, ves ciertas razas como teniendo sus propias características. Cuando haces esto, con frecuencia ignoras otras tendencias contradictorias que no son evidentes. Ninguno, sin embargo, se siente menos persona por no ser él mismo de una raza.
Los hijos que surgen de tus entrañas son reales. Ellos tienen sus propias vidas. Ellos comparten ciertas partes de tu experiencia, pero utilizan esa experiencia como ellos escogen. En tus términos, tú existes en la vida física antes que tus hijos. Ahora bien, en otros términos, tu propia personalidad mayor existe antes que tú de la misma manera. Esa personalidad mayor les da nacimiento a muchos “hijos psíquicos,” que enseguida se vuelven físicos naciendo dentro de las razas de hombres y mujeres.
Cada uno de esos hijos desea desarrollar sus habilidades de una manera en particular, traduciéndolas en experiencia terrenal, de tal manera que todas las otras porciones de la tierra son también beneficiadas.
El mundo entonces es en realidad como un teatro en cualquier tiempo dado, pero la obra no está predeterminada o establecida. Es en cambio una ocurrencia espontánea en la que los temas generales son aceptados de antemano. Cada “personaje mayor” toma varias partes, o da a luz varios hijos psíquicos, quienes surgen a la vida como seres humanos individuales. Estos hijos psíquicos tienen tanto que decir en su nacimiento como tú en el tuyo, hablando físicamente, y eso es considerable.
Escoges antes de tiempo tu entorno y tus propósitos. Este personaje mayor tiene entonces contrapartes terrenales, cada individuo vivo tomando parte en el drama humano vital en cualquier siglo dado. Cada uno aprende de los otros, y las contrapartes encajan conjuntamente como mosaicos - excepto que estos mosaicos están completamente dotados con independencia y libre albedrío. De esta manera, los individuos vivos sobre el cuerpo de la tierra en un determinado tiempo encajan conjuntamente tan hermosamente como lo hacen las células dentro de tu cuerpo individual en un tiempo en particular.
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