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miércoles, 9 de diciembre de 2009

Hipnosis Natural: Un Trance es Un Trance es Un trance 4

Los médicos son también las victimas de su propio sistema de creencias. Ellos constantemente se rodean de sugestiones negativas. Cuando la enfermedad se ve como un invasor, cuando es forzada sobre la integridad del ser sin ninguna razón, el individuo parece impotente y la mente consciente un complemento. El paciente es obligado algunas veces a sacrificar un órgano tras otro a sus creencias, y a las del médico.
Afortunadamente tienes otras creencias “subterráneas”, en la quiropráctica, en los alimentos sanos, e incluso en los curanderos. Todos ellos proporcionan alguna otra estructura en la que los problemas se puedan resolver en materia de salud. Al menos en estos casos no se suministran drogas dañinas y la integridad del cuerpo no es más perjudicada.
Los quiroprácticos son hipnotizadores. Infortunadamente están tratando de ganar respetabilidad en términos médicos, y por lo tanto están enfatizando los aspectos “científicos” de su trabajo y minimizando los elementos intuitivos y la curación natural. En los “curanderos” terminan todos aquellos que no tienen esperanza, quienes se dan cuenta de la inefectividad de otros sistemas de creencias, los encuentran inefectivos y no tienen a donde ir. Algunos de los “curanderos” pueden ser inescrupulosos y deshonestos, y sin embargo muchos de ellos poseen una comprensión intuitiva y pueden lograr “curaciones” con la alteración instantánea de creencias. La profesión médica es amiga de decir que tales individuos impiden que los pacientes busquen el tratamiento apropiado. El hecho es que tales pacientes ya no creen más en los sistemas de creencias de los médicos, y así no pueden ser ayudados por ellos.
Para un médico, todo esto parecerá como la más pura herejía, porque la enfermedad siempre será vista como una cosa objetiva en el cuerpo, para ser tratada y removida objetivamente. Sin embargo, un hombre que siente “que no tiene corazón” no será salvado por el más sofisticado trasplante de corazón, a menos que primero se cambie esa creencia.
En otras áreas, un individuo que piensa que es pobre, perderá, o utilizara mal, o invertirá mal, cualquier cantidad de dinero, bien sea que trabaje duro por él o le sea dado. Una persona que se ha hipnotizado ella misma hacia un estado de soledad, estará desolada aunque este rodeada por cientos de amigos o admiradores.
¿Qué quiere decir todos esto para ti en tu vida diaria, y como puedes utilizar la hipnosis natural para mejorar tu experiencia?
En aquellas áreas en las que estás insatisfecho, sientes que eres impotente, o que tu voluntad está paralizada, o que las condiciones continúan a pesar de lo que piensas como tu intención. No obstante, si prestas atención a tus muy conscientes pensamientos, encontrarás que te estás concentrando precisamente en aquellos aspectos negativos que tanto te aterran. Te estás hipnotizando a ti mismo muy efectivamente, y de esa manera reforzando la situación. Puedes decir horrorizado, ¿Qué puedo hacer? Me estoy hipnotizando a mí mismo hacia mi condición de sobrepeso (o mi soledad, o mi pobre salud). Sin embargo, en otras facetas de tu vida puedes estar hipnotizándote a ti mismo con la riqueza, el logro y la satisfacción – y aquí no te quejas. Los mismos asuntos están involucrados. Los mismos principios están operando. En aquellas situaciones positivas de la vida, tienes la certeza de tu iniciativa. No hay duda. Tus creencias se vuelven realidad.
Ahora bien, en los aspectos insatisfactorios, debes comprender esto: tampoco hay duda. Estás completamente convencido de que estás enfermo, o que eres pobre, o solitario, u opaco espiritualmente, o infeliz.
Los resultados vienen después, fácilmente y sin esfuerzo. La hipnosis natural, en los términos aquí dados, opera igual de bien en un caso como en el otro.
¿Qué deberías hacer entonces? Primero que todo, debes darte cuenta que tú eres el hipnotizador. Debes tomar la iniciativa aquí, como lo haz hecho en otros aspectos positivos de tu vida. Cualesquiera que sean las razones para tus creencias, debes decir:
Por una cierta cantidad de tiempo, momentáneamente suspenderé lo que creo en esta área, y voluntariamente acepto la creencia que quiero. Pretenderé que estoy bajo hipnosis, conmigo mismo como hipnotizador y sujeto. Por ese tiempo, deseo y creencia serán uno. No habrá conflicto, porque hago esto voluntariamente. Por este período, cambiaré completamente mis viejas creencias. Aunque me siento tranquilamente, en mi mente actuaré como si la creencia que quiero fuese mía completamente.
En este punto no pienses en el futuro, sino solamente en el presente. Si estás en sobrepeso, inserta el peso que piensas es ideal para ti mientras estás siguiendo este ejercicio. Imagina que eres saludable, si tienes la creencia de que no lo eres. Si estás solitario, cree que estás pleno con la sensación de compañía. Realiza que estás ejerciendo tu iniciativa de imaginar tales situaciones. Aquí no puede haber comparación con tu situación normal. Utiliza información visual, o palabras – cualquiera que sea lo más natural para ti. Nuevamente, no se requieren más de diez minutos.
Si haces esto fielmente, dentro de un mes encontrarás las nuevas condiciones materializándose en tu experiencia. Tus estructuras neurológicas responderán automáticamente. El inconsciente se despertará, aportando sus grandes poderes y trayéndote los nuevos resultados. No trates de exagerar esto yendo a través de todo el día preocupándote acerca de las creencias, por ejemplo. Esto solo causa que contrastes lo que tienes con lo que quieres. Olvida el ejercicio cuando se haya completado. Te encontrarás con impulsos que llegan de acuerdo con estas nuevas creencias insertadas, y es cosa tuya actuar con base en ellas y no ignorarlas.
La iniciativa debe ser tuya. Nunca lo sabrás, a menos que intentes el ejercicio. Ahora, si estás en una pobre salud y tienes un médico, es mejor que continúes yendo a él, ya que todavía confías en ese sistema de creencias – pero utiliza estos ejercicios como suplementos para construir tu propia sensación de salud interior y para protegerte contra cualquier sugestión negativa dada por tu medico. Utiliza tu creencia en los médicos puesto que la tienes.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Hipnosis Natural: Un Trance es Un Trance es Un trance 3

Puedes ejecutar hazañas físicas que considerarías imposibles de otra manera – todo esto porque voluntariamente suspendes ciertas creencias y te permites aceptar otras por el momento. Infortunadamente, por el patrón considerado necesario, se piensa que la mente consciente está aquietada y su actividad suspendida. Todo lo contrario. Está concentrada, intensificada, reducida a un área especifica, y todos los otros estímulos suspendidos.
Esta intensidad de concentración consciente reduce las barreras y permite que los mensajes vayan directamente al inconsciente, en donde se actúa sobre ellos. El hipnotizador, sin embargo, es importante en el sentido de que actúa como un representante directo de la autoridad.
En tus términos, las creencias son aceptadas inicialmente de los padres. Esto, como lo mencionamos antes, tiene que ver con la experiencia de los mamíferos. El hipnotizador actúa entonces como substituto de los padres. En casos de terapia, el individuo ya está asustado y por las creencias en tu civilización no busca ayudarse él mismo sino que busca la ayuda de una figura con autoridad.
Aun en las sociedades primitivas, los curanderos brujos y otros terapeutas naturales han comprendido que el punto de poder está en el presente y han utilizado la hipnosis natural como un método para ayudar a otros individuos a concentrar su propia energía. Todos los gestos, danzas y otros procedimientos, son tratamientos de choque, alarmando al sujeto para sacarlo de las reacciones habituales, de tal manera que sea obligado a concentrarse sobre el momento presente. La desorientación resultante simplemente sacude las creencias corrientes y desaloja las estructuras establecidas. El hipnotizador, o el curandero brujo, o el terapeuta, inserta inmediatamente las creencias que piensa que el sujeto necesita.
Dentro de este contexto, serán incluidos grupos subsidiarios que involucran las propias ideas del terapeuta. En tu sociedad con frecuencia está involucrada la regresión; el paciente recordará y revivirá una experiencia traumática del pasado. Esta parecerá ser la causa de la dificultad presente. Si el hipnotizador y el sujeto aceptan esto, entonces a ese nivel habrá progreso.
Si los conceptos culturales incluyen vudú o brujería, la situación terapéutica se verá en ese contexto y una maldición será descubierta, la cual, utilizando el punto de poder del presente, el curandero reversará.
Fuera del contexto de la hipnosis formal, aplican los mismos resultados. Con la más grande comprensión y compasión, permíteme mencionar que la medicina Occidental es a su manera uno de los más incivilizados dispositivos hipnóticos. Los más educados médicos Occidentales mirarán con total consternación y horror el pensamiento de una gallina siendo sacrificada en la choza primitiva de un curandero brujo, y sin embargo considerará totalmente científico e inevitable que una mujer sacrifique sus dos pechos al cáncer. Los médicos simplemente no verán otra salida, y tampoco la vera la paciente, infortunadamente.
Un médico Occidental moderno – aceptado, con la mayor frustración – informará a su paciente que está próximo a morir, inculcándole que su situación es irremediable, y sin embargo reaccionará con desprecio y aversión cuando lee que un practicante de vudú ha impuesto una maldición sobre alguna victima inocente.
En tu tiempo, los médicos, de nuevo aquí, con gran superioridad, miran las culturas primitivas y juzgan severamente a los aldeanos que están bajo el dominio de curanderos brujos, o del vuduismo; y sin embargo, a través de la publicidad y la organización, tus médicos le inculcan a cada individuo en tu cultura que debe tener un examen físico cada seis meses, o tendrá un cáncer; y que debe tener un seguro medico, porque se enfermará.
En muchos casos los médicos modernos son curanderos brujos inadecuados que han olvidado su oficio – son hipnotizadores que ya no creen en el poder de curación y cuyas sugestiones producen otras enfermedades que son diagnosticadas por adelantado.
Se te ha dicho lo que debes buscar; estás tan maldito – mucho más – que cualquier nativo en una pequeña aldea, tu solo pierdes pechos, apéndices, y otras partes de tu anatomía. Los médicos siguen sus propias ideas, por supuesto, y en ese sistema se ven a sí mismos como justificados completamente – y tan humanos.
En el campo medico, como en ningún otro, te enfrentas directamente con el impacto total de tus creencias, ya que los médicos no son los más saludables, sino los menos saludables. Ellos son victimas de las creencias a las que tan calurosamente se suscriben. Su concentración es sobre la enfermedad, no sobre la salud.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Hipnosis Natural: Un Trance es Un Trance es Un trance 2

La hipnosis natural es la aquiescencia del inconsciente a la creencia consciente. En periodos de enfoque concentrado, con todas las distracciones interrumpidas, las ideas deseadas son entonces implantadas. El mismo proceso ocurre en la vida normal, sin embargo; las áreas de primordial concentración regulan tu experiencia biológica y mentalmente, y generan condiciones similares.
Demos un ejemplo simple, utilizando una creencia positiva inculcada en la niñez. A un individuo se le dice que es apuesto, bien proporcionado y que posee una personalidad agradable. La idea se afirma. La persona actúa de acuerdo con esta creencia en todas las formas; pero también una variedad de ideas subsidiarias crece alrededor de la principal.
La creencia en el valor personal trae alrededor de ella la creencia en el valor personal de otras personas, ya que ellas muestran sus mejores caras a nuestro afortunado amigo. Su vida constantemente refuerza este concepto, y mientras está conciente periféricamente de que algunas personas son “más agradables” que otras, su principal íntima experiencia le permite ver lo mejor en otros y en él mismo. Esto se convierte en una de las más fuertes estructuras a través de la cual visualiza su existencia.
La información, o los estímulos que no concuerdan, es cuestión secundaria, no aplicable personalmente pero presente, dándose cuenta que es un hecho para otros. No necesitará examinarse a sí mismo, así que será fácil para él aceptar a los contemporáneos con equidad.
Puede haber áreas en las que se da cuenta que él no es adecuado; sin embargo, por su creencia en su valor básico, estará en capacidad de aceptar estas carencias como una parte de sí mismo, sin sentirse amenazado por ellas. Estará en capacidad de tratar de mejorar su condición sin derribarse al mismo tiempo.
Ahora bien, en esos términos, puede ser o puede no ser tan atractivo, rasgo por rasgo, como algunos otros individuos que creen, de hecho, que no son atractivos. La creencia en su propio atractivo es tan importante que otros reaccionarán a él en la misma forma. Un individuo puede tener una gran belleza natural, por ejemplo, pero esta belleza no es evidente para otros, o para el individuo. La persona cree que no la posee y hecha a perder sus rasgos físicos reales, de tal manera que su atractivo se vuelve literalmente invisible.
Tus creencias son como enfoques hipnóticos. Las refuerzas continuamente con la charla interior normal con la que todos se complacen.
Esta comunicación interior actúa como la constante repetición de un hipnotizador. En este caso, sin embargo, tú eres tu propio hipnotizador. Pocas personas tendrán simplemente una área principal de concentración. Usualmente están involucradas varias, pero éstas representan las formas en las que estás utilizando tu energía. El individuo que da por sentado que es meritorio, no necesita insistir en el punto. Las experiencias resultantes le llegan naturalmente. En muchas áreas de tu propia vida, aquellas con las que estás satisfecho, no necesitas hacer esfuerzo. Tus pensamientos y concentración conscientes producen resultados con los que estás satisfecho. Es solamente en aquellos compartimentos de tu vida que te confunden en los que repentinamente empiezas a preguntarte que está pasando – pero aquí también, la hipnosis natural funciona fácil y naturalmente y tus ideas conscientes automáticamente están llegando a dar frutos físicos. De esta manera, es en estas áreas que debes darte cuenta que tú eres el hipnotizador.
Ahora bien, el inconsciente acepta aquellas órdenes que le son dadas por la mente consciente.
En la experiencia de cada persona, hay áreas en las que está satisfecha. Cuando tú mismo te encuentras insatisfecho, sin embargo, cuestiónate las órdenes que estás dando en esa particular arena de experiencia. Los resultados no parecen seguir ahora tus deseos conscientes. Sin embargo, encontrarás que ellos siguen tus creencias conscientes, las que pueden ser bastante diferentes.
Puedes desear salud, pero puedes creer implícitamente en tu pobre estado de salud. Puedes desear la comprensión espiritual, mientras estás pensando que eres espiritualmente opaco y sin valor. Cuando estableces tu anhelo en contra de una creencia actual, siempre hay conflicto. Tus creencias generarán los sentimientos apropiados y los procedimientos imaginativos característicos tuyos. Si quieres estar saludable y continuamente contrastas lo que deseas con la actual convicción de tu pobre salud, entonces la creencia misma establecida contra el deseo causará dificultades adicionales. En tal caso, pareces querer lo imposible. El deseo y la creencia no están unidos sino separados.
En la hipnosis formal haces un acuerdo con el hipnotizador: Por un tiempo aceptarás sus ideas acerca de la realidad en lugar de las tuyas. Si él te dice que hay un elefante rosado enfrente de ti, enseguida tú lo verás y creerás que está ahí, y actuarás de acuerdo con las sugestiones dadas. Si eres un buen sujeto y tu hipnotizador es un buen practicante, pueden entonces surgir ampollas en tu piel si él te dice que te has quemado.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Hipnosis Natural: Un Trance es Un Trance es Un trance 1

¿Que es la realidad detrás de la realidad? ¿Es la vida física una alucinación? ¿Hay alguna realidad concreta definible, de la cual la tuya es apenas una sombra?
Tu realidad es el resultado de una alucinación, si con esto quieres decir que es solamente el cuadro que muestran tus sentidos. Físicamente, por supuesto, tu existencia es percibida a través de los sentidos. En ese contexto, la vida corporal es una vida en estado de trance, con el foco de atención en gran medida concentrado a través de la creencia de los sentidos en la realidad de sus sensaciones. Con todo, esa experiencia es la imagen que toma la realidad para ti ahora, y así, en otros términos, la vida terrenal es una versión de la realidad – no la realidad en su totalidad, sino una parte de ella. Es en si misma una avenida a través de la cual percibes lo que es la realidad. Con el fin de explorar esa experiencia, diriges tu atención a ella y utilizas todas las otras habilidades no físicas como corolarios, adjuntos y adiciones. Hipnotizas tus mismos nervios, y las células dentro de tu cuerpo, ya que reaccionarán como esperas que reaccionen, y las creencias de tu mente consciente son seguidas en grado por todas las partes del ser hasta el átomo y molécula más pequeños. Los grandes eventos de tu vida, tus interacciones con otros, incluyendo las funciones habituales de los más minúsculos eventos dentro de tu cuerpo – todos ellos siguen tu creencia consciente.
De nuevo, si estás enfermo puedes decir, “No quiero estar enfermo”, o si eres pobre, “No quiero ser pobre”, o si no eres amado, “No quiero estar solo”. Con todo, por tus propias razones empezaste a creer más en la enfermedad que en la salud, en la pobreza más que en la abundancia, y en la soledad más que en el afecto.
Puedes haber aceptado algunas de estas ideas de tus padres. Sus efectos te han podido rodear, o puedes haber cambiado las creencias en una particular área de tu vida; sin embargo, cada una de ellas puede cambiarse, si utilizas el poder de acción en el presente. No te estoy diciendo que todas las personas deben o deberían ser saludables, ricas y sabias. Solo me estoy dirigiendo a quienes ahora aquí tienen efectos en sus vidas con los cuales están insatisfechos. En una manera de decirlo, las sugestiones que te das a ti mismo constantemente operan por sobretodo como creencias que son reflejadas en tu experiencia.
Algunas personas son sencillamente perezosas mentalmente. No examinan conscientemente la información que reciben. Muchas personas que tienen la práctica de “negar” las sugestiones negativas de otros, haciendo valer en cambio las afirmaciones positivas, en realidad lo hacen así porque están tan totalmente convencidas de que el poder de las creencias negativas es más fuerte que el poder de las benéficas.
Todos encontrarán patrones de pensamiento habituales en su propia vida, respaldados por la acción resultante – comportamiento condicionado, por así decirlo – por el cual continuamente refuerzan los aspectos negativos, se concentran en ellos con exclusión de la información en conflicto, y de esa manera los traen a su experiencia con la hipnosis natural.
Muchas personas le asignan gran poder a un hipnotizador, pero siempre que tienes la íntegra atención de otra persona, actúas como hipnotizador en gran medida.
Siempre que tienes íntegra tu propia atención, actúas como hipnotizador y como sujeto simultáneamente. Te das a ti mismo sugestiones pos-hipnóticas todo el tiempo, particularmente cuando proyectas tu condición presente hacia el futuro. Quiero enfatizar el hecho de que todo esto simplemente sigue la función natural de la mente y también disipar las ideas que tengas acerca de los aspectos “mágicos” de la hipnosis.
Por cinco o diez minutos al día como máximo, utiliza la hipnosis natural como un método para aceptar las nuevas creencias deseadas. Durante ese período, concentra tu atención tan vívidamente como sea posible sobre una simple afirmación. Repítela una y otra vez mientras te concentras en ella por este tiempo. Trata de sentir la afirmación en cualquier manera posible – es decir, no permitas distracciones, pero si tu mente corretea, entonces canalizas sus imágenes de acuerdo con tu declaración.
La repetición, verbal o mentalmente, es importante porque ella activa los patrones biológicos y los refleja. No te esfuerces. Este ejercicio no debería hacerse junto con el ejercicio de punto de poder dado antes. El uno no debe interferir con el otro, debe llevarse a cabo en ocasiones separadas durante el día.
Durante el período, sin embargo, recuerda que estás utilizando el presente como un momento de poder para insertar nuevas creencias y que éstas serán en realidad materializadas. Cuando el ejercicio haya terminado, no te quedes en él. Lo pones lejos de tu mente. Habrás utilizado la hipnosis natural en una forma concentrada.
Puedes tener que experimentar algo para el fraseo apropiado de tu mensaje, pero son necesarios por lo menos tres días antes de que puedas decir, por los resultados, que tan efectivo ha sido. Un cambio en las palabras puede ser indicado. Cuando te sientas bien acerca de la afirmación, la continúas. Tu atención debe estar completamente relajada, ya que se necesita tiempo. Puedes experimentar de una vez espectaculares resultados. Sin embargo, continúa con el ejercicio aun si esto sucede.
Los canales internos deben ser remodelados. Habrá una sensación a esto que servirá como tu propia guía individual. No hay necesidad de continuar la práctica por más de diez minutos. De hecho, muchas personas encontrarán que es difícil hacerlo. Emplear un periodo más largo de tiempo simplemente refuerza la idea de problemas sin resolver.

lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Solo tú puedes responder. Como Liberarte de Limitaciones 6

Cada uno de tus seres reencarnacionales nace como una criatura en la carne, igual que tú. Cada uno tiene su propio “punto de poder”, o momentos sucesivos en los que también materializa su existencia diaria de una manera lineal, de todas las probabilidades disponibles para él.
De una manera que será explicada mas adelante para aquellos interesados en tales materias, hay un tipo de coincidencia con todos estos puntos de poder presentes que existen entre tú y tus seres “reencarnacionales”. Hay incluso conexiones biológicas en términos de “memoria” celular. De esta manera, a través de tus creencias corrientes puedes, en tu propio espacio y tiempo, atraer tendencias hacia ciertas experiencias compartidas por estos otros. Hay una interacción constante en este punto de poder multidimensional, de tal manera que, en tus términos, un ser encarnado toma de todos los otros las habilidades que desea, de acuerdo con sus propias especificas y localizadas creencias.
Estos seres son diferentes contrapartes de ti mismo en el reino de las criaturas experimentando la realidad corporal; pero al mismo tiempo tu organismo excluye la naturaleza simultanea de la experiencia. Esto no quiere decir que a otros niveles no puedas percibirla, sino que, en términos generales, los eventos deben parecer que aparecen en una serie.
En términos personales y raciales muy reales, el pasado todavía está ocurriendo. Tú lo creas desde tu presente de acuerdo con tus creencias. Un apéndice removido no reaparecerá físicamente. Hay ciertas estructuras que son aceptadas, construidas dentro de ti como criatura. Hay una mucho mayor libertad, sin embargo, aun a nivel celular.
Una buena demostración de hipnosis indicará claramente que el punto de poder está en el presente, y esa creencia dicta tu experiencia.
No hay ninguna magia en la hipnosis. Cada persona la utiliza constantemente. Solo cuando se le asignan particulares procedimientos, y cuando es puesta aparte de la vida normal, la sugestión hipnótica parece tan esotérica. La hipnosis estructurada solo le permite al sujeto utilizar todos los poderes de concentración, activando de ese modo mecanismos inconscientes.
Con las distorsiones presentes en los procedimientos organizados, sin embargo, y los malentendidos de los practicantes, el fenómeno parece mostrar en realidad una cara diferente. El sujeto está de acuerdo en aceptar las creencias del hipnotizador. Puesto que la telepatía existe, el sujeto no solo reaccionará a los comandos verbales, sino también a las creencias inexpresadas del practicante, “probando” de ese modo, por supuesto, la teoría del hipnotizador de lo que es su profesión.
La hipnosis muestra claramente en forma concentrada la manera en que tus creencias afectan tu comportamiento en la vida normal. Los varios métodos simplemente enfocan toda tu concentración sobre un área especifica, excluyendo todas las distracciones.
Tus creencias actúan como un hipnotizador. Mientras se den las instrucciones particulares, así mismo se conformará tu experiencia “automática”. La única sugestión que puede abrirse paso es esta: “Yo creo mi realidad, y el presente es mi punto de poder”. Si no te gustan los efectos de una creencia, la debes cambiar, ya que ninguna manipulación de las condiciones externas mismas te liberarán. Si realmente comprendes tu poder de acción y decisión en el presente, entonces no serás hipnotizado por los eventos pasados.
Piensa del presente como un estanque de experiencia sacado de muchas fuentes, alimentado, en tus términos, por tributarios del pasado y del futuro. Hay un número infinito de tales tributarios (probabilidades), y por medio de tus creencias escoges de estos, ajustando sus corrientes. Por ejemplo: Si te enfocas constantemente en la creencia de que tu formación temprana era perjudicial y negativa, entonces solamente tales experiencias fluirán hacia tu vida presente desde el pasado. No hace bien decir, “Pero mi vida era traumática”, reforzando por consiguiente la creencia. Debes, de una u otra manera, modificar esa convicción, o preferiblemente cambiarla totalmente – o nunca escaparás a sus efectos. Esto no significa “mentirte” a ti mismo; pero si te parece que tu formación no tienen alegrías, logros o placeres, te estás mintiendo a ti mismo ahora. Te has concentrado en lo negativo a tal grado que todo lo demás parece invisible. Desde el presente te has hipnotizado a ti mismo, visualizando el pasado no como fue para tu experiencia, sino como aparece ahora a la luz de tus creencias corrientes.
Lo has reconstruido. Así, cuando te digo que reestructures tu pasado, no te estoy diciendo que hagas algo que ya no hayas hecho. La hipnosis es solamente un estado de atención concentrado, en el cual te enfocas sobre las creencias. Las demostraciones populares llevan al publico a creer que el sujeto debe caer dormido, o que debe estar completamente relajado, pero este no es el caso. El único prerrequisito es una concentración intensa sobre la información especifica que está llegando, con la exclusión de todo lo demás. Por consiguiente, las órdenes dadas son claras y al punto. No se recibe información conflictiva, ni mensajes cruzados.
La exclusión de información superflua y la reducción del enfoque son los dos ingredientes más importantes. La relajación puede ayudar, simplemente porque el cuerpo de mensajes está también aquietado, y la mente no está preocupada con ellos.
Muchas creencias fueron aceptadas originalmente como resultado de tal situación, sin una inducción formal, pero cuando las circunstancias eran correctas. Un periodo de pánico induce una concentración acelerada inmediata. Todas las fuerzas de la energía son movilizadas de inmediato, mientras muy poca relajación está involucrada usualmente.
Por otra parte, tales creencias pueden ser aceptadas cuando parece que la mente consciente está dormida, o embotada, como en periodos de choque, o durante operaciones. El foco de atención es reducido e intensificado. Uno de los problemas es que se han hecho distinciones demasiado específicas entre la mente consciente y la inconsciente. Ellas se intercalan.
La hipnosis, usada apropiadamente, sin la alharaca que usualmente se le asigna, es un excelente método de insertar nuevas creencias y desembarazarse de las viejas. Sin embargo, esto solo es verdad si te das cuenta del poder de tu mente consciente en ese momento, y si comprendes la habilidad de tu conciencia para movilizar reacciones inconscientes.
Es de la mayor importancia que te des cuenta de varios puntos antes de que ensayes los métodos sugeridos.
Primero que todo, el inconsciente no es una esponja, aceptando material indiscriminadamente, a pesar de las consideraciones de tu ser consciente. Todas las creencias o sugestiones son primero filtradas por tu mente consciente, y solamente a aquellas que aceptas les es permitida la penetración dentro de las otras áreas del ser.
Ninguna creencia negativa te fue impuesta, por lo tanto, contra tu voluntad. Ninguna puede ser infligida sobre ti, que conscientemente no aceptes. En la hipnosis formal, el hipnotizador y el sujeto juegan un juego. Si el hipnotizador le ordena al sujeto olvidar lo que sucedió, ese individuo pretenderá hacerlo. En ese contexto, los dos tienen la creencia en el olvido resultante, y es el poder de la creencia el que está siendo demostrado. Pero en cambio esto es tomado como indicación de que la mente consciente está indefensa bajo tales condiciones, hablando generalmente, pero este no es el caso.
Sin inducciones, tú mismo te has “hipnotizado” con todas las creencias que tienes. Esto significa simplemente que conscientemente las has aceptado, te has concentrado en ellas, excluyendo la información en contrario, reduciendo tus intereses a esos puntos específicos, y en consecuencia activando los mecanismos inconscientes que entonces materializan esas convicciones a través de la experiencia física.
La hipnosis formal solamente produce una versión acelerada de aquello que pasa todo el tiempo. Es un ejemplo perfecto de resultados instantáneos idealmente posibles – pero usualmente no visualizados prácticamente – de cómo las creencias presentes niegan las creencias pasadas.
Vamos a tratar con métodos prácticos que te permitirán alterar tus creencias y cambiar tu experiencia. Más adelante te mostraré como tus creencias individuales atraen hacia ti alegrías y desastres. También discutiremos las formas en las que las creencias colectivas juntarán a muchas personas en los grandes periodos de celebración, o como victimas o sobrevivientes de desastres que parecen existir aparte de ellas mismas.
Primero que todo discutamos la naturaleza de la hipnosis, la hipnosis totalmente natural, y las maneras en las que la utilizas ahora. Verás entonces como puedes utilizarla muy fácil y deliberadamente en tu punto de poder presente.


sábado, 28 de noviembre de 2009

¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Solo tú puedes responder. Como Liberarte de Limitaciones 5

Para tú mismo librarte de restricciones molestas, reprogramas tu pasado desde el presente. Cualesquiera que sean tus circunstancias, utilizas el pasado como una rica fuente, buscando a través de ella tus éxitos, reestructurándolo. Cuando lo examinas buscando lo que está mal, te vuelves ciego a lo que estaba bien, en esos términos, así que el pasado solo refleja los defectos que ahora enfrentas.
Los otros eventos, literalmente, se vuelven invisibles para ti. Puesto que, básicamente, el pasado y el futuro existen a la vez, estás al mismo tiempo construyendo peligrosamente tu futuro en las mismas líneas.
Los individuos pueden ir de psicólogo en psicólogo, de autoterapia a autoterapia, siempre con la misma pregunta: “¿Qué está mal?” La pregunta misma se convierte en un formato a través del cual se ve la experiencia, y en si misma representa una de las principales razones para todas las limitaciones, físicas, psíquicas, o espirituales.
En uno u otro punto, el individuo deja de concentrarse en lo que está bien en ciertas áreas personales y empieza a enfocarse en “carencias” especificas, y a magnificarlas. Con todas las buenas intenciones, se buscan varias soluciones, pero todas basadas en la premisa de que algo está mal.
Si tal práctica se continúa, la concentración en negativas puede gradualmente escurrirse hacia otras áreas de experiencia previamente intachables.
No estás a merced de creencias pasadas, por consiguiente. Por otra parte, entre más pronto empieces a actuar sobre las nuevas creencias, mejor. De otra manera, no estás confiando en ellas en el presente. Si eres pobre y quieres tener más dinero, y tratas de mantener una creencia en la abundancia – mientras todavía enfrentas el hecho de la pobreza presente – debes en tu realidad hacer ciertos movimientos simbólicos que muestren que estás deseoso de aceptar un cambio.
Tan absurdo como pueda sonar, deberías regalar algún dinero, o en cualquier forma que te parezca bien, actuar como si tuvieras más dinero del que físicamente tienes. Debes responder a tus nuevas creencias, de tal manera que neurológicamente el nuevo mensaje logre su objetivo.
Habitualmente procedes de ciertas maneras como resultado de tus creencias. Ahora bien, si voluntariamente cambias algunos de esos hábitos, también estás consiguiendo que los mensajes logren su objetivo. La iniciativa debe venir de ti, y en el presente. En una muy real manera de hablar, esto significa cambiar tu punto de vista, aquella particular perspectiva con la cual visualizas tu pasado y tu presente e imaginas el futuro.
Debes buscar dentro de ti mismo las evidencias de lo que quieres en términos de experiencia positiva. Examina tu pasado con eso en mente. Imagina tu futuro desde el punto de poder del presente. De tal manera, al menos no estás utilizando el pasado para reforzar tus limitaciones, o para proyectarlas hacia el futuro. Es apenas natural confrontar lo que quieres con lo que tienes, y es muy fácil llegar a estar desanimado al hacerlo, pero buscar errores en el pasado no te ayudará. Un período de tiempo de cinco minutos correctamente utilizado puede ser de gran beneficio, sin embargo. En este período, concéntrate sobre el hecho de que el punto de poder es ahora. Siente y vive la certeza de que tus habilidades emocionales, espirituales y psíquicas están enfocadas a través de la carne, y por solo cinco minutos dirige toda tu atención hacia lo que quieres. Utiliza la visualización o el pensamiento verbal – cualquiera que llegue lo más naturalmente a ti; pero por ese periodo no te concentres en ninguna carencia, solamente en tu deseo.
Utiliza toda tu energía y atención. Enseguida olvídate de ello. No compruebes para ver que tan bien está funcionando. Simplemente asegúrate de que en ese periodo tus intenciones son claras. Entonces, de una u otra manera, de acuerdo con tu propia situación individual, haz un gesto o acto que esté de acuerdo con tu creencia o deseo. Compórtate físicamente, al menos una vez al día, de una manera que muestre que tienes fe en lo que estás haciendo. El acto puede ser uno muy simple. Si estás solo y te sientes indeseado, puede solamente involucrar una sonrisa para alguien más. Si eres pobre, puede involucrar algo tan sencillo como comprar un articulo que quieras, que cueste unos centavos más que aquel que usualmente compras – actuando con fe, aun débil, de que los centavos de alguna manera te serán dados, o entrarán en tu experiencia; pero actuando como si tuvieras más de lo que tienes.
En términos de salud, ello involucra comportarte una vez al día como si no estuvieras enfermo, en cualquier manera dada. Sin embargo, la creencia en el presente, reforzada por cinco minutos, más tal acción física, algunas veces traerá, literalmente, resultados impresionantes.
Tales efectos, sin embargo, ocurrirán solamente si dejas de buscar en el pasado “lo que está mal”, y dejas de reforzar tu experiencia negativa. Estos mismos principios pueden ser utilizados en cualquier área de tu vida, y en cada una estás escogiendo de una variedad de eventos probables.
Aquellas personas que creen en la reencarnación, en términos más o menos convencionales, pueden cometer el error de utilizar, o culpar, las vidas “pasadas”, organizándolas por medio de sus creencias corrientes. Es lo suficientemente malo creer que estás a merced de un pasado, pero considerarte indefenso ante innumerables errores previos de otras vidas te coloca en una situación imposible; la voluntad consciente es despojada de su poder para actuar. Tales vidas existen simultáneamente. Ellas son otras expresiones tuyas interactuando, pero con cada ser consciente poseyendo el punto de poder en su propio presente.
Es por esta razón que la “información de vidas pasadas” es utilizada tan a menudo para reforzar situaciones sociales personales corrientes – porque, al igual que el pasado en esta vida, tales recuerdos son construidos a través de las creencias presentes.
Si tal información te es dada por otro, por un psíquico, por ejemplo, ese individuo es muy apto para escoger aquellas “vidas” que tienen sentido para ti, e inconscientemente por supuesto estructurarlas precisamente de acuerdo con tus creencias. Esto puede no parecer obvio. Si un individuo cree que es básicamente indigno recordará, o le serán dadas, aquellas vidas que justifican la idea. Si piensa que debe pagar ahora por sus pecados, esa creencia atraerá la memoria de aquellas vidas que la reforzará; esta será una recordación altamente organizada, dejando por fuera todo lo que no aplica.
Si un individuo cree que se está sacando ventaja de él, y está atrapado en una existencia mundana, y no es apreciado, entonces puede recibir de él mismo, o de otros, información indicando que en otras vidas lo honraron grandemente – reforzando así su creencia de que ahora lo dan por descontado, o peor.
Estas afirmaciones mías son generales, ya que cada individuo tendrá su propia manera de reforzar sus creencias. Si piensas que estás enfermo, es muy probable que la información de vidas pasadas indicará que cometiste crímenes por los cuales ahora estás pagando. En cualquiera que sea la estructura que escojas, siempre encontrarás el refuerzo apropiado para tu creencia.
La verdad, hasta donde se puede exponer, es esta: Tú FORMAS TU REALIDAD AHORA, por la intersección del alma y la carne; y en tus términos, el presente es tu punto de poder.

jueves, 26 de noviembre de 2009

¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Solo tú puedes responder. Como Liberarte de Limitaciones 4

EL PRESENTE ES EL PUNTO DE PODER

La de arriba es una de las más importantes frases de nuestra presentación en términos prácticos, funcionando dentro de la estructura del tiempo, tal como lo entiendes. Como lo mencionamos antes, realizas eventos procedentes de la intersección presente del espíritu y la carne, escogiéndolos de probabilidades que estén de acuerdo con tus creencias.
Todas tus habilidades físicas, mentales y espirituales son enfocadas conjuntamente en la brillante concentración de la experiencia “presente”. No estás a merced del pasado, o de convicciones previas, a menos que creas que lo estás. Si comprendes completamente tu poder en el presente, te darás cuenta que la acción en ese punto altera el pasado, sus creencias y tus reacciones.
En otras palabras, te estoy diciendo que tus creencias del presente, en una manera de decirlo, son como direcciones dadas a la personalidad total, organizando y reorganizando simultáneamente la experiencia del pasado de acuerdo con tus conceptos corrientes de la realidad.
El futuro – el futuro probable – está siendo alterado de la misma manera, por supuesto. Buscar atrás la fuente de tus problemas corrientes te puede conducir al hábito de buscar solamente los episodios negativos de tu pasado e impedirte experimentarlo como fuente de placer, de logro o de éxito.
Estás estructurando tu vida anterior a través de las insatisfacciones del presente y por consiguiente reforzando tus problemas.
Es como si estuvieras leyendo un libro de historia que estuviera dedicado solamente a los fracasos, crueldades y errores de la raza, ignorando todos sus logros. Tales prácticas te pueden llevar a utilizar tu propia “historia” de tal manera que ella te da un cuadro muy distorsionado de quien y que eres – un cuadro que pinta entonces tus circunstancias presentes.
Aquellas personas dadas a tales prácticas – al examen constante del pasado, con el fin de descubrir que es lo que está mal en el presente – muy frecuentemente se equivocan. En cambio, refuerzan constantemente la experiencia negativa de la cual están tratando de escapar. Sus problemas iniciales se causaron precisamente como resultado del mismo modo de pensar. Resultan muchas condiciones insatisfactorias porque los individuos llegan a asustarse en varios periodos de sus vidas, dudan de ellos mismos, y se empiezan a concentrar en los aspectos “negativos”.
La situación puede ser bastante diferente en algunas formas. Grandes áreas de la vida pueden no ser tocadas por ciertas actitudes, mientras otras sí. Una persona puede estar completamente libre físicamente y en excelente salud y, sin embargo, por ciertas experiencias, empezar a dudar de su habilidad para entenderse con otras personas. De esa manera, puede empezar a mirar hacia el pasado – con esa creencia en mente, la de que no puede relacionarse afectivamente con otras personas – y encontrar entonces dentro de la conducta previa todo tipo de razones para apoyar la idea.
Si viaja a través de sus recuerdos tratando de encontrar en cambio un tipo diferente de prueba, entonces en ese mismo pasado descubriría ocasiones en las que se relacionaba bien con otros. Tus creencias presentes estructuran los recuerdos que desfilarán ante ti ahora – y lo que recuerdas parecerá entonces justificar las creencias.
Cuando estás tratando de alterar tus creencias, mira a través de tu pasado con las nuevas concepciones en mente. Si estás enfermo, recuerda cuando no lo estabas. Busca en tu vida las pruebas de tu salud. Tu vida misma es clara evidencia de que la salud está dentro de ti.
En casi todos los casos de limitaciones del presente, hay un tema principal en esa área en particular: El individuo se ha instruido a sí mismo a poner énfasis en los aspectos “negativos”, cualesquiera que sean las razones.
Frecuentemente he dicho que las creencias causan la realidad y que ningún síntoma se desvanece a menos que la “razón” se compruebe – pero tales razones van muy por debajo de tus ideas corrientes de causa y efecto. Ellas incluyen íntimos juicios de valores filosóficos de parte de cada individuo. Por debajo de ellas, de las aparentes causas de limitaciones en la vida personal, hay otras creencias de mucho mayor alcance, y cada individuo utilizará esos elementos en su experiencia privada para respaldarlos. Esto aplica a cualquier tipo de carencia o impedimento, lo suficientemente severo para ser un problema.
Se te ha enseñado que estás a merced de eventos previos, así que tu idea de buscar la fuente de tu dificultad personal es examinando el pasado, pero – para encontrar lo que hiciste mal ahí, o cuales errores ocurrieron ahí, o cuales interpretaciones inadecuadas se hicieron ahí! De nuevo, a pesar de lo que se te haya enseñado, el punto de poder está en el presente; y nuevamente, tus creencias presentes serán utilizadas para estructurar tus recuerdos.
Esos recuerdos serán utilizados para alcanzar una conclusión, así como se utilizan las estadísticas, por ejemplo. En el camino te puedes resolver por uno o dos determinados eventos, y asignarles las razones para tu comportamiento presente. Si es así, ya estás preparado para cambiar tus creencias corrientes y tu modo de acción, y simplemente utilizar las ocurrencias o los hábitos del pasado como estímulo o motivación.
La pregunta, ¿Qué es lo que está mal conmigo? Solo te llevará a crear limitaciones adicionales y a reforzar aquellas que ya tienes, exagerando tales actividades en el presente y proyectándolas hacia el futuro.
¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Estas preguntas son para ser respondidas en el “ahora”, tal como lo comprendes, por la realización de que tu poder de acción está en el presente y no en el pasado. Tu único punto efectivo para cambiar cualquier aspecto de tu mundo reside en ese milagroso instante de la conexión del espíritu y el ser a través del impacto neurológico.