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sábado, 13 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 8

La creación y la percepción están mucho más conectadas íntimamente de lo que cualquiera de tus científicos se da cuenta. Es cierto que tus sentidos físicos crean la realidad que perciben. Un árbol es muy diferente a un microbio, a un pájaro, a un insecto y al hombre que está parado debajo de él. No estoy diciendo que el árbol aparenta ser diferente. Es diferente. Tu percibes su realidad por medio de un conjunto de sentidos altamente especializados. Esto no quiere decir que su realidad exista en esa forma de una manera más básica de la que existe en la forma percibida por el microbio, el insecto, o el pájaro. Tú no puedes percibir la realidad válida de ese árbol en ningún contexto diferente al tuyo. Esto aplica a cualquier cosa dentro del sistema físico que conoces.
No es que la realidad física sea falsa, sino que el esquema físico es simplemente uno de un número infinito de formas de percibir los varios disfraces por medio de los cuales la conciencia misma se expresa. Los sentidos físicos te obligan a traducir la experiencia en percepciones físicas. Los sentidos internos abren tu rango de percepción y te permiten interpretar la experiencia de una manera mucho más libre y crear nuevas formas y nuevos canales por medio de los cuales tú, o cualquier otra conciencia, puede conocerse a sí misma.
La conciencia es, entre otras cosas, un ejercicio espontáneo en creatividad. Tú estás aprendiendo ahora, en un contexto tridimensional, las maneras en que tu existencia emocional y psíquica puede crear variedades de la forma física. Tú manipulas dentro del entorno físico y estas manipulaciones son impresas automáticamente sobre el molde físico. Nuestro entorno es en sí mismo creativo, de una manera diferente al tuyo. Tu entorno es creativo en el sentido de que los árboles dan frutos, que hay un principio auto sostenible, que la tierra se alimenta a sí misma, por ejemplo. Los aspectos naturalmente creativos son las materializaciones de las más profundas inclinaciones psíquicas, espirituales y físicas de la especie, establecidas hace mucho tiempo y que son una parte del banco racial de conocimiento psíquico.
Nosotros dotamos los elementos de nuestro entorno con una creatividad aun mayor, que es difícil de explicar. Nosotros no tenemos flores que crecen, por ejemplo. Pero la intensidad, la fortaleza psíquica condensada de nuestras naturalezas psicológicas, forma nuevas dimensiones de actividad. Si pintas un cuadro dentro de la existencia tridimensional, la pintura debe estar en una superficie plana, indicando simplemente una experiencia tridimensional completa que no puedes insertar en ella. En nuestro entorno, sin embargo, nosotros podríamos crear realmente cualquier efecto dimensional que quisiéramos. Todas estas habilidades no son solamente nuestras. Ellas también son tu herencia. Como podrás ver más tarde, tu ejercitas tus propios sentidos internos y las habilidades multidimensionales, más frecuentemente de lo que podría parecer, en otros estados de conciencia distintos al normal de vigilia.
Puesto que mi propio entorno no tiene elementos físicos fácilmente definidos, estarás en capacidad de comprender su naturaleza por inferencia, en la medida en que expliquemos algunos tópicos relacionados más adelante.
Tu propio entorno físico aparece tal como es ante ti como resultado de tu propia estructura psicológica. Si obtuvieras tu sentido de continuidad personal primordialmente a través de procesos asociativos, en lugar de obtenerlos como resultado de la familiaridad del ser que se mueve a través del tiempo, entonces experimentarías la realidad física de una manera totalmente diferente. Los objetos del pasado y del presente podrían ser percibidos de una vez y su presencia justificada por medio de conexiones asociativas. Digamos que tu padre a través de toda su vida ha tenido ocho sillas favoritas. Si tus mecanismos perceptivos fueron primordialmente establecidos como resultado de una asociación intuitiva, en lugar de una secuencia del tiempo, entonces tu percibirías todas estas sillas al tiempo; o viendo una, estarías enterado de las otras. De tal manera que el entorno no es una cosa separada en sí misma, sino el resultado de patrones de percepción, y estos están determinados por la estructura psicológica.
Si quieres saber como es mi entorno, tendrás que comprender lo que soy. Con el fin de explicarlo, tendré que hablarte acerca de la naturaleza de la conciencia en general y, al hacerlo, terminaré diciéndote mucho acerca de tí mismo. Las partes internas de tu identidad ya están enteradas de mucho de lo que te diré. Una parte de mi propósito es enterar a tu ser del ego del conocimiento que ya sabe la parte mayor de tu propia conciencia, la que has ignorado por tanto tiempo.
Tú miras dentro del universo físico e interpretas la realidad de acuerdo con la información recibida por tus “sentidos externos”. Yo me sitúo en la realidad física, hablando en términos figurativos, miro hacia el interior por tu cuenta y describo aquellas realidades de la conciencia y de la experiencia que actualmente estás demasiado fascinado para ver. Estás tan fascinado con la realidad física, como quien está en un trance profundo.
Toda tu atención está enfocada, de una manera altamente especializada, en un punto brillante y luminoso que llamas realidad. Existen otras realidades alrededor de ti, pero ignoras su existencia y desechas todos los estímulos que vienen de ellas. Como lo descubrirás más adelante, existe una razón para este tipo de trance, pero poco a poco debes despertar. Mi propósito es abrir tus ojos internos.
Mi entorno incluye todas esas otras personalidades con las estoy en contacto. La comunicación, la percepción y el entorno difícilmente están separados. Por consiguiente, el tipo de comunicación que se lleva a cabo entre mis asociados y yo es sumamente importante en la discusión de nuestro entorno.

jueves, 11 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 7

Muchas de estas libertades son bastante naturales para ti en el estado del sueño. Tú formas con frecuencia los entornos del sueño para ejercitar tales potenciales. Más adelante tendremos algunas observaciones en relación con las formas en que puedes aprender a reconocer tus propias hazañas y a compararlas con tu pericia en la vida física diaria.
Puedes aprender a cambiar tu entorno físico, aprendiendo a cambiar y manipular tu entorno del sueño. Puedes también sugerirte sueños específicos en los cuales visualizas el cambio deseado y, bajo ciertas condiciones, estos aparecerán entonces en tu realidad física. Esto lo haces frecuentemente, sin que te des cuenta.
La conciencia total adopta varias formas. Ella no necesita estar siempre dentro de una forma. Todas las formas no son físicas y por lo tanto algunas personalidades nunca han sido físicas. Ellas han evolucionado a lo largo de líneas diferentes y sus estructuras psicológicas serian extrañas para ti.
Hasta cierto grado, yo también he viajado a través de esos entornos. La conciencia debe mostrarse y no puede no ser. No es física, y por consiguiente debe mostrar su activación de otras maneras. En algunos sistemas, por ejemplo, ella forma patrones matemáticos y musicales altamente integrados que son estímulos para otros sistemas universales. Sin embargo, yo no estoy muy informado de ellos y no puedo hablar de ellos con gran familiaridad. Si mi entorno no es uno estructurado permanentemente, como te he dicho, el tuyo tampoco lo es.
Los sentidos que utilizas de una manera muy real crean el entorno que tu percibes. Tus sentidos físicos necesitan la percepción de una realidad tridimensional. No obstante, la conciencia está equipada con perceptores internos. Estos son inherentes dentro de toda conciencia, sin importar su desarrollo. Estos perceptores operan de manera bastante independiente de aquellos sentidos que se deben asumir cuando una determinada conciencia adopta una forma especializada, tal como un cuerpo físico, con el propósito de operar en un sistema particular.
Tu tienes sentidos internos y hasta cierto grado los usas constantemente, aunque no te das cuenta de hacerlo a nivel del ego. Nosotros utilizamos los sentidos internos muy frecuentemente y conscientemente. Si tú lo pudieras hacer así, entonces percibirías el mismo tipo de entorno en el cual tengo mi existencia. Verías una situación sin camuflaje en la que los eventos y la forma serian libres y no adheridos al molde pegajoso del tiempo. Podrías ver, por ejemplo, tu sala de estar no solo como un conglomerado de muebles con una apariencia permanente, sino también, cambiando tu enfoque, la danza inmensa y constante de moléculas y otras partículas que componen los varios objetos.
Podrías ver el brillo fosforescente, el aura de estructuras electromagnéticas que componen las moléculas mismas. Si lo quisieras, podrías condensar tu conciencia hasta hacerla lo suficientemente pequeña para viajar a través de una sola molécula y desde el mundo propio de la molécula observar y contemplar el universo del cuarto y la galaxia gigantesca de formas como estrellas interrelacionadas y siempre móviles. Todas estas posibilidades representan una realidad legítima. Tu realidad no es más legítima que alguna otra, pero es la única que percibes.
Utilizando los sentidos, nosotros nos convertimos en creadores conscientes, en cocreadores. Sin embargo, tú eres un cocreador inconsciente, bien sea que lo sepas o no. Si nuestro entorno parece no estructurado para ti, es solo porque no comprendes la verdadera naturaleza del orden, que no tiene nada que ver con una forma permanente, sino que solo parece tener forma desde tu perspectiva.
En mi entorno no existen las cuatro de la tarde, ni las nueve de la noche, con lo que quiero decir que yo no estoy restringido por una secuencia del tiempo. No hay nada que me impida experimentar tales secuencias del tiempo si así lo escojo. Nosotros experimentamos el tiempo, o lo que tu llamarías su naturaleza equivalente, en términos de intensidades de experiencia, una especie de tiempo psicológico con sus propios picos y valles.
Esto es algo similar a tus propios sentimientos emocionales, cuando el tiempo parece acelerarse o desacelerarse, pero es inmensamente diferente de maneras importantes. Nuestro tiempo psicológico podría compararse, en términos del entorno, con las paredes de un cuarto, pero en nuestro caso las paredes estarían cambiando constantemente el color, el tamaño, la altura, la profundidad y el ancho.
Nuestras estructuras psicológicas son diferentes, en términos prácticos, en el sentido de que nosotros utilizamos conscientemente una realidad psicológica multidimensional que tu posees inherentemente, pero no estas familiarizado con ella a nivel del ego. Es entonces natural que nuestro entorno tendría cualidades multidimensionales que los sentidos físicos nunca percibirían.

martes, 9 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 6

Se necesita estudio, desarrollo y experiencia, antes de que una identidad pueda aprender a mantener su propia estabilidad ante tales estímulos constantes. Muchos de nosotros nos hemos perdido, incluso olvidando quienes éramos, hasta que una vez más despertábamos siendo nosotros mismos. Mucho de esto es enteramente automático para nosotros ahora. De las variedades infinitas de conciencias, apenas estamos enterados de un pequeño porcentaje de la totalidad de bancos de personalidades que existen. Para nuestras vacaciones, visitamos formas de vida bastante simples y nos mezclamos con ellas.
En esta medida, nos entregamos a la relajación y el sueño, ya que podemos gastar un siglo como un árbol, o como una forma de vida descomplicada en otra realidad. Deleitamos nuestra conciencia con el gozo de la simple existencia. Podemos crear el bosque en el que crecemos. Sin embargo, generalmente estamos sumamente activos, con nuestras plenas energías enfocadas en nuestro trabajo y en nuevos retos.
Podemos formar de nosotros mismos, de nuestras propias totalidades psicológicas, otras personalidades cuando lo deseemos. Estas personalidades, sin embargo, deben desarrollarse en adelante con sus propios méritos, utilizando las habilidades creativas inherentes a ellas. Son libres de seguir su propio camino. Sin embargo, no hacemos esto a la ligera.
Cada persona es una parte de su propia entidad y está desarrollándose hacia la misma clase de existencia que yo conozco. En la niñez y en el estado del sueño, cada personalidad está consciente hasta cierto punto de la verdadera libertad, correspondiente a su propia conciencia interior. Estas habilidades de las que hablo, son características inherentes a la conciencia como un todo y a cada personalidad.
Mi entorno cambia constantemente, pero así también lo hace el tuyo. Con tu racionalización, desechas percepciones bastante legitimas en tales oportunidades. Por ejemplo, si un cuarto repentinamente parece pequeño y comprimido para ti, das por sentado que este cambio de dimensión es imaginario y que el cuarto no ha cambiado, a pesar de tus sentimientos.
El hecho es que el cuarto bajo tales condiciones habrá cambiado definitivamente y en aspectos muy importantes, aunque las dimensiones físicas todavía medirán lo mismo. El impacto psicológico total del cuarto se habrá alterado. Sus efectos los sentirán otros además de ti. El cuarto atraerá cierto tipo de eventos en lugar de otros y alterará tu propia estructura psicológica y la producción hormonal. Tu reaccionarás al estado alterado del cuarto de manera física, aunque sus medidas de ancho y largo, en pulgadas o pies, parecen no cambiar. Decimos que parecen no cambiar porque los instrumentos mismos dentro de ese cuarto se habrán alterado en el mismo grado.
Tú estás cambiando constantemente la forma, la figura, el contorno y el significado de tu propio cuerpo físico y el de tu entorno más íntimo, aunque haces lo mejor que puedes por ignorar estas alteraciones constantes. Por otra parte, nosotros les damos completo dominio, sabiendo que estamos motivados por una estabilidad interior que muy bien puede permitir la espontaneidad y la creación, dándonos cuenta que la identidad espiritual y psicológica depende del cambio creativo.
Por esto nuestro entorno está compuesto por desequilibrios exquisitos, en donde al cambio se le permite jugar plenamente. Tu propia estructura del tiempo te induce a equivocarte sobre tus ideas de permanencia relativa de la materia física y cierras los ojos a la constante alteración dentro de ella. Tus sentidos físicos te confinan lo mejor que pueden a la percepción de una realidad muy formalizada. Solo utilizando las intuiciones, cuando duermes, y en el estado del sueño, por regla general, puedes percibir la placentera naturaleza cambiante de tu propia conciencia y de todas las conciencias.
Uno de mis deberes es iluminarte sobre estas materias. Debemos utilizar conceptos que al menos sean familiares para ti. Para hacerlo, utilizamos partes de nuestras propias personalidades con las que te puedas relacionar en cierto grado.
Nuestro entorno no tiene fin. En tus términos, no habría falta de espacio o de tiempo en los cuales operar. Esto pondría tremenda presión sobre cualquier conciencia sin la trayectoria y desarrollo apropiados. No tenemos un simple y acogedor universo en el cual escondernos. Estamos todavía vigilantes de otros sistemas de realidad extraños que brillen en los mismos extremos de la conciencia, como la conocemos. Existen muchos más tipos de conciencias que formas físicas, cada una con su propio patrón de percepción, habitando dentro de su propio sistema de camuflaje. No obstante, todas estas conciencias tienen conocimiento interior de la realidad que existe dentro de todo camuflaje y que compone cada realidad, cualquiera que sea el nombre que tenga.

domingo, 7 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 5

Nosotros podemos tomar varias formas al tiempo, pero tú también puedes hacerlo, aunque generalmente no te das cuenta. Tu forma física puede yacer inerte durmiendo sobre la cama mientras tu conciencia viaja en una forma del sueño a lugares bastante distantes. Simultáneamente, puedes crear una “forma-pensamiento” de ti mismo, idéntica en todos los aspectos, y ella puede aparecer en el cuarto de un amigo sin tu conocimiento consciente. La conciencia no está limitada en cuanto a las formas que puede crear en un determinado tiempo.
En términos prácticos, nosotros estamos mas avanzados que tú, en ese sentido, ya que cuando creamos tales formas lo hacemos con total conocimiento. Comparto mi campo de existencia con otros que tienen más o menos los mismos retos para enfrentar y los mismos patrones generales de desarrollo. A algunos los he conocido y a otros no. Nos comunicamos telepáticamente, pero así mismo, la telepatía es la base de tus lenguajes, sin la cual su simbolismo no tendría sentido.
Al comunicarnos de esta manera, no quiere decir necesariamente que utilizamos palabras mentales, puesto que no lo hacemos. En cambio nos comunicamos por medio de lo que solo podemos llamar imágenes térmicas y electromagnéticas, que tienen la capacidad de aportar mucho más significado en una “secuencia”. La intensidad de la comunicación depende de la intensidad emocional que la sustenta, aunque la frase “intensidad emocional” puede ser engañosa.
Sentimos un equivalente a lo que tú llamas emociones, aunque estas no son el amor, el odio, o la ira, que tu conoces. Tus sentimientos se pueden describir mejor como las materializaciones tridimensionales de eventos y experiencias psicológicas mucho mayores, que están relacionadas con los “sentidos internos”.
Más adelante te explicaré estos sentidos internos. Por ahora, basta decir que nosotros tenemos una fuerte experiencia emocional, aunque difiere en gran medida de la tuya. Es mucho menos limitada y mucho más expansiva, en el sentido de que también somos conscientes y tenemos capacidad de respuesta al “clima” emocional como un todo. Somos mucho más libres para sentir y experimentar, ya que no tememos ser arrastrados por el sentimiento.
Nuestras identidades no se sienten amenazadas por las emociones fuertes de otro. Estamos en capacidad de viajar a través de las emociones, de una manera que no es natural para tí, y traducirlas a otras facetas de creatividad distintas a aquellas con las que estás familiarizado. No sentimos la necesidad de esconder las emociones, ya que sabemos que es básicamente imposible e indeseable. Dentro de tu sistema, las emociones pueden parecer problemáticas porque aun no has aprendido como utilizarlas. Nosotros apenas ahora estamos aprendiendo su pleno potencial y los poderes de creatividad con los que están conectadas.
Como nos damos cuenta de que nuestra identidad no depende de la forma, no tememos cambiarla, sabiendo que podemos adoptar cualquier forma que deseemos.
No conocemos la muerte, en tus términos. Nuestra existencia nos lleva hacia muchos otros entornos y nos mezclamos dentro de ellos. Seguimos las reglas de forma que existen dentro de estos entornos. Todos aquí somos maestros y por consiguiente adaptamos nuestros métodos de manera tal que tengan sentido para personalidades con diferentes ideas sobre la realidad.
La conciencia no depende de la forma y, sin embargo, siempre busca crear la forma. No existimos dentro de ninguna estructura del tiempo, tal como lo conoces. Los minutos, las horas y los años han perdido su significado y su fascinación. Somos muy conscientes de las situaciones del tiempo dentro de otros sistemas y debemos tenerlas en cuenta en nuestras comunicaciones. De otra manera, lo que decimos no seria comprendido.
No existen barreras reales para separar los sistemas de los que he hablado. La única separación es lograda por las diversas habilidades de las personalidades para percibir y manipular. Tú existes en medio de muchos otros sistemas de realidad, pero no los percibes. Cuando algún evento de estos sistemas se introduce en tu propia existencia tridimensional, no estás en capacidad de interpretarlo, ya que está distorsionado por el mismo hecho de la entrada.
Nosotros no experimentamos tu secuencia del tiempo y viajamos a través de diversas intensidades. Nuestro trabajo, desarrollo y experiencia tienen lugar dentro de lo que llamo el “punto del momento”. Aquí, en el punto del momento, el más pequeño pensamiento es llevado a buen termino, la más leve posibilidad es explorada, las probabilidades son totalmente examinadas, el sentimiento menos enérgico o más enérgico es entretenido. Aunque es difícil de explicar esto claramente, el punto del momento es la estructura dentro de la cual tenemos nuestra experiencia psicológica. Dentro de él, acciones simultaneas siguen “libremente” patrones asociativos. Por ejemplo, pretendamos que pienso en ti. Al hacerlo, inmediatamente experimento plenamente tu pasado, presente y futuro y todas aquellas emociones y motivaciones fuertes o determinantes que te han regido. Puedo viajar a través de esas experiencias contigo, si así lo prefiero. Podemos seguir una conciencia a través de todas sus formas en un parpadeo, según tus términos.

viernes, 5 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 4

Mi entorno difiere en algunos aspectos más bien importantes de tu entorno, pero te puedo asegurar que es tan vívido, variado y vital como la existencia física. Es más placentero, aunque mis ideas del placer han cambiado algo desde que fui un ser físico, siendo más gratificante y ofreciendo mayores oportunidades para el logro creativo.
Mi existencia actual es la más desafiante que he conocido, y he conocido muchas, físicas y no físicas. No hay solo una dimensión en la que reside la conciencia no física, como no hay solo un país en tu planeta, o un solo planeta dentro de tu sistema solar.
Mi entorno no es el que encontrarás inmediatamente después de la muerte. Debes morir muchas veces antes de que puedas entrar en este particular plano de existencia.
Mi trabajo en este entorno me proporciona muchos más desafíos de los que tu conoces y se requiere la manipulación de materiales creativos que están casi mas allá de tu comprensión actual. Primero que todo, debes comprender que no existe ninguna realidad objetiva que no haya sido creada por la conciencia. La conciencia siempre crea la forma y no lo contrario. De esta manera, mi entorno es una realidad de existencia creada por mí y por otros como yo, y ella representa la manifestación de nuestro desarrollo.
No utilizamos estructuras permanentes. No hay una ciudad o un pueblo, por ejemplo, en el cual habitar. Esto no quiere decir que estamos afuera, en el espacio vacío. En primer lugar, no concebimos el espacio como tú lo haces y formamos cualquiera que sean las imágenes particulares que queremos alrededor de nosotros.
Esas imágenes son creadas por nuestros patrones mentales, así como tu realidad física es creada como una replica perfecta de tus deseos y pensamientos internos. Piensas que los objetos existen independientemente de ti, sin darte cuenta de que ellos son en cambio las manifestaciones de tu propio ser psicológico y psíquico. Nosotros sabemos que creamos nuestra propia realidad y por lo tanto lo hacemos con alegría y desprendimiento creativo. En mi entorno estarías sumamente desorientado, ya que te parecería como carente de coherencia.
Estamos enterados de las leyes internas que gobiernan todas las “materializaciones”. Puedo tener la noche o el día, en tus términos, según lo prefiera, o cualquier otro periodo de tu historia. Estas formas cambiantes en modo alguno molestan a mis asociados, ya que ellos las toman como indicaciones inmediatas de mi estado de ánimo, mis sentimientos y mis ideas.
La permanencia y la estabilidad no tienen nada que ver con la forma, sino con la integración del placer, el propósito, el logro y la identidad. Yo “viajo” a muchos otros niveles de existencia con el fin de cumplir con mis deberes, que son primordialmente los de maestro y educador, y utilizo las ayudas y técnicas que mejor me sirvan dentro de esos sistemas.
En otras palabras, puedo enseñar la misma lección en diferentes formas, de acuerdo con las habilidades y asunciones que son inherentes a cualquier sistema dado en el que debo operar. Utilizo una parte de mí, de las muchas personalidades que están disponibles para mi identidad en estas comunicaciones. En otros sistemas de realidad no seria comprendida esta particular personalidad que yo, la identidad mayor, adopto aquí.
No todos los sistemas de realidad están orientados físicamente y algunos desconocen totalmente la forma física. El sexo, tal como lo entiendes, no es natural en ellos. Por consiguiente, no me comunicaría como una personalidad masculina que ha vivido muchas existencias físicas, aunque ésta es una parte legítima y válida de mi identidad.
En mi entorno familiar, asumo cualquier forma que me agrade y ella puede variar, y en efecto lo hace, con la naturaleza de mis pensamientos. Tú, sin embargo, formas tu propia forma física a un nivel inconsciente, más o menos de la misma manera, pero con algunas diferencias importantes. Usualmente no te das cuenta de que creas tu cuerpo físico en cada momento, como resultado directo de tu concepción interior de lo que eres. Tampoco te das cuenta de que tu cuerpo físico cambia en forma química y electromagnética muy importante con el paso siempre móvil de tu propio pensamiento.
Habiendo reconocido mucho antes que la forma depende de la conciencia, hemos sido capaces de cambiar nuestras formas totalmente, de tal manera que ellas sigan fielmente cada matiz de nuestra experiencia interior.
Esta habilidad para cambiar la forma es una característica inherente a cualquier conciencia. Solamente varía el grado de dominio y actualización. Puedes ver esto en tu propio sistema, en una versión de cámara lenta, cuando observas las formas cambiantes que ha tomado la materia viviente a través de su historia “evolutiva”.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 3

El ser que conoces no es sino un fragmento de tu identidad total. Estos seres fragmento no están encordados como los aros de una cadena. Son más bien como las capas de una cebolla, o como los segmentos de una naranja, todos conectados por una vitalidad y creciendo hasta convertirse en diversas realidades, mientras están surgiendo de la misma fuente.
No estoy comparando la personalidad con una naranja o una cebolla, sino que deseo hacer énfasis en que así como estas cosas crecen desde adentro hacia el exterior, así mismo lo hace cada fragmento del ser total. Tú observas el aspecto exterior de los objetos. Tus sentidos físicos te permiten percibir las formas exteriores a las cuales enseguida reaccionas, pero tus sentidos físicos en cierta forma te obligan a percibir la realidad de esta manera y la vitalidad interior dentro de la materia no es tan aparente.
Te puedo decir que hay conciencia aun dentro de una puntilla, aunque no tomarás la cosa tan seriamente como para decirle buenos días o buenas tardes a la primera puntilla que encuentres clavada en un pedazo de madera.
Sin embargo, los átomos y moléculas dentro de la puntilla poseen su propio tipo de conciencia. Los átomos y moléculas que conforman las paginas de un libro también están conscientes, dentro de su propio nivel. Nada existe, ni una roca, ni un mineral, ni una planta, ni un animal, ni el aire, que no esté lleno con la conciencia de su propio tipo. Tú estas en medio de una constante conmoción vital, de una estructura de energía consciente, y tú mismo físicamente estás compuesto de células conscientes que llevan dentro de sí mismas la realización de su propia identidad, que cooperan voluntariamente para formar la estructura corporal que es tu cuerpo físico.
Te digo que no hay tal cosa como materia muerta. No hay ningún objeto que no esté formado por la conciencia. Cada conciencia, sin importar su grado, se regocija en la sensación y en la creatividad. No podrás comprender lo que tú eres a menos que comprendas tales asuntos.
Por razones de conveniencia, cierras las multitudinarias comunicaciones internas que saltan entre las más minúsculas partes de tu carne. Sin embargo, aun como criatura física, en cierta forma, tú eres una parte de otra conciencia. No hay limitaciones para el ser. No hay limitaciones para sus potenciales. Puedes adoptar limitaciones artificiales con tu propia ignorancia. Te puedes identificar solo con tu ser exterior y suprimir habilidades que son tuyas. Puedes negar los hechos, pero no los puedes cambiar. La personalidad es multidimensional, aunque muchas personas esconden sus cabezas en la arena de la existencia tridimensional y pretenden que no hay nada más. Espero sacar algunas cabezas fuera de la arena.
Mi intención no es subestimar el ego exterior. Simplemente lo has sobreestimado y no has reconocido su verdadera naturaleza. Por ahora, es suficiente que te des cuenta que tu sentido de identidad y continuidad no depende del ego.
A veces utilizo el término “camuflaje” para referirme al mundo físico con el cual se relaciona el ego exterior, ya que la forma física es uno de los camuflajes que adopta la realidad. El camuflaje es real, pero existe una realidad mucho más grande dentro de él: la vitalidad que le da forma. Tus sentidos físicos te permiten percibir este camuflaje, ya que están sintonizados con él de una manera altamente especializada. Sin embargo, para sentir la realidad dentro de la forma se requiere un tipo diferente de atención y manipulaciones más delicadas que las proporcionadas por los sentidos físicos.
El ego es un dios celoso y quiere ver servidos sus intereses. No quiere admitir la realidad de otras dimensiones, a excepción de aquellas dentro de las cuales se siente confortable y puede entender. Tenía por objeto ser una ayuda, pero se le ha permitido convertirse en un tirano. Aun así, es mucho más resistente y deseoso de aprender de lo que se supone generalmente. Naturalmente no es tan rígido como parece y su curiosidad puede ser de gran valor.
Si tienes una concepción limitada de la naturaleza de la realidad, tu ego hará lo posible por mantenerte dentro de la pequeña área cerrada de la realidad que aceptas. Por otra parte, si a tus intuiciones e instintos creativos se les permite libertad, ellos le comunican algún conocimiento de dimensiones mayores a esta parte de tu personalidad que está más orientada físicamente.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El Mensaje del Maestro 2

La Conciencia es una forma de percibir las varias dimensiones de realidad. La Conciencia, tal como la conoces, es altamente especializada. Los sentidos físicos te permiten percibir el mundo tridimensional y, sin embargo, por su misma naturaleza, pueden inhibir la percepción de otras dimensiones igualmente válidas. La mayoría de las personas se identifican con el ser que a diario se orienta físicamente. No pensarías identificarte con una parte de tu cuerpo ignorando todas las otras partes y, sin embargo, estás haciendo la misma cosa cuando imaginas que el ser del ego lleva la carga de tu identidad.
Te digo que no eres una bolsa cósmica de huesos y carne, unida por alguna mezcla de químicos y elementos. Te digo que tu conciencia no es un producto ferviente, solo formado accidentalmente por la acción de elementos químicos. No eres una rama desechada de la materia, que está destinada a desaparecer como un soplo de humo. Tú formas el cuerpo físico que conoces a un nivel profundamente inconsciente, con gran discriminación, con una claridad milagrosa y con un intimo conocimiento inconsciente de cada célula diminuta que lo compone. Como tu mente consciente no se entera de estas actividades, no te identificas con esta parte interior de tu ser. Prefieres identificarte con la parte tuya que ve televisión, la que cocina, la que trabaja, la parte que piensas que sabe lo que está haciendo. Sin embargo, esta parte aparentemente inconsciente de ti mismo es muchísimo más conocedora y de su buen funcionamiento depende la totalidad de tu existencia física.
Esta parte está consciente, está enterada y está alerta. Eres tú, tan concentrado en la realidad física, quien no escucha su voz, quien no comprende que ella es la gran fortaleza psicológica de la cual surge tu ser orientado físicamente. A esta parte, aparentemente inconsciente, la llamamos el “ego interior”, ya que dirige las actividades internas. Correlaciona información que no es percibida por medio de los sentidos físicos, sino a través de otros canales internos. Es la perceptora de la realidad que existe mas allá de la realidad tridimensional. Lleva consigo la memoria de cada una de tus pasadas existencias. Observa dentro de realidades subjetivas que son literalmente infinitas. De estas dimensiones subjetivas fluyen todas las realidades objetivas.
Toda la información necesaria se te da a través de estos canales internos. Increíbles actividades internas tienen lugar antes de que puedas levantar un dedo, parpadear, o leer esta frase sobre la pagina.
Esta parte de tu identidad es bastante clarividente y telepática de manera natural, de tal manera que eres advertido de desastres antes de que ocurran, bien sea que conscientemente aceptes, o no aceptes, el mensaje. Todas las comunicaciones tienen lugar mucho antes de que se exprese una palabra.
El “ego exterior” y el ego interior operan conjuntamente. El primero te permite manipular en el mundo que conoces, y el otro te brinda aquellas delicadas percepciones internas sin las cuales la existencia física no se podría mantener.
Hay una parte tuya, la identidad más profunda que forma tanto el ego interior como el ego exterior, que decidió que tú serias un ser físico en este lugar y en este tiempo. Este es el núcleo de tu identidad, la semilla psíquica de la cual surgiste, la personalidad multidimensional de la cual haces parte.
Si te preguntas en donde está el subconsciente, tal como lo conciben los psicólogos, lo puedes imaginar como un lugar de encuentro, por así decirlo, entre el ego exterior y el ego interior. Sin embargo, debes comprender que no hay divisiones reales en el ser y que hablamos de varias partes solo con el fin de hacer clara la idea básica.
No puedes comprenderte a ti mismo, ni puedes aceptar mi existencia, mientras no te liberes de la noción de que la personalidad es un atributo del “aquí y ahora” de la conciencia. Algunas de las cosas que te puedo decir sobre la realidad física te pueden asombrar, pero recuerda que la estoy visualizando desde un punto de vista totalmente diferente.
En la actualidad, estás totalmente enfocado en la realidad física, preguntándote quizá qué otra cosa puede haber afuera. Yo estoy afuera, regresando momentáneamente a una dimensión que conozco y amo, pero no soy un residente, tal como lo concibes. Aunque tengo un “pasaporte” psíquico, aun existen algunos problemas de traducción e inconvenientes de entrada con los que debo entenderme.
Espero llevarte en una excursión por los niveles de realidad que están disponibles para ti y guiarte en un viaje a través de las dimensiones de tu propia estructura psicológica para abrir áreas totales de tu propia conciencia, de las cuales no has estado relativamente enterado. Espero explicarte los aspectos multidimensionales de la personalidad y darte un vistazo de aquella identidad mayor que es tuya.