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domingo, 2 de junio de 2019

Heavenletters - El Umbral - Heavenletter # 111



Heavenletters
El Umbral
Heavenletter # 111
Publicado en: 17 de Febrero de 2001

Dios dijo:
Queridos míos, están en una puerta y dudan en entrar. ¿Qué te detiene? Son viejos pensamientos. ¿Qué son los miedos, pero los viejos pensamientos vuelven a posarse? Lo que piensas que es sabiduría es a menudo locura. ¿No es una locura pararse en mi puerta y no entrar? Has sido invitado. Usted ha sido instado. Te han buscado. Te han llamado. Solo hay una dirección para entrar, pero te paras y esperas antes de dar otro paso.

El miedo te congela.

Deja que Mi amor te descongela.

No eres una estatua. Eres una estrella viva y vibrante en la Tierra y te amontonas dentro de ti. Devuelve los hombros, quita la capa con la que te has cubierto y toma Mi mano. Si crees que es valiente venir a Mí, entonces sé valiente. Si crees que es asombroso, se asombra, pero ven a Mí. Entra mi presencia Es lo más seguro que hay. Es el único seguro. Has vivido en la tierra del miedo y temes entrar en el amor ilimitado. Temes salir de las orillas seguras del miedo, salvo solo porque te son familiares y tú las has tenido para ti.

Bien, entonces, déjame familiarizarme contigo. Que el amor sea tan precioso como el miedo. Que el amor sea más precioso. Temes tu preciosidad. Temen levantarse para una caída, pero se levantan para estar conmigo, su Padre Celestial, que siempre los vigila, que prepara su camino, que se sienta cómodo en el cielo, pero temen que no sea así. estar cómodo porque no está hecho de material, sino de amor inmaterial. Es de gran importancia, este amor inmaterial de los nuestros.

Tú eres mi importación. Eres mi significado. Tu eres mi mensaje Te llamo. Tienes miedo de responder. Tienes miedo de escuchar Mi llamado, porque temes que te alejaré de algo querido en lugar de llevarte a algo que está más allá de tu amor, algo que está más allá de tus esperanzas. Les digo, hijos míos, que los llevaré más allá de sus esperanzas, porque la esperanza es poca y no han comenzado a esperar lo suficiente.

Has esperado que los columpios te lleven, y te doy el destino de tu columpio.

Ustedes han esperado un mensajero de parte mía, una señal, y me presento ante ustedes, yo mismo y yo nos entregamos a ustedes.

Usted ha pedido indultos, y eso es muy poco para pedir.

Pregunte por el todo de todos.

Pide ser la encarnación del cielo.

Pide ir más allá del umbral del cielo.

El umbral no es tu destino.

Soy tu destino

Soy tu Origen y tu destino, y tú, tonta, tratando de resolverlo.

¿Qué hay para figurar? Solo calculas el retraso. Piensas en tu entrada cuando podrías estar entrando. Para entrar, deja atrás donde has estado. Pero no estás entrando en la oscuridad. Estás dejando atrás la oscuridad y entrando en la luz.

Temes ser cegado. Temen ser expulsados ​​porque temen no pertenecer a Mí. Eso no es para que lo digas. Te he reclamado Yo digo que perteneces conmigo. No reviertas mis deseos. Deseos es una palabra demasiado débil. No contradigas mi voluntad, porque mi voluntad es para ti, hijos míos. Mi voluntad es para ti.

¿Para qué pensabas que era mi voluntad?

¿Pensaste que era inútil?

¿Pensaste que estaba mal hecho?

¿Pensaste que mi voluntad era mi capricho?

No tengo caprichos. Sólo tengo a Will. Y mi voluntad se basa en mi previsión. Se basa en mi conocimiento cierto. Ven a mi. Vas a. Eso es inevitable. La elección no es tuya. Tu única opción es cuándo. Y yo digo, ahora. Ven a mí ahora. ¿Por qué me hace esperar?

Dígalo: "Dios mío, vengo a ti ahora. Incluso con mis temores de remanente, vengo a ti ahora. Vengo a ti tal como soy. Vengo a ti disculpándome y dices que lo que soy es suficiente, que yo soy tu ser y que me quieres contigo más de lo que sé que estaré contigo, por eso tu voluntad debe reinar hasta que descubra que tu voluntad es mía y que me he ocultado a mí misma. No me escondas más. Me has elegido, por lo que me elegiré para entrar en Tu Reino y estar contigo siempre.

"Acepto tu invitación. Esta es mi RSVP. Soy tuya, Dios mío. Soy tuya. ¡Lo soy!"

LIBRO DE URANTIA - PARTE I - PALABRAS DE JESUS




LIBRO DE URANTIA - PARTE I - PALABRAS DE JESUS
69. LA REGLA DEL VIVIR
70. LA MUJER QUE UNGIÓ LOS PIES DE JESÚS


“En la tarde de este mismo sábado, en Betania, mientras Jesús, los doce y un grupo de creyentes estaban reunidos alrededor del fuego en el jardín de Lázaro, Natanael hizo a Jesús la siguiente pregunta: «Maestro, aunque nos enseñas la versión positiva de la vieja regla de la vida, instruyéndonos que debemos hacer para los demás lo que quisiéramos que ellos hicieran para nosotros, no discierno plenamente de qué manera podremos cumplir siempre con este mandato. Permíteme ilustrar mi pensamiento citando el ejemplo de un hombre lujurioso que de este modo contempla con protervas intenciones a su futura consorte en el pecado. ¿Cómo podremos enseñar que este hombre de malas intenciones debe hacer para los demás lo que quisiera que hiciesen para él?»
“Cuando Jesús escuchó la pregunta de Natanael, inmediatamente se puso de pie y, señalando al apóstol con el dedo, dijo: «¡Natanael, Natanael! ¿Qué razonamiento es ése que alberga tu corazón? ¿Acaso no recibes tú mis enseñanzas como un ser nacido del espíritu? ¿Acaso no escucháis la verdad como hombres sabios y con comprensión espiritual? Cuando os advertí que debéis hacer para con los demás como queréis que hagan ellos para vosotros, me dirigía a hombres de ideales elevados, y no a los que podrían caer en la tentación de distorsionar mis enseñanzas, convirtiéndolas en una licencia para actuar en el mal».
“Cuando hubo hablado el Maestro, Natanael se levantó y dijo: «Pero, Maestro, no debes tú pensar que yo apruebe semejante interpretación de tus enseñanzas. Hice esta pregunta porque me imagino que muchos de estos hombres podrían interpretar erróneamente tus admoniciones, y esperaba que pudieras darnos más instrucción sobre estos asuntos». Cuando Natanael se hubo sentado, Jesús continuó hablando: «Bien sé yo, Natanael, que tu mente no aprueba tal idea de maldad, pero me desalienta el hecho de que ninguno entre vosotros interprete en forma genuinamente espiritual la mayor parte de mis enseñanzas comunes, instrucciones que debo impartir a vosotros en el lenguaje humano y como los hombres deben hablar sobre estos asuntos. Ahora os enseñaré sobre los diversos niveles de significado que se relacionan con la interpretación de esta regla del vivir, esta admonición de ‘hacer para los demás así como vosotros deseáis que los demás hagan para vosotros':
“‘1. El nivel de la carne. Tal interpretación puramente egoísta y lujuriosa está bien ejemplificada por la suposición de la pregunta de Natanael.
“‘2. El nivel de los sentimientos. Este plano está un nivel más alto que el de la carne e implica que la comprensión y la piedad elevarían la interpretación personal de esta regla del vivir.
“‘3. El nivel de la mente. En este nivel entran en acción el razonamiento de la mente y la inteligencia de la experiencia. El buen juicio dicta que esta regla del vivir se interprete de acuerdo con el más alto idealismo integrado en la nobleza del respeto profundo por sí mismo.
“‘4. El nivel del amor fraternal. Aún más alto se descubre el nivel de la devoción generosa al bienestar del prójimo. En este plano más elevado de servicio social sincero que crece de la conciencia de la paternidad de Dios y del consiguiente reconocimiento de la fraternidad del hombre, se descubre una interpretación nueva y mucho más hermosa de esta regla básica de la vida.
“‘5. El nivel moral. Y cuando lleguéis a verdaderos niveles filosóficos de interpretación; cuando tengáis verdadero discernimiento de la rectitud y el error en las cosas, cuando percibáis la idoneidad eterna de las relaciones humanas, comenzaréis a visualizar tal problema de interpretación imaginándoos como visualizaría e interpretaría una tercera persona de mente elevada, idealista, sabia e imparcial, ese concepto aplicado a vuestros problemas personales de adaptación a las situaciones de vuestra vida.
“‘6. El nivel espiritual. Por último llegamos al nivel más elevado de todos, el del discernimiento del espíritu y de la interpretación espiritual que nos impulsa a reconocer en esta regla de vida el mandato divino de tratar a todos los hombres así como concebimos que Dios los trataría. Ése es el ideal del universo en cuenta a las relaciones humanas. Ésta es pues vuestra actitud frente a todos estos problemas cuando vuestro deseo supremo es hacer por siempre la voluntad del Padre. Deseo por ello que hagáis para todos los hombres lo que sabéis que yo haría en circunstancias semejantes».” (1650.2) 147:4.1
“En esta ocasión en la casa de Simón, entre los que habían venido de la calle había una mujer de mala reputación que recientemente se había vuelto creyente de la buena nueva del evangelio del reino. Esta mujer era bien conocida en todo Jerusalén como la ex dueña de uno de los burdeles considerados de alta categoría, ubicado junto al patio de los gentiles del templo. Al aceptar las enseñanzas de Jesús, ella cerró su abominable negocio, e indujo a la mayoría de las mujeres con ella asociadas a que aceptaran el evangelio y cambiaran su forma de vida; a pesar de esto, los fariseos seguían despreciándola y estaba obligada a llevar el pelo suelto —insignia de la prostitución. Esta mujer anónima había traído una gran vasija de loción perfumada para ungir y, parada detrás del sofá de Jesús mientras éste se reclinaba para comer, comenzó a ungirle los pies mojándoselos al mismo tiempo con sus lágrimas de gratitud, y secándolos con su cabello. Cuando hubo terminado de ungir siguió llorando y besándole los pies.
“Cuando vio esto Simón, se dijo para sus adentros: «Si este hombre fuera un profeta, se habría dado cuenta de quién es esta mujer y de qué tipo de persona es quien así lo toca; que es una pecadora de mala fama». Y Jesús, sabiendo lo que pasaba por la mente de Simón, habló diciendo: «Simón, hay algo que me gustaría decirte». Simón respondió: «Maestro, dime». Entonces dijo Jesús: «Cierto prestamista rico tenía dos deudores. Uno le debía quinientos denarios y otro le debía cincuenta. Ahora bien, como ninguno de los dos tenía con qué pagar, les perdonó a los dos. ¿Quién crees tú, Simón, que le amaría más?» Simón respondió: «Supongo que aquel a quien se le perdonó más». Y Jesús dijo: «Has juzgado bien», y señalando a la mujer, continuó: «Simón, mira bien a esta mujer. Yo entré a tu casa como invitado, sin embargo no me diste agua para los pies. Esta mujer agradecida me ha lavado los pies con lágrimas y me los ha secado con su propio cabello. Tú no me diste un beso de bienvenida, pero esta mujer, desde que entró, no ha cesado de besarme los pies. Tú no me has ungido la cabeza con aceite, pero ella ungió mis pies con lociones preciosas. ¿Cuál es el significado de todo esto? Simplemente que sus muchos pecados han sido perdonados, y esto la ha llevado a amar tanto. Pero los que no han recibido sino poco perdón a veces no aman sino poco». Y volviéndose hacia la mujer, la tomó de la mano, y levantándola, dijo: «De veras, te has arrepentido de tus pecados, y se te han perdonado. No te desalientes por la actitud dura e incomprensiva de tus semejantes; vete en la dicha y la libertad del reino del cielo».
“Cuando Simón y sus amigos sentados a la mesa con él escucharon estas palabras, estuvieron aún más sorprendidos, y empezaron a susurrar entre ellos: «¿Quién es este hombre que se atreve así a perdonar pecados?» Y cuando Jesús les escuchó murmurar así, se volvió para despedir a la mujer, diciendo: «Mujer, vete en paz; tu fe te ha salvado».
“Cuando Jesús se levantó con sus amigos para irse, se volvió hacia Simón y dijo: «Conozco tu corazón, Simón, y cómo está dividido entre la fe y la incertidumbre, cómo estás atribulado por el temor y confundido por el orgullo; pero yo oro por ti para que puedas darle entrada a la luz y puedas experimentar en tu paso por la vida transformaciones de mente y espíritu tan grandes que puedan ser comparables a los extraordinarios cambios que el evangelio del reino ya ha producido en el corazón de la que viniera aquí sin ser invitada ni bienvenida. Os declaro a todos que el Padre ha abierto las puertas del reino celestial a todos los que tengan la fe necesaria para entrar, y ningún hombre y ningún grupo de hombres podrá cerrar esas puertas ni siquiera al alma más humilde ni al pecador supuestamente más flagrante de la tierra si esa persona busca sinceramente entrar». Y Jesús, con Pedro, Santiago y Juan, se despidieron de su anfitrión y fueron a reunirse con el resto de los apóstoles en el campamento del jardín de Getsemaní.
“Esa misma noche Jesús dio a los apóstoles el inolvidable discurso sobre el valor relativo del estado ante Dios y el progreso en la ascensión eterna al Paraíso. Dijo Jesús: «Hijitos míos, si existe una conexión verdadera y viviente entre el hijo y el Padre, con certeza el hijo progresará continuamente hacia los ideales del Padre. Es verdad que el hijo podrá al principio progresar lentamente, pero ese progreso sin embargo será seguro. Lo importante no es la rapidez de vuestro progreso sino su seguridad. Vuestro logro real no es tan importante como el hecho de que la dirección de vuestro progreso es hacia Dios. Lo que lleguéis a ser día tras día es infinitamente más importante que lo que sois hoy.
“«Esta mujer transformada que algunos de vosotros visteis en la casa de Simón hoy, está, en este momento, viviendo en un nivel vastamente inferior al de Simón y al de sus asociados bien intencionados; pero mientras estos fariseos están ocupados con el falso progreso en la ilusión de traspasar los círculos engañosos de los servicios ceremoniales sin sentido, esta mujer ha comenzado, con gran honestidad, la larga y pletórica búsqueda de Dios, y su camino hacia el cielo no está obstruido por el orgullo espiritual ni por la autosatisfacción moral. Esta mujer está, hablando desde un punto de vista humano, mucho más lejos de Dios que Simón, pero su alma está en movimiento progresivo; está encaminada hacia un objetivo eterno. Hay en esta mujer extraordinarias posibilidades espirituales para el futuro. Algunos entre vosotros podréis no estar en niveles reales de alma y espíritu particularmente elevados, pero estáis progresando diariamente en el camino vivo que se os ha abierto, a través de la fe, en dirección a Dios. Existen enormes posibilidades en cada uno de vosotros para el futuro. Es mucho mejor tener una fe pequeña pero viva y en crecimiento que poseer un gran intelecto con sus ramas muertas de sabiduría mundana y de descreimiento espiritual».

“Pero Jesús puso en guardia a sus apóstoles contra la tontería del hijo de Dios que cree poder aprovecharse del amor del Padre. Declaró que el Padre celestial no es un padre tontamente indulgente, condescendiente y débil, siempre listo a condonar el pecado y perdonar la imprudencia. Advirtió a sus oyentes que no aplicaran erróneamente sus descripciones explicativas de la relación entre el padre y el hijo; que no interpretaran a Dios como uno de esos padres excesivamente condescendientes y poco sabios que conspiran con los tontos de la tierra para ocultar la ruina moral de sus hijos imprudentes, y que de esta manera en forma cierta y directa contribuyen a la delincuencia y a la desmoralización temprana de sus propios vástagos. Dijo Jesús: «Mi Padre no condona indulgentemente esos actos y prácticas de sus hijos que son autodestructivos y suicidas para todo crecimiento moral y progreso espiritual. Esas prácticas pecaminosas son una abominación ante los ojos de Dios».” (1651.7) 147:5.3 (Lucas 7:36-50)

sábado, 1 de junio de 2019

Heavenletters - Ser Inocente - Heavenletter # 110


Heavenletters
Ser Inocente
Heavenletter # 110
Publicado en: 16 de Febrero de 2001

Dios Dijo:
Si ya lo sabes todo, ¿qué puedes aprender?

Da un paso adelante, y no sabes nada. Entonces aprenderás todo.

Intenta relacionar lo que cree que ya sabe con lo que digo y luego lo guarda o lo descarta en consecuencia.

Estar abierto. Así es como entran las cosas. Cerrado, ¿qué puede entrar? Te encierras en un pequeño territorio. Abandonar el territorio. Abre las puertas. No estoy hablando de exponerte al mundo. Estoy hablando de abrirme a la Verdad, y soy esa Verdad. Expande tus límites de pensamiento. Deja en una posibilidad.

Todo lo que tienes que hacer es considerar por un momento que tal vez yo sepa de qué estoy hablando y que tal vez tú no. Solo tal vez. Eso es suficiente apertura. Lo demás se arreglará solo.

Desnuda tu corazón a Mí. No lo guardes más. Quiere ser libre.

Es mejor renunciar a las protestas. Se gasta mucha energía en protestar por lo que se encuentra en su camino en la vida. Mejor no protestar por los regalos que te son enviados. Desconfoca tu energía.

Protestar es lo mismo que quejarse.

La protesta puede ser más ira y quejarse de quejas, pero son la consecuencia de la insatisfacción.

Sigue adelante, sigue adelante.

Deja tu protesta. Deja tu barandilla contra los acontecimientos de la vida. Son solo eventos, y tú eres mi hijo. Pon más atención en tu parentesco conmigo que en lo que sucede.

No puedes ser sin amor. Tal cosa no existe. El amor existe, y sólo puedes negarlo. Has estado negando el amor en tu corazón. Lo has estado guardando en la tienda, esperando el momento adecuado. Por lo tanto, has mantenido prisionero a tu corazón. Has hecho esperar a tu corazón el escenario correcto en el escenario, y así pasan las estaciones.

Te sientes más seguro de amar a un oso de peluche, o un objeto en tu mente. De hecho, amas los objetos solo en tu mente, pues todo lo que te rodea es una idea de hecho, y no un hecho, todo lo que es, excepto Yo. Todos son una manifestación de Mí, y soy yo únicamente a quien amas. Y nuestro gran amor, el gran amor de tu vida, te empujas hacia atrás o hacia un lado o hacia el futuro.

Tenme ahora mismo.

Esa no es una gran transformación.

Eso es ver lo que es.

Estoy delante de ti y dentro de ti.

No puedo dejarme llevar.

Solo que no puedes mirar.

Puedes tirar cosas delante de Mí y convencerte de que estoy oculto a la vista o que no existe.

Pero yo sí existo. Y yo existo para ti.

No me dejes ser un romance perdido, el que casi tuviste, la mano cuya mano tocaste, luego la sueltas y aún piensas en ella.

¡Oh querido! ¡La pequeñez que dejas pasar por amor y la grandeza de nuestro amor que niegas!

No niegues más.

No soy un capricho pasajero.

Yo soy tu creador. Y yo soy tu amor.

Deja de dudar. La duda es un camuflaje. Es un sinvergüenza que llama tu atención. Pon tu atención más en Mí y menos en duda. La duda bailará dentro y fuera de tu vida, pero soy constante. Te llevo conmigo Yo te acompaño. Te jalo y te guío y nunca te dejo ir. Soy inmutable Soy tu corazón inmutable. Todo lo demás es disfraz.

Mantén tu corazón en la verdad.

Este drama en el que vives no es verdad.

Es ilusión aceptada como verdad. Usted ha tenido un acuerdo tácito mutuo de que no verá la verdad, sino solo los acontecimientos. Y así, Mis hijos se sienten desesperados por lo que ustedes concuerdan que ven ante ustedes.

Puedes permitir que los pensamientos de otros te alejen de Mí, pero otros nunca te entregarán a Mí.

Te entregaré a Mí.

Te valdrás de Mí.

Ofréceme tu corazón, y luego sostienes el mío y eres el hogar, y tú eres mi hogar, y nos fundimos en el ser del amor.

LIBRO DE URANTIA - PARTE I - PALABRAS DE JESUS


LIBRO DE URANTIA - PARTE I - PALABRAS DE JESUS
66. COMENTARIOS SOBRE LA CURACIÓN AL ATARDECER
67. CONVERSACIÓN DE LA SEGURIDAD DIVINA
68. OBSERVACIONES SOBRE ESPIRITUALIZACIÓN


“Mientras tanto, temprano por la mañana del domingo, otras multitudes de almas afligidas y muchos curiosos empezaron a congregarse alrededor de la casa de Zebedeo. Clamaban que querían ver a Jesús. Andrés y los apóstoles estaban tan perplejos que, mientras Simón el Zelote hablaba a la asamblea, Andrés, con varios de sus asociados, fue a buscar a Jesús. Cuando Andrés hubo ubicado a Jesús en compañía de los tres, dijo: «Maestro, ¿por qué nos dejas solos con la multitud? He aquí que todos los hombres te buscan; nunca antes tantos han buscado tus enseñanzas. Aun en este momento la casa está rodeada de los que han venido de lejos y de cerca por tus obras poderosas. ¿Es que no vas a volver con nosotros para ministrar a ellos?»
“Cuando Jesús escuchó esto, contestó: «Andrés, ¿acaso no te enseñé a ti y a estos otros que mi misión en la tierra es la revelación del Padre, y mi mensaje, la proclamación del reino del cielo? ¿Cómo puede ser pues que quieras que yo me desvíe de mi misión para gratificar a los curiosos y para satisfacer a los que buscan signos y portentos? ¿Acaso no hemos estado entre estas gentes durante todos estos meses? ¿Acaso han venido ellos antes en multitudes para escuchar la buena nueva del reino? ¿Por qué vienen ahora a importunarnos? ¿No buscan acaso curar su cuerpo físico en vez de regocijarse porque han recibido la verdad espiritual para la salvación de su alma? Cuando los hombres son atraídos a nosotros por manifestaciones extraordinarias, muchos de ellos vienen buscando, no la verdad y la salvación, sino más bien la curación de sus dolencias físicas y la redención de sus dificultades materiales.
“«Durante todo este tiempo estuve en Capernaum, y tanto en la sinagoga como junto al mar he proclamado la buena nueva del reino a todos los que tenían oídos para escuchar y corazón para recibir la verdad. No es la voluntad de mi Padre que vuelva contigo para ocuparme de estos curiosos ni que me dedique al ministerio de las cosas materiales con exclusión de las espirituales. Os he ordenado para que prediquéis el evangelio y para que ministréis a los enfermos, pero no debo dedicar todos mis esfuerzos a sanar cuerpos, en vez de enseñar la verdad. No, Andrés, no voy a volver contigo. Vete y dile a la gente que crean en lo que les hemos enseñado y que se regocijen en la libertad de los hijos de Dios, y prepara las cosas para nuestra partida a las otras ciudades de Galilea, donde ya ha sido preparado el camino para la predicación de la buena nueva del reino. Con este propósito vine yo del Padre. Vete pues, y prepara nuestra partida inmediata, y yo aguardaré aquí tu retorno».” (1635.4) 145:5.5 (Mar 1:21-34Lucas 4:31-41)
“La segunda noche en Ramá, Tomás hizo a Jesús esta pregunta: «Maestro ¿cómo puede un nuevo creyente de tus enseñanzas realmente saber, estar realmente seguro, sobre la verdad de este evangelio del reino?»
“Le dijo Jesús a Tomás: «Tu seguridad de haber entrado en la familia del reino del Padre y de sobrevivir eternamente con los hijos del reino, es plenamente un asunto de experiencia personal —la fe en la palabra de la verdad. La seguridad espiritual equivale a tu experiencia religiosa personal en las realidades eternas de la verdad divina, y es de otra manera igual a tu comprensión inteligente de las realidades de la verdad más tu fe espiritual y menos tus dudas honestas.
“«El Hijo está por naturaleza dotado de la vida del Padre. Puesto que estáis dotados del espíritu viviente del Padre, sois hijos de Dios. Sobrevivís a vuestra vida en el mundo material de la carne, porque estáis identificados con el espíritu viviente del Padre, el don de la vida eterna. Muchos, en verdad, ya tenían esta vida antes de que yo viniera del Padre, y muchos más recibieron este espíritu porque creyeron en mis palabras; pero yo os declaro que, cuando vuelva al Padre, él enviará su espíritu al corazón de todos los hombres.
“«Aunque no podéis observar la obra del espíritu divino en vuestra mente, existe un método práctico que os permite determinar hasta qué punto habéis puesto el control de los poderes de vuestra alma al servicio de las enseñanzas y dirección de este espíritu residente del Padre celestial, y ése es: la magnitud de vuestro amor al prójimo. Este espíritu del Padre comparte el amor del Padre, y a medida que va dominando al hombre, lo conduce infaliblemente en la dirección de la adoración divina y del amor y respeto por los semejantes. Al principio, creéis que sois hijos de Dios porque mis enseñanzas os permiten apercibiros de la presencia guiadora de nuestro Padre en vuestro corazón; pero pronto se derramará sobre toda la carne el Espíritu de la Verdad, y vivirá entre los hombres y les enseñará, así como yo ahora vivo entre vosotros y os hablo las palabras de la verdad. Y este Espíritu de la Verdad, que habla por las dotes espirituales de vuestra alma, os ayudará a conocer que sois los hijos de Dios. Prestará testimonio infalible mediante la presencia residente del Padre, vuestro espíritu, que para entonces residirá en todos los hombres así como ahora reside en algunos, diciéndoos que sois en realidad hijos de Dios.
“«Todo hijo terrenal que siga la dirección de este espíritu finalmente conocerá la voluntad de Dios, y el que se someta a la voluntad de mi Padre, vivirá para siempre. No se os ha aclarado el camino que conduce de la vida terrestre al estado eterno, pero hay un camino, siempre lo ha habido, y yo he venido para hacer nuevo y vivo ese camino. El que entra en el reino ya tiene vida eterna —jamás perecerá. Pero mucho de esto comprenderéis mejor cuando haya regresado a mi Padre y podáis visualizar vuestras experiencias corrientes retrospectivamente».” (1641.5) 146:3.3
“Jesús explicó además a sus apóstoles que los espíritus de los seres humanos muertos no vuelven a su mundo original para comunicarse con sus semejantes vivos. Sólo después de haber pasado una época dispensacional, podría el espíritu en progreso de un hombre mortal volver a la tierra, y aun entonces, sólo en casos excepcionales y como parte de la administración espiritual del planeta.
“Después de descansar dos días, Jesús dijo a sus apóstoles: «Mañana volvemos a Capernaum para estar allí y enseñar mientras se tranquiliza la campiña. Allí en mi tierra ya se habrán recobrado un poco de tanto frenesí».”(1646.3) 146:7.2

¿QUIÉNES SON LOS LOGOS PARA LA TIERRA, EL SISTEMA SOLAR, LA GALAXIA, EL UNIVERSO, EL MULTI-UNIVERSO Y EL COSMOS?


Despertar Espiritual
¿QUIÉNES SON LOS LOGOS PARA LA TIERRA, EL SISTEMA SOLAR, LA GALAXIA,
EL UNIVERSO, EL MULTI-UNIVERSO Y EL COSMOS?

Logos planetarios Señor Buddha

Logos solares helios y vesta

Galactic Logos Melchior

Logos Universal Lord Melquisedek

Logos multi- universal arcángel metatron

Logos Cósmico Mahatma

UNA IMPORTANTE INVOCACIÓN DE CONEXIÓN

Simplemente declare: "Invoco al Logos Planetario, el Señor Buda, para acercarme a mí compartiendo la luz del Nivel Planetario y las energías Planetarias Mahatma apropiadas. Invoco a Solar Logos Helios y Vesta para acercarme a mí, compartiendo la luz del nivel solar y las energías apropiadas de Mahatma solar. Invoco a Galactic Logos Melchior para que se acerque a mí compartiendo la luz del nivel galáctico y las energías apropiadas del Mahatma galáctico. Invoco al Logos Universal, el Señor Melquisedec, para acercarme a mí compartiendo la luz del nivel Universal y las energías apropiadas del Mahatma Universal. Invoco los Logos multiaxiales, el Arcángel Metatrón para acercarme a mí, compartiendo la luz de nivel Multi- Universal y las energías apropiadas de Mahatma Multi- Universal. Invoco a Cosmic Logos Mahatma para que se acerque a mí compartiendo la luz del nivel Cósmico y las energías apropiadas del Mahatma Cósmico. Permítase bañarse en la luz de todos los niveles del universo del Creador y la luz del Mahatma. Deje que la luz se funda profundamente en su aura, penetrando en su cuerpo y fusionándose con su alma. Estás seguro dentro de nuestros brazos, relájate y permite que tu viaje con la luz de Mahatma y el Creador comience una vez más.

Heavenletters - Nuestro Ser - Heavenletter # 109


Heavenletters
Nuestro Ser
Heavenletter # 109
Publicado en: 15 de Febrero de 2001

Dios dijo:
Te hablo de amor. Eso es todo de lo que puedo hablar. Eso es todo lo que sé. Todo lo que sé es verdad. No sé nada más que la verdad. Y te conozco

Sé de qué estás hecho, porque yo te hice de Mí mismo.

Estas hecho de mi amor

Eso es lo que eres - mi amor. Hecho de mi amor, tú eres mi amor, y tú también eres el que amo. Mi amor por ti no puede ser estriado. Mi amor por ti es tu plenitud. Es tu santidad, mi amor por ti, y tu santidad es mía.

¡Tal cosa es nuestro amor! Es todo Es la cuna. Es el balanceo de la cuna y el niño en su interior. Es todo, y eso es todo lo que hay.

No te alejes de mi amor. ¿Me dejarías despojado? Por supuesto, no puedes, porque Mi amor está intacto, no importa cuánto puedas vagar. Cuánto tiempo, cuánto deambulas, me llevas contigo, pase lo que pase. No soy tu sombra la que te sigue. Soy la esencia de ustedes, y así es como estamos juntos y nunca separados. Somos un amor entrelazado. Siempre fue así. Y así continúa. No hay fin para nosotros. Solo existe el flujo de Nosotros.

Podemos decir que fluyes en la corriente de Mi amor. O podemos decir que la corriente de Mi amor fluye a través de ti. Ambos son correctos. No hay diferencia. Estamos unidos infinitamente.

Bond no es delimitación. Nuestro vínculo es la ilimitación. Ese es el secreto que no es un secreto.

Cuanto más te das cuenta de Nuestro vínculo, más libre eres.

No eres libre en una pequeña habitación que paseas.

Eres libre cuando recorres el universo.

Eres libre cuando vagas más allá del universo, donde no hay borde, ni borde, solo el reino del infinito.

Vasta es mi corazón. Vasta es tuya. Tu corazón anhela un viaje más allá de los pasos de tus pies. Anhela el vuelo. Anhela ir más allá del horizonte, ver a otro más allá de eso y otra y más colinas de luz.

Ponga sus miras altas. Ponlos anchos. Ponlos lejos. Comienza a ver qué te llama a ello.

Tu corazón late por una razón. Es un eco. Pero no necesita ninguna razón sino a sí misma. Estás entre los latidos de tu corazón. Tú eres la ola de tu corazón. Yo soy el impulso.

Tu corazón late la canción de mi amor.

Tu corazón responde Mi llamada a ti.

Anhela que Nuestros corazones latan como Uno.

Te digo que lo hace. Ya lo hace. Pero no has estado escuchando. Has estado escuchando a medias.

Escucha ahora. Escucha mi amor que surge a través de ti. Es mi amor dentro de ti de lo que estás hecho. Mi amor impenetrable te penetra.

Si una flor florece de una semilla, ¿por qué no puedes florecer de Mí?

Si una hoja puede igualar la quietud de mi corazón, ¿por qué no tú?

Si todo está suspendido y se mantiene en el momento de Mi corazón, ¿no lo estás tú también? ¿No estás ahí, aquí, dentro de Mí?

Reconozcamos nuestra misión. Reconoce que nos tocamos en el momento en que estamos más allá del toque. Reconoce que vemos lo que está más allá de la vista. Reconoce que nos movemos más allá del movimiento, y así sucesivamente. Solo reconozcamos Nuestro Ser y Nuestro estar juntos en este momento de Nuestro amor, ya que todo lo que se necesita es el reconocimiento de Nuestra Unicidad que ya es.

LIBRO DE URANTIA - PARTE I - PALABRAS DE JESUS



LIBRO DE URANTIA - PARTE I - PALABRAS DE JESUS
63. DELEGACIÓN DE PARTE DE JUAN BAUTISTA
64. EL BANCO DE PECES
65. LA RELIGIÓN COMO EXPERIENCIA PERSONAL


“Juan llevaba un año y medio en prisión, y la mayor parte de este tiempo Jesús había trabajado muy silenciosamente; por consiguiente no era extraño que Juan se preguntara qué pasaba con el reino. Los amigos de Juan interrumpieron las enseñanzas de Jesús para decir: «Juan el Bautista nos envía a que te preguntemos —¿eres de veras el Liberador, o hemos de buscar a otro?»
“Jesús hizo una pausa para decir a los amigos de Juan: «Volved y decid a Juan que él no ha sido olvidado. Decidle lo que habéis visto y oído, que se predican buenas nuevas a los pobres». Tras hablar con los mensajeros de Juan, Jesús se volvió nuevamente hacia la multitud y dijo: «No penséis que Juan duda acerca del evangelio del reino. Pregunta tan sólo para reconfortar a sus discípulos, que son también mis discípulos. No es que Juan sea débil. Dejadme preguntaros, a vosotros que habéis escuchado a Juan predicar, antes de que Herodes lo encarcelara: qué contemplasteis en Juan —¿una rama sacudida por el viento? ¿Un hombre caprichoso, en vestimenta suave? En general, quienes viven con ricas vestiduras y entre lujos están en las cortes de los reyes y en las mansiones de los ricos. Pero ¿qué visteis cuando contemplabais a Juan? ¿Un profeta? Sí, yo os digo, y mucho más que un profeta. De Juan estaba escrito: ‘He aquí, yo envío a mi mensajero; él preparará el camino delante de ti'».
“«De cierto, de cierto os digo, que entre los nacidos de mujer no hay nadie más grande que Juan el Bautista; sin embargo el más insignificante en el reino del cielo es más grande porque ha nacido del espíritu y sabe que se ha convertido en hijo de Dios».” (1626.7) 144:8.2
“Esa tarde Jesús continuó enseñando: «¿Con quién pues compararé esta generación? Muchos de entre vosotros no queréis recibir el mensaje de Juan ni mis enseñanzas. Sois como chiquillos que juegan en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: ‘os hemos tocado la flauta y no habéis bailado; hemos gemido y no habéis llorado'. Así pues sois, algunos entre vosotros. Vino Juan que no comía ni bebía, y ellos dijeron que tenía al demonio. Vino el Hijo del Hombre que come y bebe, y esta misma gente dicen: ‘¡He aquí un comilón y un bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores!’ En verdad la sabiduría la justifican sus hijos.
“«Parecería que el Padre en el cielo hubiese ocultado de los sabios y orgullosos algunas de estas verdades, revelándoselas en cambio a los chiquillos. Pero el Padre hace todas las cosas bien; el Padre se revela al universo con métodos de su propia elección. Venid pues todos vosotros que laboráis y lleváis pesadas cargas y encontraréis descanso para vuestras almas. Aceptad el yugo divino, y experimentaréis la paz de Dios, que está más allá de toda comprensión».” (1627.4) 144:8.7 (Mat 11:2-30Lucas 7:18-35)
“Cuando terminó Jesús de enseñar a las gentes, dijo a David: «Como hubisteis de interrumpir vuestro trabajo para acudir en mi ayuda, dejadme ahora trabajar con vosotros. Vamos a pescar. Vayamos allí, donde las aguas son profundas, y arrojad las redes». Pero Simón, uno de los ayudantes de David, respondió: «Maestro, no vale la pena. Trabajamos toda la noche, y nada pescamos. Sin embargo, si es tu voluntad, iremos a donde es hondo y arrojaremos las redes». Simón estuvo dispuesto a seguir las instrucciones de Jesús porque su amo David así se lo indicó con un gesto. Cuando llegaron al sitio señalado por Jesús, arrojaron las redes y juntaron tal cantidad de peces que temían que se rompieran las redes, tanto que llamaron a sus asociados que estaban en la costa para que vinieran a ayudarlos. Cuando hubieron cargado las tres barcas de tal cantidad de peces que estaban a punto de hundirse, este Simón se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Maestro, porque soy un pecador». Simón y todos los demás estaban asombrados por la abundancia de peces. Desde ese día, David Zebedeo, este Simón y sus asociados abandonaron sus redes y siguieron a Jesús.
“Pero no había sido ésta en ningún sentido una pesca milagrosa. Jesús era un observador atento de la naturaleza; era, a la vez, un pescador experto y conocía los hábitos de los peces en el Mar de Galilea. En esta ocasión, se limitó a señalar a estos hombres el sitio al que generalmente convergían los peces a esa hora del día. Pero los seguidores de Jesús siempre lo consideraban un milagro.” (1628.5) 145:1.2 (Mat 4:18-22(Mar 1:16-20)
“Jesús predicó este sermón para aclarar el hecho de que la religión es una experiencia personal. Entre otras cosas dijo el Maestro:
“«Bien sabéis que aunque un padre de corazón tierno ama a su familia en su totalidad, los considera así en grupo, debido a su poderoso afecto por cada uno de los individuos que forman esa familia. Ya no tienes que acercarte al Padre en el cielo como hijo de Israel, sino como hijo de Dios. Como grupo, sois efectivamente los hijos de Israel, pero como individuos, cada uno de vosotros es hijo de Dios. Yo he venido, no para revelar el Padre a los hijos de Israel, sino más bien para traer este conocimiento de Dios y la revelación de su amor y misericordia al creyente individual, como una genuina experiencia personal. Todos los profetas os han enseñado que Yahvé ama a su pueblo, que Dios ama a Israel. Pero yo he venido entre vosotros para proclamar una verdad aun más grande, una verdad que muchos de los últimos profetas también alcanzaron a comprender, o sea, que Dios os ama —a cada uno de vosotros— como individuos. Durante todas estas generaciones habéis vosotros tenido una religión nacional o racial; yo he venido ahora para daros una religión personal.
“«Pero aun ésta no es una idea nueva. Muchos de entre vosotros con sensibilidad espiritual han conocido esta verdad, en la medida en que algunos de los profetas así os han instruido. Acaso no habéis leído en las Escrituras que dice el profeta Jeremías: ‘En aquellos días no dirán más: los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera. Cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera. He aquí que vienen días en los cuales haré nuevo pacto con mi pueblo, no como el pacto que hice con sus padres el día que los sacé de la tierra de Egipto, sino que será el pacto según el nuevo camino. Escribiré aun mi ley en su corazón. Yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. En aquello día no dirán, un hombre a su vecino: ¿conoces al Señor? ¡No!, porque todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande'.”
“«¿Acaso no habéis leído estas promesas? ¿Acaso no creéis en las Escrituras? ¿Acaso no comprendéis que las palabras del profeta se cumplen en lo que contempláis en este día? ¿Acaso no os exhortó Jeremías a que hicierais la religión en un asunto del corazón, a que os relacionarais con Dios como individuos? ¿Acaso no os dijo el profeta que Dios del cielo escudriña cada corazón individual? ¿No se os advirtió que el corazón humano por naturaleza es engañoso más que todas las cosas y muchas veces desesperadamente perverso?
“«¿Acaso no habéis leído también donde Ezequiel enseñó a vuestros padres que la religión debe llegar a ser realidad en vuestra experiencia individual? Ya no usaréis el proverbio que dice: ‘los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera'. ‘Así como yo vivo', dice el Señor Dios, ‘He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo. Sólo el alma que peca morirá'. Y luego, Ezequiel llegó a predecir este día cuando habló en nombre de Dios diciendo: ‘También os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros'.”
“«Ya no temáis que Dios castigue una nación por el pecado de un individuo; tam-poco castigará el Padre en el cielo a uno de sus hijos creyentes por los pecados de una nación, a pesar de que cada integrante de una familia sufra a menudo las consecuencias materiales de los errores de la familia y de las transgresiones del grupo. ¿Acaso no os dais cuenta de que la esperanza de una nación mejor —o de un mundo mejor— está vinculada con el progreso y esclarecimiento del individuo?»” (1629.4) 145:2.3