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sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Tu Realidad Diaria como la Expresión de Eventos Probables Específicos 3

En tus términos, hablando prácticamente, los eventos probables parecen tener más sentido cuando los concibes como eventos futuros latentes.
El hecho es que hay eventos pasados probables que “pueden suceder todavía” dentro de tu experiencia personal previa. Un evento nuevo puede literalmente nacer en el pasado – “ahora”.
En gran escala, esto raramente ocurre de manera tal que lo percibas.
Una nueva creencia en el presente, sin embargo, puede causar cambios en el pasado a un nivel neuronal. Debes comprender que básicamente el tiempo es simultaneo. Las creencias actuales pueden en realidad alterar el pasado. En algunos casos de curación, en la desaparición espontánea del cáncer, por ejemplo, o de cualquier otra enfermedad, se hacen ciertas alteraciones que afectan la memoria celular, los códigos genéticos, o los patrones neuronales en el pasado.
En tales casos, tan fácilmente como puedo explicarlo, hay un alcance dentro de las profundas estructuras biológicas, tal como existieron en un tiempo; en ese punto las probabilidades son alteradas y la condición es borrada en tu presente – pero también en tu pasado.
Una creencia repentina e intensa en la salud puede en realidad “revertir” una enfermedad, pero de una manera muy práctica es una reversión en términos de tiempo. Nuevos recuerdos son insertados en lugar de los viejos, en lo que se refiere a las células bajo tales condiciones. Este tipo de terapia ocurre muy frecuentemente en una base espontánea, cuando las personas mismas se libran de enfermedades que ni siquiera sabían que tenían.
El aprendizaje simplemente no se pasa de tejido vivo a tejido vivo – esto lo han descubierto tus biólogos – sino que también se pasa a través de la presente realidad corporal del cuerpo, algunas veces cambiando totalmente los mensajes a las células del pasado, las que en tus términos ya no existen más.
Un poco de la misma manera, una creencia fuerte en una habilidad en particular generada en el presente, se extenderá hacia el pasado y efectuará los cambios que habrían tenido que ocurrir ahí con el fin de hacer ahora evidente la habilidad.
Esta es la razón para los resultados de algunos experimentos que se han conducido en el exterior, en los que tiene lugar un acelerado aprendizaje, cuando bajo hipnosis, o de otra manera, un individuo del presente es convencido de que es un gran pintor, o un lingüista, por ejemplo. La creencia actual activa las habilidades “latentes” dentro de cada persona.
La estructura biológica, tal como existía en el pasado, es por consiguiente afectada. La experiencia es construida dentro del organismo, la que antes no tenia, en tus términos. Es un tipo de reprogramación. Es imposible para ti por supuesto examinar la estructura celular ahora tal como existe en el presente y simultáneamente como existía en el pasado. Científicamente, solo puedes explorar aquellos efectos que aparecen dentro de tu presente. Cuando alteras tus creencias hoy, también reprogramas tu pasado. En lo que a ti se refiere, el presente es tu punto de acción, enfoque y poder, y desde ese punto de volición formas tu futuro y tu pasado. Dándote cuenta de esto, comprenderás que no estás a merced de un pasado sobre el que no tienes control.
Mientras tus actuales creencias conscientes dictan tu experiencia, y mientras tu cuerpo físico usa su solidez solamente en el tiempo presente para tus sentidos, por debajo de esto, los elementos siempre cambiantes de tu cuerpo y tu conciencia están relativamente libres del tiempo. Existen en una multidimensionalidad con la que la conciencia racional no esta todavía equipada para tratar.
Esto no significa diluir la función o las habilidades naturales del razonamiento consciente, ya que sus poderes te permiten enfocar la experiencia de una manera altamente especifica y dirigir la energía con una grande y decidida atención.
En tus términos, esta acción está en el proceso de cambiar automáticamente la naturaleza de la conciencia racional – la que está, tal como la concibes, en un estado de evolución.
La conciencia no es una cosa que tú posees. Tu individualidad no es una cosa con límites. Si preguntas, “¿Cuál es mi individualidad en todo esto?” o, “¿Cuál Yo soy Yo?”, entonces automáticamente estás pensando de ti mismo como una entidad psicológica con límites definidos que deben ser protegidos a toda costa. Puedes decir, “Yo nací en una casa, en cierta calle, de cierta ciudad, y ninguna creencia actual en contrario cambiará ese hecho”. Si, en el presente, un evento pasado puede ser alterado dentro de tu estructura neurológica, sin embargo, entonces básicamente ningún evento está a salvo de tal cambio.
En tu experiencia práctica, las mesas siguen siendo mesas, aunque los físicos saben bien que la apariencia física es en cierto modo un espejismo. A tu nivel de experiencia, muchos efectos son aceptados y utilizados muy prácticamente, como lo son tus mesas sólidas. No percibes los átomos y las moléculas que las componen; así, del mismo modo, pero hablando de manera diferente, los eventos parecen “sólidos” como las mesas.
Sin embargo, a otros niveles, esta aparente solidez de los eventos también se rompe. ¿Cuál tu? ¿Cuál mundo? Una repentina creencia contemporánea en la enfermedad, realmente alcanzará el pasado de nuevo, afectando el organismo a ese nivel e insertando dentro de la experiencia pasada de las células la iniciación de aquellos eventos biológicos que entonces parecerán darle nacimiento a la enfermedad actual. Por consiguiente, en el girar corriente de su experiencia, tu mente consciente dirige no solamente la presente, sino la futura y la pasada experiencia de los profundos eventos neurológicos.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Tu Realidad Diaria como la Expresión de Eventos Probables Específicos 2

Los impulsos poseen una realidad mucho más distinta de lo que suponen los físicos o los biólogos. En lo que concibes como el ahora, “el pasado” todavía está ocurriendo. La “rémora” todavía salta las sinapsis, pero no es registrada físicamente. Los eventos pasados continúan. Conscientemente, solo experimentas partes de los eventos con tu estructura corporal, y sin embargo la estructura misma los registra.
En tal forma las células retienen su memoria, aunque tú no lo percibas, y el cuerpo está enterado de las llamadas ocurrencias futuras, aunque como norma no sientes esto conscientemente. A otros niveles de actividad psíquica, tal conocimiento está también disponible para ti, pero solo cuando desconectas tu experiencia de la estructura hormonal activada por el tiempo – y esto lo puedes hacer por medio de varias alteraciones de la conciencia, con frecuencia adoptadas muy espontáneamente.
Muchos de tales estados te pueden dar una experiencia directa mucho mayor con la naturaleza de tu realidad no corporal, que cualquier cuestionamiento normalmente consciente. ¿Cuál tú? ¿Cuál mundo? Hasta cierto punto, puedes descubrir por ti mismo los otros “tú” probables que son parte de tu ser.
Ahora bien, los eventos futuros también son tu selección de eventos probables, sin embargo, y muchas ocurrencias en las que estás involucrado pasan veloces delante de ti, demasiado rápido para tu estructura neuronal. Estos no te son servidos como tu presente.
Ellos representan tu experiencia en otros niveles diferentes a los físicos. Tú percibes cierto evento como presente. Tus creencias le dan entrada a través de las sinapsis nerviosas y lo atraen. Él parece entonces convertirse en pasado. Solamente te has sintonizado con una parte de él físicamente, sin embargo; ese evento pasado continúa existiendo con su propio “futuro”, que puedes percibir o no percibir, de acuerdo con cual acción probable atraes hacia tus próximas experiencias de la realidad.
El pasado tiene su propio pasado, presente y futuro, por lo tanto. De un determinado evento pasado, solamente materializarás un particular futuro, pero el evento mismo continúa y posee una dimensión propia – o más bien una multidimensionalidad que tú también posees.
Puedes sumergirte en la memoria celular, por ejemplo. Utilizando la memoria, sigues solo una secuencia reconocida de los eventos de atrás recordados. Hay elementos en tu pasado que son tan impredecibles, sin embargo, como los elementos en tu futuro parecen serlo ahora. Hay creatividad en tu pasado esperando por ti, incluso como la hay en tu futuro, pero para utilizar tales experiencias debes aprender a alterar tus creencias y, hasta cierto grado, escapar del particular tipo de enfoque limitado de conciencia que utilizas.
La estructura física misma contiene dentro de ella los prerrequisitos necesarios para lo que llamarías evoluciones de la conciencia – e incluso, dentro de ciertos términos, para la organización de la experiencia en formas que te podrían parecer bastante extrañas.
La información sensorial puede organizarse en diferentes formas. Los mecanismos y los caminos existen, haciendo posible para ti ver el sonido, o escuchar el color, aunque ese no es tu hábito primario en este tiempo.
En ciertos términos, se saltan los intervalos del tiempo, como cuando un olor o una visión “pasada” es percibida repentinamente con la viveza presente, aunque dirías que ha ocurrido ya en el pasado. Bajo condiciones especiales, un recuerdo puede volverse repentinamente más real que el evento del momento presente y precipitarse de nuevo dentro de tu experiencia corriente, tan válidamente como cuando fue vivido primero, e incluso parece borrar las ocurrencias del momento.
Esto no podría suceder si tu estructura física no tuviera mecanismos incorporados que lo permiten, y si bajo ciertas condiciones los intervalos normales entre las sinapsis de las células nerviosas no pudieran saltarse de una manera diferente. En la misma forma, una experiencia futura también puede percibirse físicamente en tu presente. Ahora bien, bajo tu conciencia usual, tu organismo físico puede reaccionar a futuros eventos sin tu conocimiento, así como puede hacerlo con los del pasado. En tales casos, la intensidad de los eventos inicialmente no físicos es suficiente para penetrar los patrones neuronales normales.
Si te enteras de tal episodio futuro, estarás obligado a reaccionar a él como un ser consciente. En todo caso, tu estructura temporal responderá, estés o no enterado de las razones para tal comportamiento. El incidente futuro puede entonces ocurrir en su secuencia de tiempo y lo reconoces por medio de la memoria, caso en el cual tus reacciones en ese futuro presente serán alteradas por la aparente memoria pasada.
En tus términos, ese evento puede nunca llegar a pasar, sin embargo, porque puede estar surgiendo de una pasado probable que alguna vez fue tu presente, pero del cual has divergido. Esta es una de las razones por las que las predicciones psíquicas con frecuencia parecen no confirmarse, ya que en cada punto en realidad tienes el libre albedrío para alterar tu experiencia a través de tus creencias. Tus creencias forman el eje de tu experiencia presente.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿Cuál Tú? ¿Cuál Mundo? Tu Realidad Diaria como la Expresión de Eventos Probables Específicos 1

Al cerebro se le puede llamar simplemente la contraparte física de la mente. Por medio del cerebro las funciones del alma y del intelecto están conectadas con el cuerpo. A través de las características del cerebro, los eventos que son de origen no físico se convierten en físicamente válidos. Definitivamente hay en funcionamiento efectos de filtro y de enfoque. Hablando en términos prácticos, tú realmente formas la apariencia que toma la realidad por medio de tus creencias conscientes. Esas creencias son utilizadas como agentes de investigación y de dirección, separando ciertos eventos probables no físicos de otros y trayéndolos hacia la realidad tridimensional.
Otros eventos probables bien podrían convertirse también en eventos físicamente experimentados. Aquellas creencias sobre ti mismo forman tu propia auto imagen y definen tus conceptos sobre lo que es posible o no posible para ti. Escogerás de esos eventos probables no físicos solamente aquellos con los que sientes que estás de acuerdo.
Por tu estructura psicológica y psíquica, hay dentro de la rica composición de tu ser una variedad literalmente infinita de lo que puedes llamar seres probables. En una u otra realidad estos serán experimentados. En tu actual existencia, sin embargo, utilizarás solamente aquellas características psicológicas que crees poseer. De esta manera, como puedes ver, la personalidad no puede definirse como siendo tal o cual cosa.
La constitución física del cuerpo sigue tus creencias, y así toda tu información sensorial reflejará fielmente las creencias que dirigen su actividad. En ciertos términos, la hipnosis es simplemente un ejercicio en la alteración de las creencias y muy claramente muestra que la experiencia sensorial sigue las expectativas.
El “tú” que actualmente concibes ser tú mismo, representa el surgimiento dentro de la experiencia física de no más que un estado probable de tu ser, quien entonces dirige la vida y los “marcos” corporales y define toda la información sensorial. Cuando las ideas acerca de ti mismo cambian, así lo hace tu experiencia.
Incluso la íntima experiencia del cuerpo se altera. Puedes decir que tú eres tú, ¿pero cual tú eres tú? En los términos más personales, cada individuo crea su propio mundo. El equipo biológico tuyo como criatura dirige tu experiencia colectiva lo suficiente para lograr un compromiso, pero solo en ciertas líneas generales.
La totalidad de la experiencia privada que percibes forma tu mundo. ¿Pero cuál mundo habitas? Ya que si alteras tus creencias y por lo tanto tus sensaciones personales de la realidad, entonces ese mundo, aparentemente el único, también cambiaría. Vas a través de transformaciones de creencias todo el tiempo y tu percepción del mundo es diferente. Ya no pareces ser la persona que eras. Estás en lo correcto – no eres la persona que eras y tu mundo ha cambiado, y no apenas simbólicamente.
Con frecuencia caes en lapsos en los que realmente refrenas tu conciencia, por así decirlo, y experimentas la vida en una forma menor. En tal estado, no pareces experimentarte a ti mismo directamente y de hecho en medio de lo que concibes como estado de vigilia actúas en la más mecánica de las formas, siguiendo el hábito y estando menos consciente de los estímulos sensuales.
En tales ocasiones tus creencias pierden su filo, las direcciones que le das a tu cuerpo no son claras y el mundo parece borroso. Con frecuencia éste es un tiempo de profunda actividad inconsciente, cuando nuevas características probables latentes están esperando el momento oportuno, por así decirlo, están esperando aparecer.
En tus términos, los eventos probables son traídos a la realidad utilizando la estructura nerviosa del cuerpo, por medio ciertas intensidades de voluntad o de creencia consciente.
Las creencias obviamente tienen otra realidad además de aquella con la que estás familiarizado. Ellas atraen y traen a la existencia ciertos eventos en lugar de otros. Por consiguiente, ellas determinan la entrada de los eventos experimentados provenientes de una infinita variedad de eventos probables. Pareces estar al centro de tu mundo, porque para ti el mundo comienza con aquel punto de intersección en donde el alma y la conciencia física se encuentran.
En términos superficiales, la sensación del “Yo” que posees es el resultado del surgimiento constante de identidades probables, dando continuidad en el tiempo a través del aparato físico del cuerpo con sus intervalos de reacción nerviosa incorporados. Tú solamente recuerdas la parte de tu identidad que es realizada físicamente – aquellas partes que son atraídas hacia patrones corporales.
Este es el resultado del enfoque e incluso del limitado comportamiento del cerebro físico, ya que el comportamiento efectivo de supervivencia en tu realidad depende de las reacciones del tiempo. La actividad de los patrones nerviosos por consiguiente causa la ilusión de un presente en el cual tu conciencia se presenta enfocada y alerta.
En ciertos términos, los eventos “futuros” existen ahora, pero son demasiado rápidos. Saltan sobre las terminales nerviosas demasiado rápido y físicamente no puedes percibirlos o experimentarlos todavía.







domingo, 8 de noviembre de 2009

El Bien y El Mal, Las Creencias Personales y Colectivas, y Sus Efectos Sobre Tu Experiencia Privada y Social 6

Tú simplemente no encontraste tus patrones del sueño. Ellos no son el resultado de tu tecnología, o de hábitos industriales. En cambio ellos son parte de aquellas creencias que hicieron que desarrollaras tu sociedad tecnológica e industrial. Ellos surgieron en la medida en que empezaste a categorizar más y más la experiencia, a verte como separado del manantial o de la fuente de tu propia realidad psicológica. En circunstancias naturales, los animales, mientras duermen de noche, aun están parcialmente en alerta contra los predadores y el peligro. Dentro de las características innatas del cerebro de los mamíferos hay un gran equilibrio en el que puede ocurrir una completa relajación física en el sueño, mientras la conciencia se mantiene de una manera “parcialmente suspendida, pasiva pero alerta”. Ese estado permite una participación e interpretación conscientes de la actividad “inconsciente” del sueño. La condición le da al cuerpo su refresco, y sin embargo el no yace inerte por esos largos periodos de tiempo.
Los mamíferos también han cambiado sus hábitos para acomodarse a aquellas condiciones que han impuesto sobre ellos, así que el comportamiento estudiado en laboratorios no es necesariamente el exhibido por los mismos animales en su estado natural.
Tomada sola, esta afirmación puede parecer engañosa. Las alteraciones en el comportamiento son en sí mismas naturales, por supuesto.
La conciencia de los animales es diferente a la tuya. Con tu conciencia es necesaria una discriminación más sutil, de tal manera que el material inconsciente pueda ser asimilado. Todos los desarrollos de la humanidad están latentes sin embargo en el cerebro del animal, y muchos atributos de los que no estás enterado están latentes en el tuyo. Los caminos biológicos para ellos ya existen.
En tus creencias corrientes, la conciencia es equiparada en términos muy limitados con tu concepción del comportamiento intelectual: consideras esto como un pináculo del logro mental, desarrollándose desde las percepciones “indiferenciadas” de la niñez y regresando ignominiosamente a ellas de nuevo en la vejez. Tales patrones de vigilia-sueño, como lo he sugerido, te familiarizarían con las grandes partes creativas y energéticas del comportamiento psicológico – que no son indiferenciadas en absoluto, pero que son simplemente distintas a tus usuales conceptos de la conciencia; y estos operan a lo largo de tu vida.
Las experiencias naturales de lo que concibes como una distorsión del tiempo, por ejemplo, ocurriendo por igual en la niñez y en la vejez, representan experiencias bastante normales de tu “entorno del tiempo” básico – mucho más que del tiempo del reloj con el que estás tan familiarizado.
Los patrones que he sugerido te llevarán mucho más cerca a la comprensión de la realidad de tu ser y te ayudarán a analizar las creencias que te causan división personal y social.
El largo periodo de actividad continua de la conciencia de vigilia está hasta cierto punto en desacuerdo con tus inclinaciones naturales. Te separa del intercambio espontáneo de material consciente e inconsciente mencionado antes y de él mismo vez que se necesitan ciertos cambios que hacen también necesarios tus prolongados periodos de sueño. Al cuerpo se le niega el descanso frecuente que requiere. Los estímulos conscientes se aplican en exceso, haciendo la asimilación difícil y poniendo tensión en la relación mente-cuerpo.
La división entre los dos aspectos de la experiencia empieza a tomar las características de un comportamiento completamente distinto. Lo inconsciente se vuelve cada vez menos familiar a la conciencia. Aquellas creencias acumuladas a su alrededor y el simbolismo involucrado son exageradas. Lo desconocido parece ser amenazante y depravado. El color negro asume tendencias más fuertes en su conexión con el mal – algo para ser evitado. La auto-aniquilación parece ser una amenaza siempre presente en el sueño, o en el estado del sueño. Al mismo tiempo, todas aquellas oleadas emocionales, extravagantes, creativas y espontáneas, que surgen normalmente desde el inconsciente, llegan a ser temidas y se proyectan al exterior sobre enemigos, otras razas y otros credos.
El comportamiento sexual obviamente será considerado depravado por aquellas personas más temerosas de su propia naturaleza sensual. Ellos lo atribuirán a fuentes primitivas, o malignas, o inconscientes, e incluso intentarán censurar sus sueños en ese aspecto. Entonces proyectarán la más grande licencia sexual sobre aquellos grupos que escogieron para representar su propio comportamiento reprimido. Si el sexo se equipara con el mal, el otro grupo por supuesto será considerado maligno.
Si los miembros de un grupo tan rígido creen que la juventud es inocente, entonces negarán que la experiencia sexual tiene algún lugar en la niñez y alterarán sus propios recuerdos para que se ajusten a sus creencias.
Si un joven adulto cree que el sexo es bueno, pero que la vejez es mala, encontrará imposible considerar la sexualidad exuberante como parte de la experiencia de una persona más vieja. En el estado del sueño el niño y el viejo pueden existir simultáneamente, y el individuo se hace bastante consciente de la gama completa de su calidad de criatura.
La sabiduría del niño y la del viejo están ambas disponibles. Las lecciones provenientes de la “experiencia futura” también están a la mano. Hay mecanismos físicos bastante naturales en el cuerpo para proporcionar tal interacción. Te niegas a ti mismo muchas de estas ventajas por la alineación artificial que has establecido con tus patrones actuales de vigilia-sueño, con los cuales están íntimamente conectadas tus ideas sobre el bien y el mal.
Quienes no pueden hacer en forma práctica ninguna alteración en sus hábitos de sueño, todavía pueden obtener algunos beneficios cambiando sus creencias en las áreas discutidas, aprendiendo a recordar sus sueños, descansando brevemente cuando puedan, e inmediatamente después registrando las impresiones que retienen.
Debes renunciar a las ideas que tienes en cuanto a la naturaleza desagradable de la actividad inconsciente. Debes aprender a creer en la bondad de tu ser. De otra manera, no explorarás estos otros estados de tu propia realidad.
Cuando confías en ti mismo, confiarás entonces en tus propias interpretaciones de tus sueños – y éstas te llevaran a una mayor auto comprensión. Tus creencias sobre el bien y el mal se volverán más claras para ti y ya no necesitarás proyectar sobre otros las tendencias reprimidas de manera exagerada.
Tus actitudes hacia el estado del sueño, los sueños, o cualquiera de las alteraciones de la conciencia, están todas coloreadas hasta cierto punto por las creencias relacionadas con el bien y el mal en tu sociedad Occidental. Estas surgen de la vieja obra ética Puritana: “El diablo encuentra trabajo perverso para manos ociosas”.
Esta manera de pensar por si misma trae una actitud general en la que el descanso es mal visto y los sueños son considerados sospechosos. Soñar despierto, e incluso una leve alteración de la conciencia, toma connotaciones morales. Tales ideas están reflejadas en tu sociedad en innumerables maneras y en áreas en las que los valores del bien y el mal no son evidentes. Los deportes activos se consideran buenos, sin embargo, pero con frecuencia contrastan con las pasivas actividades intuitivas en las que son vistos como malos. Insistes en un producto material de algún tipo que sea físicamente demostrable. En ese contexto, los sueños y soñar despierto no son vistos como constructivos o productivos.
A la gente joven se le incita a hacerle frente a la vida agresivamente, pero en la utilización del término esto significa competitivamente. También implica, y por supuesto promueve, la dirección de la conciencia individual de una manera externa solamente. La conciencia no solamente está para enfocarse en la realidad exterior, sino que dentro de esos límites está todavía más enganchada a ciertas metas especificas. Otras inclinaciones son mal vistas.
Tales individuos son adiestrados para considerar cualquier alteración de la conciencia, cualquier tratamiento aparentemente “pasivo”, como peligroso en uno u otro grado. Un artista será tolerado – solamente si su trabajo se vende bien, por ejemplo, caso en el cual se pensará que el artista es simplemente más astuto que la mayoría en descubrir una manera de hacer dinero.
El escritor se coloca arriba, si los libros dan como resultado la fama y la fortuna. El poeta escasamente es tolerado, ya que usualmente sus dones no atraen ninguna de las dos.
El soñador, cualquiera que sea su edad, su trabajo, o su trayectoria familiar, es considerado el más sospechoso, ya que parece que él ni siquiera tiene un oficio que justifique su pereza moral. Las personas con tales creencias encontrarán sumamente difícil comprender la creatividad de su propio ser. La labor hecha en los sueños, y las experiencias multitudinarias encontradas allí, serán invisibles para ellas. Ellas tendrán poca consideración o respeto por los soñadores o visionarios del mundo y serán los primeros en saltar por encima de aquellos de su propia generación que demuestren tales tendencias.
Por todo esto, sin embargo, las partes internas de cada ser individual no son tocadas por esas creencias. Las ideas estarán reflejadas en su experiencia diaria, ciertamente, y parecen justificarse. Sin embargo, por debajo, el ser interior es bastante consciente del gran impulso de creatividad que ocurre en los sueños y se da cuenta que la fuente de su energía individual no tiene nada que ver con tales conceptos artificiales en cuanto a la naturaleza del bien y el mal.

viernes, 6 de noviembre de 2009

El Bien y El Mal, Las Creencias Personales y Colectivas, y Sus Efectos Sobre Tu Experiencia Privada y Social 5

Un cambio en tus patrones de sueño y de vigilia muy bien ayudan a comprender tus formas habituales de mirar la naturaleza de tu propio mundo personal y así cambiar tu concepción de la realidad en general.
Hasta cierto punto, hay una mezcla natural y espontánea de lo que concibes como actividad consciente y actividad inconsciente. Esto en sí mismo produce una mayor comprensión del intercambio que existe entre el ego y otras partes del ser. El inconsciente ya no se equipara más con la oscuridad, o con elementos aterradores desconocidos. Su carácter es transformado, de tal manera que las cualidades “oscuras” son vistas realmente como partes iluminantes de la vida consciente, mientras también proporcionan grandes fuentes de poder y energía para la experiencia normal orientada al ego.
Por otra parte, las áreas de comportamiento ordinario que antes podían haber parecido opacas, nubladas u oscuras – comportamiento característico personal que no era comprendido, por ejemplo – pueden repentinamente volverse bastante claras como resultado de esta transformación, en la que los aspectos sombríos del inconsciente son percibidos como brillantes.
Las barreras se rompen y con ellas ciertas creencias que estaban basadas en ellas. Si el inconsciente ya no es temido, entonces las razas que lo simbolizaban tampoco van a ser temidas.
Hay muchos otros tipos de comprensión naturales y espontáneos que también pueden resultar de los ritmos de vigilia y del sueño que he sugerido. El inconsciente, el color negro y la muerte, tienen todos connotaciones fuertemente negativas en las que el ser interior es temido; se desconfía del estado del sueño y éste con frecuencia sugiere pensamientos de muerte y de maldad. Pero cambiando los hábitos de vigilia-sueño se puede, otra vez, producir una transformación, en la cual es obvio que los sueños contienen gran sabiduría y creatividad, que el inconsciente es en realidad bastante consciente y que de hecho la sensación de identidad individual se puede retener en el estado del sueño. El temor a la auto-aniquilación, pensada simbólicamente como la muerte, puede entonces no aplicar más como antes si lo hizo.
Como resultado, otras creencias acumuladas individualmente, que dependen de la existencia de tales opuestos, también se rompen espontáneamente.
Cuando tú mismo te encuentras tan alerta, responsivo e intelectual en el estado del sueño como lo estás en la vida de vigilia, se vuelve imposible operar dentro de la vieja estructura. Esto no quiere decir que en todos los sueños se logra ese tipo particular de conocimiento, pero con frecuencia se logra dentro de los patrones de vigilia-sueño sugeridos.
Se llega a una cierta situación benéfica y natural en la cual las mentes consciente e inconsciente se encuentran. Esto ocurre espontáneamente cualesquiera que sean tus patrones de sueño, pero es muy breve y rara vez es recordada. El estado óptimo es tan corto por la drogada prolongada de la mente consciente.
Los animales siguen sus propios programas naturales de vigilia-sueño y a su manera derivan muchos más grandes beneficios que tú de los dos estados, y los usan con mayor efectividad – especialmente conforme al sistema de terapia incorporada del cuerpo. Ellos saben exactamente cuando cambiar sus patrones a periodos de sueño más largos o más cortos, ajustando por consiguiente la producción de adrenalina y regulando todas las hormonas corporales.
En los humanos, también está involucrada la idea de nutrición. Con tus hábitos, el cuerpo está literalmente hambriento por largos periodos en la noche, y con frecuencia sobre alimentado durante el día. La importante información terapéutica que se da en los sueños destinada a ser recordada, no lo es porque tus hábitos de sueño te sumergen en lo que concibes como inconsciencia por demasiado tiempo.
El cuerpo mismo puede refrescarse y descansar físicamente en mucho menos de ocho horas, y después de cinco horas los músculos mismos añoran la actividad. Esta necesidad es también una señal para despertar, de tal manera que el material inconsciente y la información del sueño puedan ser asimiladas conscientemente.
Muchos de tus conceptos erróneos acerca de la naturaleza de la realidad están directamente relacionados con la división que pones entre tus experiencias de vigilia y las del sueño y entre tu actividad consciente y la inconsciente. Parecen ocurrir opuestos que no existen en realidad. Los mitos, los símbolos y las racionalizaciones, todo se vuelven necesario para explicar las aparentes divergencias y contradicciones entre realidades que parecen ser tan diferentes.
Los mecanismos psicológicos individuales se activan algunas veces en términos de neurosis u otros problemas mentales; éstos ponen en evidencia desafíos o dilemas internos que de otra manera serian resueltos más fácilmente por medio de un abierto intercambio entre la realidad consciente y la realidad inconsciente.
En la relación natural cuerpo-mente, el estado del sueño opera como un gran conectador, como un intérprete, permitiendo el libre flujo de material consciente e inconsciente. En los tipos de patrones de sueño sugeridos se establecen condiciones óptimas. La neurosis y la psicosis sencillamente no ocurrirían bajo tales condiciones. Y en el natural margen de maniobra atrás y adelante del sistema, los dilemas o los problemas externos son resueltos en la situación del sueño, y la dificultad interna puede también solucionarse simbólicamente a través de la experiencia física.
La iluminación concerniente al ser interior puede aparecer claramente durante la realidad de vigilia y de la misma manera información invaluable acerca del ser consciente puede recibirse en el estado de sueño. Hay un flujo espontáneo de energía psíquica con una reacción hormonal apropiada en ambas situaciones. No tienes energía acumulada por represiones, por ejemplo, y las emociones y su expresión no son temidas.
En tu actual sistema de creencias, y con la luz dudosa con la que el inconsciente es considerado, con frecuencia se genera un temor a las emociones. No solamente son con frecuencia obstaculizadas en la vida de vigilia, sino censuradas tanto como es posible en los sueños. Su expresión se vuelve muy difícil; ocurren grandes bloqueos de energía, los cuales, en tus términos, pueden resultar en un comportamiento neurótico, o incluso en un más fuerte comportamiento sicótico.
La inhibición de tales emociones también interfiere con el sistema nervioso y sus dispositivos terapéuticos. Estas emociones reprimidas y la carga total detrás de tales conceptos distorsionados acerca del inconsciente, resultan en una proyección al exterior sobre otros. En tu área individual habrá personas sobre quienes proyectarás todas esas emociones o características cargadas y aterradoras. Al mismo tiempo, serás atraído hacia esos individuos porque las proyecciones representan una parte tuya.
En una base nacional, las características o cualidades serán proyectadas al exterior sobre un enemigo. Dentro de una nación, pueden ser dirigidas contra aquellos de una raza en particular, un credo, o un color.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El Bien y El Mal, Las Creencias Personales y Colectivas, y Sus Efectos Sobre Tu Experiencia Privada y Social 4

Todo esto está también conectado con tus creencias acerca de los estados de vigilia y del sueño, siendo el blanco familiarizado con el día y el negro con la condición del sueño. Aquí nuevamente está la vieja conexión con el Dios de la Luz y El Príncipe de Las Tinieblas, o Satán – distinciones todas hechas en varios niveles de desarrollo y teniendo que ver con la naturaleza del origen de la conciencia actual.
A través de las eras las filosofías subterráneas han tratado de combinar los dos conceptos, usualmente yendo de un extremo al otro al combatir las ideas corrientes en términos históricos. En algunas de estas filosofías la luz del día es vista como pálida, por ejemplo, en comparación con la verdadera brillantez del conocimiento que ilumina el estado del sueño, y el blanco es entonces el símbolo del conocimiento secreto que no se puede encontrar con la conciencia normal, o ser escudriñado a la luz del día.
Aquí encuentras historias de magos negros; y, una vez más, entra la edad de tal manera que las leyendas del viejo hombre sabio, o la vieja mujer sabia, ascienden en el folklore. La muerte es vista en términos de juicio de valores de bueno y malo y negro y blanco – siendo percibida la aniquilación de la conciencia como negra y su resurrección como blanca.
La luz de la iluminación es experimentada como blanca, y sin embargo con frecuencia parece delinear la oscuridad del alma, o brillar en el negro de la noche. Así, en tus términos de referencia, los dos dependen el uno del otro, cambiando su connotación de acuerdo con tus creencias.
En muchas civilizaciones antiguas, la noche con su negrura era venerada y lo secretos de la conciencia de la noche eran explorados. Se hacían correlaciones en las que tal conocimiento era utilizado conscientemente en el día. Los dos aspectos de la conciencia aparentemente separados se mezclaron y hubo un florecimiento del arte y la civilización que son, en tus términos ahora, casi imposibles de concebir. Y en tales civilizaciones a todas las razas se les otorgaba su lugar, graciosamente, y las personas de todas las edades eran respetadas por sus contribuciones.
En tales sociedades los juicios de valor limitados mencionados antes no aplicaban. Los individuos – o las razas – no tenían que tomar ciertos roles específicos, representando las varias partes de las características de la humanidad; a cada persona se le permitía ser única, con todo lo que eso implica.
Esto no significa que la humanidad haya caído de su estado de gracia a lo que parece ser una condición inferior. Significa que ha escogido diversificar las funciones y habilidades, aislarlas, por así decirlo, con el fin de aprender y comprender, e incluso desarrollar sus peculiares naturalezas.
Hay maneras de asimilar tu conocimiento interior, tus valores contrastantes de luz y oscuridad, de bueno y malo, de juventud y vejez, y utilizando tales criterios enriquecer tu propia experiencia de la manera más práctica. Al hacerlo, mejorarás no solo tú mismo y tu sociedad sino el mundo en general. También reconocerás el estado de gracia en el cual debes existir. Démosle una mirada a algunas de esas formas.
Se debe hacer un intento de correlacionar aspectos de la experiencia aparentemente diversos, combinar las ideas de luz y oscuridad, conciencia e inconciencia, y así sucesivamente, no solo en la experiencia privada sino en la colectiva.
Como lo he mencionado, se han hecho grandes distinciones entre tus estados de vigilia y del sueño. Ellos se han dividido cuidadosamente, con muy poco esfuerzo por relacionarlos realmente. Muchas personas no encontrarán práctico cambiar sus horas de sueño por compromisos de trabajo. Algunas estarán en capacidad de hacerlo, sin embargo, y todos aquellos que estén realmente interesados en este empeño pueden al menos lograr alguna variación, en ocasiones, que les permitirá conectar sus actividades del sueño y la vigilia con una efectividad mucho mayor.
Quienes estén en capacidad de hacerlo descubrirán que un arreglo un tanto cambiado funcionará grandemente para tu conveniencia. Sugiero un bloque de sueño de seis horas en una sesión, y no más. Si todavía sientes la necesidad por un mayor descanso, entonces una siesta de máximo dos horas se puede agregar.
Muchos encontrarán que un período de sueño continuado de cinco horas es más que suficiente, con una siesta según se requiera. Un bloque de cuatro horas es ideal, sin embargo, reforzado por cualquiera que sea la siesta que se sienta natural.
En tales circunstancias, no hay la gran división artificial creada entre los dos estados de conciencia. La mente consciente está en mejor capacidad de recordar y asimilar su experiencia del sueño, y en los sueños el ser puede utilizar la experiencia de vigilia más eficientemente.
Con frecuencia en las personas de mayor edad encuentras tales estructuras presentándose naturalmente, pero quienes se despiertan espontáneamente después de cuatro horas se consideran ellos mismos insomnes por causa de sus creencias, y así no pueden utilizar apropiadamente su experiencia. Lo consciente y lo subconsciente operan mucho más efectivamente, sin embargo, bajo un programa abreviado de sueño, y para quienes están involucrados en esfuerzos “creativos” este tipo de programa traería una mayor intuición y conocimiento aplicado.
Los individuos que siguen tal comportamiento natural sentirían una mucho mayor estabilidad en ellos mismos. Dentro de los patrones generales que he mencionado, cada uno por supuesto encontrará su propio ritmo particular, y alguna experimentación podría ser necesaria hasta que se aprenda el equilibrio máximo. Sin embargo, el flujo de vitalidad sería intensificado.
Es verdad que los patrones tendrán su propio flujo en ciertos puntos de tu vida. Siguiendo tu propio ritmo, periodos más largos o más cortos sobrevendrán naturalmente. Tu conciencia, tal como la concibes, se expandirá con tales prácticas. Hablando en términos generales, períodos de ocho horas de sueño, o períodos más largos, no son benéficos, ni en términos más amplios son naturales para la raza.
Hay un toma y dame en la reacción química, o más bien en los ritmos químicos de las reacciones, que son mucho más efectivos en los periodos de sueño más cortos. Muchas personas duermen por períodos que deberían ser aquellos de la mayor creatividad y atención, en los cuales lo consciente y lo inconsciente están lo más hermosamente enfocados y son uno. La mente consciente con frecuencia está drogada con el sueño, precisamente cuando podría estar sacando provecho de los mayores beneficios del inconsciente, y en capacidad de estar en equilibrio más significativamente en la realidad que conoces. En estas ocasiones la belleza y la iluminación de tu estado del sueño pueden estar claras en tu mente consciente, y pueden utilizarse para enriquecer tu vida física. Los contrastes en tu experiencia aparecerán para ti en su claridad unificada.

lunes, 2 de noviembre de 2009

El Bien y El Mal, Las Creencias Personales y Colectivas, y Sus Efectos Sobre Tu Experiencia Privada y Social 3

Tus creencias acerca de la edad, como todo lo demás, formará tu experiencia, y tus creencias colectivas afectarán tu civilización. Con los conceptos corrientes sostenidos por tu sociedad, hombres y mujeres le temen a la vejez desde el tiempo de la juventud. Si la edad adulta joven es considerada el epítome de la vida, de la bienaventuranza y del éxito, la vejez es vista como lo opuesto – un tiempo de fracaso y decadencia.
Algo de esto tiene que ver con las ideas distorsionadas de las mentes consciente e inconsciente, usando ahora tus términos. Hablando generalmente, en la sociedad Occidental la mente consciente se ve como entrando en lo propio en la adultez temprana, a medida que el ser se levanta del lecho de la niñez inconsciente hacia el interior de su conocimiento y diferenciación críticos. La apreciación de las distinciones y las diferencias es considerada una de las mayores características de la conciencia, y así esos aspectos de ella son evaluados.
Por otra parte, igualmente se pasa por alto la significativa asimilación, combinación y correlación características de la conciencia. En círculos académicos, y en muchos que no son académicos en absoluto, el intelecto es equiparado solamente con las facultades criticas, y así entre más diagnosticas más intelectual eres considerado.
Durante los años de adultez Occidentales la conciencia se enfoca más atentamente en un área específica de actividad y manipulación física. Desde la niñez la mente es entrenada para utilizar sus cualidades de controvertir y separar, por encima de todas las otras. A la creatividad se le permite fluir solo a través de ciertos canales altamente limitados y aceptados.
Cuando un individuo se vuelve más viejo – y cuando se jubila, por ejemplo – el enfoque para ese tipo de concentración en particular no está por más tiempo disponible inmediatamente. La mente llega a ser más ella misma realmente, más libre para utilizar más de sus habilidades, se le permite desviarse de áreas restrictivas, para asimilar, reconocer y crear.
Precisamente en este tiempo al individuo se le dice tener cuidado con cualquiera de esos desvíos y considerar ese tipo de comportamiento como síntoma de deterioro mental. Aquellos que siguen creencias colectivas encontrarán que la propia imagen de sí mismos ha cambiado. Temen que su misma edad, o su existencia en el tiempo, los ha traicionado. Se ven a sí mismos como restos, como débiles vestigios de mejores seres, y en su propio sistema de juicio de valores se condenan a sí mismos por el mismo hecho de su existencia continuada en el tiempo. Si alguna vez lo hicieron, nunca más confiarán en la integridad de sus cuerpos. Empezarán a actuar en el drama con un libreto escrito por otros – a lo cual ellos han accedido.
Puede no parecer que haya alguna conexión entre esa situación y tus creencias que involucran color, y sin embargo las dos están íntimamente asociadas.
Equiparas el color blanco con una conciencia brillante, con el bien y con la juventud; y el color negro con el inconsciente, con la vejez y con la muerte.
En este sistema de valores las razas negras son temidas, como, básicamente, son temidos los viejos. Los negros son considerados primitivos. A ellos se les asignan habilidades musicales creativas, por ejemplo, pero por largo tiempo estas fueron actividades “subterráneas”. Ellos le dieron nacimiento a producciones musicales aceptables, pero ellos mismos no eran admitidos en las salas de concierto de una nación respetable.
En tu sociedad por consiguiente la raza negra ha representado lo que concibes como caótico, primitivo, espontáneo, salvaje, las partes inconscientes del ser y el lado inferior del “ciudadano apropiado”.
Los negros estaban para ser oprimidos entonces, por una parte, y sin embargo tratados indulgentemente como niños, por la otra. Había siempre un gran temor de que los negros como raza se escaparían de sus límites – si se les daba una pulgada, ellos tomarían la yarda – simplemente porque los blancos temían tan grandemente la naturaleza del ser interior, y reconocían el poder que estaban tratando tan desesperadamente de estrangular dentro de ellos mismos.
Las naciones, como los individuos, pueden a veces tener personalidades divididas. Así que había un toma y dame involucrado en el que los negros expresaban ciertas tendencias por el país como un todo, mientras los blancos expresaban otras características.
Ambos grupos aceptaron sus propios roles. En términos más amplios, por supuesto, cada uno ha pertenecido a otras razas en otros tiempos y otros lugares; o para ser más exacto, en existencias simultaneas un grupo representa el rol del otro.
Aplicado a la vejez, el color negro denota un regreso a esas fuerzas inconscientes. Ahora bien, todo esto hasta ahora es desde el punto de vista de las creencias Americanas y Occidentales. Es simplemente la realidad en que muchos están involucrados. En otros sistemas “subterráneos” de creencias, sin embargo, el negro es visto como símbolo de gran conocimiento, poder y fortaleza. Cuando esto se lleva al extremo, terminarás en cultos diabólicos, en los que poderes de creatividad y exhuberancia pobremente entendidos salen precipitadamente en forma distorsionada; los lados inferiores de la conciencia son entonces glorificados a expensas de otros valores blancos, “conscientes y objetivos”.
No obstante, en ambos sistemas al viejo se le niega su poder único, su fortaleza y sabiduría, y por lo tanto la civilización es asaltada, al igual que el individuo dentro de ella.