Datos personales

domingo, 29 de agosto de 2010

Características de la Energía Pura, La Psique Energética, y el Nacimiento de los Eventos 5

Lo que he llamado aquí el estado de pre-sueño es realmente uno en el que siempre estás inmerso, si estás despierto o estás durmiendo, o si, en tus términos, estás vivo o muerto. Involucra condiciones en las que el conocimiento directo opera primordialmente.
Es tu estado natural de ser. En sus aspectos más grandes, entonces, la naturaleza involucra estados que incluyen la vida y la muerte en una mucho más expansiva estructura de referencia.
Está caracterizado quizá más que todo por organizaciones psicológicas más perceptivas. En el estado de pre-sueño participas en tales organizaciones, aunque traes de vuelta a casa para tu ser físico – en forma de sueños – solamente la información que puede ser reconocida y utilizada en términos físicos. Es sumamente importante recordar que tu experiencia y tu conocimiento crecen en esos otros niveles de realidad. Incluso durante tu vida física tu experiencia no está confinada solamente a los eventos físicos convencionales. Esos eventos usuales surgen del impulso creativo que ocurre a estos otros niveles.
Comprende por favor: No estoy diciendo aquí que no tienes control consciente de los eventos, ya que ellos son formados por ti de acuerdo con tus sentimientos, creencias, propósitos, e intenciones.
El material interior que “hace reales los eventos” viene de estas otras fuentes, sin embargo. La mayoría de las personas no está consciente de esta básica, misteriosa naturaleza de los eventos, porque no se les ocurre estudiar la estructura interior. El pasado y el futuro de cualquier evento dado proporcionan un tipo de espesor, un tipo de profundidad-en-el-tiempo. Las probabilidades de un evento se te escapan, en términos prácticos.
En el estado de pre-sueño encuentras directamente una realidad en la que existen esas probabilidades a la vez para tu percepción. En un despliegue deslumbrante estás enterado de esos eventos provenientes de perspectivas infinitas. Conscientemente no podrías comprender tal información, mucho menos actuar sobre ella, ni podrías mantener tu particular y única postura psicológica. Todavía aprovechas ese nivel del ser, sin embargo, utilizando esa inconmensurable información como base para formar la realidad que conoces.
Hasta cierto punto, tu estado del sueño es un conectivo entre el tipo de vida que reconoces y estas más vastas dimensiones que son su fuente. El sueño involucra un aporte de información mucho más grande de la que se sabe, - es decir, recibes mucha más información cuando estás durmiendo que cuando estás despierto, aunque la información es de un tipo diferente. En parte formas tus sueños de esa información. Los sueños mismos son objeto de transformación, de tal manera que se convierten en una estructura para los eventos de vigilia reconocibles.
Los dramas del sueño son producciones artísticas sumamente complicadas. Por una parte, representan otros eventos del estado de pre-sueño, eventos más allá de tu comprensión en su “condición natural.” Tales eventos no se pierden, sin embargo, sino que son traducidos a sueños, a medida que tu propia conciencia regresa más cerca de su “hogar base.” Cada aspecto del sueño se presenta en forma codificada como un símbolo para más grandes eventos indescifrables.
Los símbolos son producidos tan precisa y exactamente que simultáneamente sirven también como aspectos relacionados con tu íntima vida diaria. Puesto que los eventos de cada día son formados en parte como resultado de tal información del sueño, cada evento de tu vida física es también un símbolo para otro evento, de otra manera indescifrable, que ocurre en aquellos niveles de la psique en los que tu propio ser está inmerso.
Esto en manera alguna niega la validez de los eventos, tal como los concibes, ya que toda tu actividad física altera inmediatamente todas las otras relaciones en todos los niveles del ser. La mayoría de las personas están familiarizadas con la inspiración en una u otra forma. Las personas que no son escritores o artistas, o poetas o músicos, con frecuencia se encuentran a si mismas casi transformadas por un breve periodo de tiempo – impactadas repentinamente por un poema o una canción, o un fragmento de música, o por un dibujo – que parece venir de ninguna parte, que parece surgir por fuera del contexto de los patrones usuales de pensamiento, y que trae con él una comprensión, un placer, una compasión, o una vena artística que aparentemente no existía un momento antes. ¿De donde viene la canción o el poema o la música? Tales individuos sienten que repentinamente “saben” de una manera directa. Experimentan conocimiento que viene desde dentro, más bien que información que viene de fuera.
Ahora bien, el sueño viene en la misma forma. No tienes que preguntarte como formar un sueño antes de ir a la cama por la noche. No tienes que saber ninguno de los mecanismos involucrados, así que soñar con frecuencia parece “solo ocurrir” de la misma manera como una inspiración parece solo llegar.
Se han escrito libros acerca de la naturaleza de los sueños. Hay reportes clásicos de sueños precognitivos, o sueños proféticos que involucran santos o personajes reverenciados en la Biblia. Sin embargo, cada sueño altera el mundo físico hasta cierto grado. Una idea creativa puede conducir a un libro – ciertamente una producción lo suficientemente física. Los sueños te involucran con la mecánica más intima por medio de la cual se forman los eventos físicos. Hay cambios hormonales y químicos ocurriendo en el cuerpo – con frecuencia a niveles minúsculos pero importantes – en respuesta directa a la experiencia del sueño. Tus sueños están entonces vinculados a tu estructura biológica. Hay también conexiones biológicas codificadas dentro de las imágenes del sueño mismas, que se relacionan con la actividad celular – no generalmente, sino específicamente.
Cada objeto del sueño es escogido con la más alta discriminación, de tal manera que sirve como un símbolo a muchos niveles, y también envía mensajes pertinentes a las células y órganos individuales de tu cuerpo.

jueves, 26 de agosto de 2010

Características de la Energía Pura, La Psique Energética, y el Nacimiento de los Eventos 4

Las significancias establecen sus propios códigos, así que los eventos físicos deben ser codificados en una cierta forma, y los sueños en otra. Hay entonces lo que puede ser llamado un estado de pre-sueño, o un estado de experiencia del cual se formará el sueño. Tal experiencia llevará un tipo de código diferente, separándolo más allá de la intersección aceptable con la actividad corporal, el espacio y el tiempo.
Tus eventos físicos te ocurren como tú. En los sueños puedes experimentar un evento aparentemente como alguien más, o te puedes encontrar en el pasado o en el futuro en lugar del presente. En la vida de vigilia, tienes la familia que reconoces, o el grupo de amigos, o los de la profesión, o lo que sea. En los sueños te puedes encontrar a ti mismo casado con alguien más, o viviendo un tipo de vida totalmente diferente. En cierta forma, los sueños son como variaciones del tema de tu vida, aunque en realidad tu vida es el tema que has escogido de esas versiones posibles.
Hasta cierto punto, sin embargo, los eventos del sueño son como los físicos una buena parte del tiempo. Tus percepciones del sueño parecen físicas – caminas, corres, comes, y ejecutas otras funciones físicas. Hay realmente otras muchas condiciones de existencia, pero por ahora hablaremos de un estado de pre-sueño, el que realmente esta compuesto de varias condiciones de realidad. Aquí los aspectos físicos de los eventos en gran medida desaparecen, hablando comparativamente, cuando más lejos vayas del estado del sueño hacia la realidad interior. Te parecería que la experiencia se vuelve más amplia pero menos específica, pero ese no es el caso. La experiencia si se vuelve más amplia, pero cambia en calidad, de tal manera que, por ejemplo, en un momento, en tus términos, tal experiencia proporcionaría el material de trabajo para cinco años de sueños.
Ésta es simplemente una analogía, porque estás impregnado de esa otra realidad constantemente; pero sus iluminaciones y su naturaleza son transmitidas al ser que conoces por medio de la formación de los sueños y, en tus términos, “toma tiempo soñar.” Ésta experiencia mayor, desde la cual tus sueños finalmente se forman, te involucra en un tipo de viaje. Utilizando otra analogía, es como si alegremente dejaras atrás la parafernalia normal de la vida usual, y viajaras a bordo de tu propia psique mayor hacia más vastas áreas de experiencia.
Dejas atrás la naturaleza física de los eventos y entras en aquellas áreas en las que los eventos se forman. En formas muy difíciles de describir, encuentras el universo en una forma más directa, utilizando los sentidos internos que tienen un rango mucho mayor. Utilizando tu propia validez indestructible como “anzuelo,” sigues adelante para extraer del universo la materia prima de la experiencia. Eres tú mismo, y sin embargo a ese nivel también eres parte de ese universo del cual surge ese ser, y su poder y vitalidad son tuyos, para ser enfocados de manera única. En tus términos, literalmente miras hacia atrás y hacia delante en el tiempo a tu ser individual y a tu civilización, viendo en donde se mezclan, y sintiendo las conexiones infinitas, de tal manera que cada evento que escojas como tuyo, también será escogido como un evento mundial – en el que participan otros en cualquier grado, y agregándole a la experiencia disponible de la especie de la cual otros también pueden extraer.
Está involucrada una cognición directa en la que cada conciencia sabe lo que cada una de las otras está haciendo, su “posición,” y las implicaciones de su experiencia. La totalidad del tejido y la estructura del tiempo y la realidad es en cada punto comprobada, y las probabilidades exploradas y comprendidas.
Ahora bien, todo esto suena muy complicado. Sin embargo, en una forma diferente, los mismos procesos ocurren a otros niveles, como a su manera la conciencia celular percibe todas las probabilidades concernientes a la supervivencia física en sus complicaciones de más largo alcance. En este momento, las células dentro de tu cuerpo conocen las condiciones de vida de cualquier lugar sobre el planeta, las calcula, comprobando las formas en las que ellas requieren acción sobre las partes del cuerpo. Tus células están enteradas del movimiento de los planetas y de todas las circunstancias relacionadas con el equilibrio, la estabilidad y la supervivencia del cuerpo. El cuerpo es entonces formado constantemente como resultado de estas computaciones.
En términos más amplios, en los estados de pre-sueño estás enterado de todas las actividades de tu propia psique mayor, a medida que ella participa – y contribuye – a la existencia infinita de la conciencia psíquica, tal como la comprendes, y se vuelve consciente de las realidades psicológicas que forman la estructura de su propia estabilidad.
Ahora bien, los eventos no se vuelven físicos, a menos que se cumplan ciertos requerimientos y se activen ciertos códigos.
Las experiencias en los niveles del pre-sueño ocurren con sus propias intensidades. El conocimiento es traducido en información que se descompone en el estado del sueño en información más específica, altamente simbolizada, adaptándose a los requerimientos individuales, y “corre a través del cuerpo” en un tipo de forma de juicio fantasmal.
Es entonces procesado adicionalmente en significancias individuales, impulsos o intenciones, que lo convierten en los códigos requeridos que determinarán la naturaleza de los eventos de vigilia actualizados. La información debe ser de particulares tipos de intensidad antes de que se registre como materia física, o sea experimentada como eventos físicos. Parte de este proceso ocurre en el estado del sueño, y la creatividad juega una gran parte en los procesos preliminares.

lunes, 23 de agosto de 2010

Características de la Energía Pura, La Psique Energética, y el Nacimiento de los Eventos 3

Básicamente, los eventos no tienen nada que ver con lo que tú concibes como causa y efecto. Esto es evidente quizás hasta cierto grado cuando estudias los eventos del sueño, porque ahí el tipo de continuidad a la que estás acostumbrado, conectando los eventos, en gran medida desaparece.
En cambio, los eventos se construyen, por así decirlo, de significaciones. Sin embargo, olvidemos ese término por un momento y consideremos la asociación, con la cual ya estás familiarizado, puesto que tu corriente de conciencia opera en esa forma. Por su misma naturaleza, cada conciencia es un particular, peculiar y único enfoque de conocimiento que experimentará algunas realidades posibles a través de sus propias características.
Ella también “estampa” o “impresiona” el universo con su propia huella. Ninguna porción del universo está inactiva o pasiva, a pesar de su aparente organización o su aparente carencia de organización. Cada conciencia, entonces, impresiona el universo a su propia manera. Su misma existencia establece un tipo de significación, a cuya luz será interpretado el resto del universo. El universo se conoce a si mismo a través de tales significaciones. Cada conciencia está dotada con creatividad de naturaleza multidimensional, así que ella busca crear tantas realidades posibles como puede para ella misma, utilizando sus propias significaciones como un enfoque para traer a su experiencia cualesquiera que sean los eventos posibles para ella desde el universo mismo. Ella atraerá entonces eventos desde el universo, incluso como su propia existencia impresiona el universo como un evento con la estampa indeleble de su propia naturaleza.
Puesto más simplemente, desde otro punto de vista, cada uno de ustedes, tal como ustedes mismos se conocen, tiene ciertas habilidades y características propias. Experimentas la realidad a través del lanzamiento de esas habilidades y características, pero siempre estampas el universo con la impresión particular de individualidad que es tuya, y atraes aquellos eventos que son adecuados para tu naturaleza y no para otra.
Las significaciones caen o suceden en ciertos patrones, y cuando estos se vuelven muy obvios aparecen como causa y efecto. Ellos son simplemente significaciones de mano dura. Tus procesos y hábitos asociativos son quizá los ejemplos más cercanos que pueden dar indicios de cómo operan las significaciones. Aun entonces, sin embargo, las asociaciones tratan con el paso del tiempo, y básicamente las significaciones no. Podrías pensar en tu tía Sara, por ejemplo, y en unos pocos momentos el proceso asociativo te podría traer imágenes de períodos en el pasado cuando visitabas a tu tía, o imágenes de sus amigos y vecinos, de artículos de su casa, y de episodios conectados con tu relación.
Al mismo tiempo la Tía Sara, sin que lo supieras, podría coger un florero azul, uno que precisamente habías visto en tu mente como perteneciente a un estante en su sala. Tocando el florero, tu tía Sara podría pensar en la persona que se lo obsequió, ahora al otro lado del continente. Esa persona, pensando quizá en comprar un regalo para alguien, podría decidirse por un florero en un destello de inspiración, o repentinamente empezar a tararear una canción con el nombre de Sara en el título, o posiblemente incluso pensar en tu tía. Si, por otra parte, existieran asociaciones opuestas en alguna parte de la línea, la “cadena” de asociación se podría romper. La última dama podría considerar un florero, por ejemplo, pero rechazar la idea. Por el elemento tiempo, te parece que el primer episodio causó los otros, y que tu primera asociación concerniente a tu tía produjo los eventos “siguientes.”
Las significaciones internas, sin embargo, las asociaciones, existían todas a la vez, para se sintonizadas en cualquier punto del tiempo. Ellas tenían su realidad básicamente aparte del tiempo, aunque aparecían dentro de él.
Realmente los tres grupos de eventos podrían ocurrir fácilmente a las tres personas a la vez, y si ninguna comunicación normal ocurría, ninguna sería la más sabia. La tapicería interna de los eventos trata precisamente con este tipo de asociación. Las intensidades y significaciones emocionales componen la naturaleza de los eventos. En el sueño funcionas con el tipo de intensidades involucradas, explorando significancias multitudinarias. Éstas son como patrones emocionales cargados, formados por tus propias emociones e intenciones altamente personalizadas.
Utilizando tales significaciones como medidas, aceptas o rechazas los eventos probables. Impresionas el universo con tu propia significación, y utilizando eso como enfoque sacas de ella, o atraes, aquellos eventos que se ajustan a tus propósitos y necesidades únicas. Al hacerlo así, hasta cierto punto, multiplicas las posibilidades creativas del universo, formando de él una realidad personal que de otra manera estaría ausente, en esos términos; y al hacerlo así, también le agregas en una forma inconmensurable a la realidad de todas las otras conciencias, incrementando el deposito de realidad del cual extraen todas las conciencias.
Ahora bien, no existe tal cosa, básicamente, como movimiento aleatorio. No existe tal cosa como el caos. El universo, cualquiera que sea el nombre y cualquiera que sea la manifestación, logra su realidad a través de secuencias y significaciones ordenadas.
Éstas se mantienen separadas en varios sistemas de realidad, mientras todavía se combinan en una forma general. Comprendes el tipo de orden de causa y efecto, sin embargo éste es construido sobre el aspecto no causal de las significaciones. En una forma, los sueños que recuerdas son como pinturas enumeradas, hechas a la medida para que se ajusten a tus propios propósitos e intenciones, ajustándose tan perfectamente a los contornos de tu mente que olvidas las experiencias mayores de las cuales fueron extraídas.
Psíquicamente y físicamente el sueño mismo es el resultado del más preciso tipo de cálculo y actividad, en el que ocurren dramas e interacciones complicadas, con frecuencia altamente cargadas e intensas, y sin embargo aisladas de la plena participación del cuerpo. Estas significaciones, entonces, involucran desde tu extremo ciertas indicaciones biológicas que regulan la intersección de los eventos psicológicos con la actividad física en el tiempo y el espacio. Solamente cuando todas las condiciones armonizan con tus altamente específicos requerimientos, son activadas las indicaciones necesarias para darte la experiencia física. En esa medida, en el sueño estás “en espera”, involucrado en un rango de acción demasiado amplio para ajustarse a los contornos de tu práctica experiencia terrenal.

viernes, 20 de agosto de 2010

Características de la Energía Pura, La Psique Energética, y el Nacimiento de los Eventos 2

Todos los elementos de la experiencia física en un determinado tiempo están presentes en el estado del sueño. Hablando prácticamente, sin embargo, la especie acepta ciertas partes de la realidad del sueño como sus así llamados eventos reales en cualquier tiempo en particular, y alrededor de esos eventos especializados forma sus civilizaciones “corrientes.” Hablando históricamente, el hombre primitivo soñaba con aeroplanos y naves espaciales. Para el caso, su televisión natural operaba mejor en algunas formas que tu versión tecnológica, ya que sus imágenes mentales le permitían percibir eventos en áreas colindantes o en otras partes del mundo. Ellos no podían simplemente presionar un botón para lograr esto, sin embargo. Los mecanismos psíquicos y biológicos estaban ahí, permitiéndole a la especie saber, particularmente en tiempos de tensión o peligro, que eventos normalmente imperceptibles podían amenazar la supervivencia. Pero en el estado del sueño, entonces como ahora, tales asuntos eran contemporáneos, actuando como modelos de los cuales la especie escogía los eventos prácticos que formaban su experiencia física.
En ese sentido, un estudio del estado del sueño te da algunas revelaciones importantes en cuanto a la naturaleza de la psique. En ciertos términos, tú estás “preempacado.” Siempre reconoces un paquete de realidad psicológica como “tú”. En términos básicos, siempre estás llegando por un tipo de correo instantáneo dentro de ese paquete, sin embargo. Sin saberlo, estás inmerso y eres parte de la energía pura, siendo creado nuevamente en cada momento, así que la energía de tus átomos y moléculas y tu sistema físico universal están siendo reaprovisionados en cada momento.
Tu psique está siendo regresada hacia si misma, hacia Todo Lo Que Existe, y “fuera de si misma” hacia tu individuación, en pulsos psicológicos de actividad que tienen una correlación con el comportamiento de los electrones en tu mundo. En el estado del sueño, o al dormir, cuando no te enfrentas directamente con la actividad física, existe la oportunidad de aprender más acerca de la psique por el estudio de los sueños – aquellos eventos que son tan parecidos y tan disímiles a tu experiencia de vigilia.
Ahora bien, todos los eventos probables de tu vida existen a la vez, a ciertos niveles que están conectados con el estado del sueño. Puesto que tus actividades físicas deben ajustarse a una estructura de espacio-tiempo, solamente un mínimo de esos eventos probables ocurrirán físicamente.
Aquellos que lo hacen, son escogidos con gran discriminación, sueños que sirven como uno de los métodos por los que compruebas la deseabilidad de cualquier acción probable. Básicamente no hay diferencia en estos otros niveles de existencia entre los eventos de vigilia y del sueño. Creativamente, entonces, organizas tu experiencia de esa manera, con la mente consciente, tal como la concibes, también llevando su propia responsabilidad. Aquellos eventos que no aceptas como físicos, sin embargo, también existen y participan en sus propias organizaciones. Ellos no solo quedan lejos de tu experiencia, sino que sirven como puntos de enfoque que no te conciernen directamente, mientras indirectamente forman una estructura psicológica definida. Hasta cierto punto, ellos se convierten en el medio de experiencia invisible desde el cual surgen tus propias actividades especializadas, de tal manera que su naturaleza está implícita en tu propia vida - y para que tu vida esté implícita en esas otras estructuras.
En esa medida, el sueño también sirve como un drama de probabilidades entrelazadas, como un trampolín desde el cual surgen los eventos en todas las direcciones. Cada aspecto de un sueño, mientras tiene un significado personal, es también tu versión de un evento que representa un tipo de evento correspondiente, pero a un nivel de realidad totalmente diferente.
Si enumeras cada aspecto de un sueño, cada número se representa a si mismo en un sistema numérico totalmente diferente. La superficie de los números, o los números familiares, todavía servirían para explicar el sueño en el contexto de tu propio mundo. Así como vives en un obvio universo físico, compartiendo su realidad, así mismo cada uno de ustedes existe en un universo psíquico o psicológico mucho más grande – rodeado, apoyado, formando parte de entidades psíquicas o psicológicas infinitas en su variedad. Tu más pequeña acción afecta su realidad, como las suyas afectan la tuya. Hasta cierto punto, en el estado del sueño puedes percibir tales entidades más claramente, así como en la noche las estrellas se vuelven más evidentes, hablando físicamente. Las realidades psicológicas no se pueden comparar en términos de tamaño, o más grande o más pequeño, ya que la validez y la brillantez de cada existencia lleva una intensidad personalizada tan única que eclipsa cualquiera de tales consideraciones.
La vida de una estrella, la vida de una flor, son totalmente diferentes en tus términos de duración, tamaño, y características; y sin embargo cada una existe en una validez de experiencia que al final se vuelven sin sentido tales comparaciones. De la misma manera, no ayuda comparar tu propia conciencia con una de propiedades de estrella psicológica o psíquica. La movilidad psicológica de la conciencia, sin embargo, permite un tipo de comunicación interior imposible de verbalizar, un lenguaje espiritual y biológico entrelazado por medio del cual la experiencia es transmutada directamente. Muchos de tus sueños por consiguiente son traducciones de eventos ocurriendo a otros niveles de las psique mayor.
Allí, los eventos no dependen del tiempo. Tú, por otra parte, debes trabajar con la versión de tiempo de los eventos. Los sueños proporcionan una estructura elegante que te permite descomponer eventos sin tiempo, colocándolos apropiadamente en el contexto de tu propio mundo. Esta colocación adecuada depende bastante de un conocimiento interior de futuros eventos probables, y tu tiempo presente sería un logro imposible si no fuera por este conocimiento inconsciente del futuro.

martes, 17 de agosto de 2010

Características de la Energía Pura, La Psique Energética, y el Nacimiento de los Eventos 1

Cuando las personas profesan un interés en la naturaleza de los sueños, usualmente tienen cierto grupo de preguntas en mente, tales como: “¿Qué tan reales son los eventos del sueño?” “¿Qué significan los sueños?” “¿Cómo afectan ellos la vida diaria?” Cada persona es consciente de la asombrosa naturaleza íntima de los sueños. A pesar de esto, ciertos símbolos parecen ser bastante universales en tu experiencia.
Tales asuntos, mientras obviamente preocupantes, no tocan los más grandes eventos detrás de la actividad del sueño, o empiezan a tocar las misteriosas acciones psicológicas que están detrás de la percepción de cualquier evento. Los sueños son primordialmente eventos, por supuesto. Su importancia para ti reside precisamente en las similitudes y diferencias que los caracteriza en contraste con los eventos de vigilia.
Detrás de todos estos asuntos están consideraciones más profundas. La naturaleza de la creatividad misma está involucrada, y las características de la energía, sin la cual ninguna acción es posible.
Básicamente, la psique es una manifestación de energía pura en una forma particular. Es muy difícil considerar su experiencia por fuera de la estructura familiar para ti. Demandas cierta precisión en definición y terminología. Ese vocabulario automáticamente estructura la información, por supuesto. La psique es una conglomeración de gestalts de energía. Para comprender eso, debes darte cuenta que la energía pura tiene unas propensiones tan transformadoras de la formación de patrones que ella siempre aparece como sus manifestaciones. Ella se convierte en sus “camuflajes.”
Ella puede formar partículas, pero sería la misma si las partículas existían o no. En el más básico de los términos, casi incomprensible en tu vocabulario, la energía no está dividida. No puede haber porciones o partes de ella, porque no es una entidad como un pastel para ser cortado o dividido. Para propósitos de discusión, sin embargo, debemos decir que, en tus términos, la más pequeña porción – la más pequeña unidad de energía pura – contiene dentro de ella la fuerza propulsora hacia la formación de todas las posibles variaciones de si misma.
La más pequeña unidad de energía pura, por lo tanto, pesando nada, en tus términos, no conteniendo masa dentro de ella misma, tendría dentro de su propia naturaleza la propensión a la creación de materia en todas sus formas, el ímpetu para crear todos los universos posibles. En esos términos, la energía no puede ser considerada sin poner en primer plano las cuestiones concernientes a la naturaleza de Dios o Todo Lo Que Existe, ya que los términos son sinónimos.
Puedo decir precisamente que la energía pura es en todas partes dentro de si misma consciente, pero las palabras mismas distorsionan algo mi significado, ya que estoy hablando de una conciencia muy difícil de describir.
La energía pura, o cualquier “porción” de ella, contiene dentro de si misma la propensión creativa hacia la individuación, así que dentro de cualquier porción determinada toda vida individualmente consciente está implícita, es creada, sostenida. La energía pura no puede ser destruida, y “en cada punto” está siendo creada simultáneamente. Tu universo físico y tus leyes físicas te dan poca evidencia de este tipo de actividad, ya que a ese nivel la evidencia te muestra la aparición del tiempo o la decadencia. Tu propia actividad psicológica es la evidencia más cercana que tienes, aunque no la utilizas como tal. La energía pura no tiene principio ni fin. La psique, tu psique, está siendo recientemente creada “en cada punto” de su existencia. Para el caso, a pesar de todas las apariencias, el universo físico no nació por alguna explosión de energía que está siendo dispersada, sino que está siendo creado en todos sus puntos “a cada momento.”
La experiencia básica de la psique se entiende entonces con un tipo de actividad que no puedes percibir directamente, y sin embargo esa existencia es responsable por los eventos que percibes, por consiguiente actúa como el medio en el cual ocurren tus eventos del sueño y de vigilia.
En ese respecto, no puedes desgarrar tus eventos para encontrar la realidad detrás de ellos, ya que esa realidad no es tanto como un pegante que mantiene juntos los eventos, sino que está invisiblemente entrelazada dentro de tu propio ser psicológico. Hay diferencias obvias entre lo que concibes como eventos de vigilia y los eventos del sueño. Diferencias definitivamente entre los dos, haciendo grandes esfuerzos para ver que ellos están pulcramente divididos. En tu mundo, la sensatez convencional y práctica y la manipulación física dependen de tu habilidad para discriminar, aceptando como reales aquellos eventos con los que otros están más o menos de acuerdo.
Estos así llamados eventos reales, sin embargo, han cambiado radicalmente a través de las edades. “Alguna vez” los dioses caminaron sobre la tierra, y libraron batallas en los cielos y los mares. Las personas que creían tales cosas eran consideradas sensatas – y eran sensatos, ya que la estructura aceptada de los eventos era mucho más diferente que la tuya. En términos históricos, la naturaleza cambiante de los eventos aceptados proporcionaba mucho más que, digamos, una historia de la civilización, sino que reflejaba la naturaleza siempre creativa de la psique.

sábado, 14 de agosto de 2010

Sueños, Creatividad, Lenguajes, y “Cordelas” 7

En una manera de expresarlo, la realidad de los sueños está más cerca de la verdadera naturaleza de los eventos de lo que tu experiencia con los eventos físicos te lleva a suponer.
Los sueños con frecuencia parecen caóticos porque tu punto de referencia es demasiado pequeño para contener las dimensiones de realidad agregadas. Nuevamente, en una manera de expresarlo, los eventos son mucho más circulares en naturaleza. En los sueños puedes experimentar el pasado o el futuro. Los eventos físicos se forman realmente ahora, en tus términos, por las interacciones entre el pasado y el futuro, los que en realidad no están separados, sino solamente en tu percepción.
Un sueño es como el chasquido de una banda de caucho, pero no es la banda de caucho. Lees los periódicos y te mantienes en comunicación física constante con otros de tu clase. Las noticias afectan los eventos “futuros.” Los individuos y los gobiernos tienen en consideración tales comunicaciones cuando toman sus decisiones. Los periódicos no son los eventos que discuten, aunque ellos son su propio tipo de eventos. La historia de la noticia escrita está realmente compuesta de un grupo de símbolos. A través de la lectura aprendes como interpretarlos. Si observas las noticias en la televisión, tienes una visión mayor de un determinado evento noticioso. Cuando estás viendo una guerra en un telediario, sin embargo, todavía no estás mirando morir a la gente. Estás observando símbolos traducidos a imágenes, que entonces son percibidas visualmente. Las imágenes representan a la gente, pero no son la gente. Los símbolos llevan el mensaje, pero no son el evento que ellas describen.
Algunos de tus sueños son como las historias del periódico, informándote de los eventos que han sucedido en otras partes de la psique. Otros son como la imagen de las noticias televisadas, llevando quizá más información acerca del evento, pero no conteniéndolo todavía.
Psicológicamente y físicamente, sin embargo, envías boletines del sueño todo el tiempo en una constante comunicación interna. En este nivel, los sueños individuales ayudan a formar la realidad colectiva, y sin embargo hasta cierto punto surgen de ella, de la misma manera que las condiciones del clima locales contribuyen a las condiciones del clima mundiales, mientras son formadas por ellas al mismo tiempo.
Tu tierra existe en el contexto del universo físico. Tú existes en el contexto de tu psique. Los eventos que reconoces como reales dependen de todos los otros eventos ocurriendo dentro de tu psique, incluso como la existencia de la tierra depende de otros aspectos del universo físico.
Los eventos, tal como los comprendes, son solamente intrusiones de actividades multidimensionales en el espacio y el tiempo. Los eventos son reflexiones de tus sueños, incluso como tus sueños reflejan los eventos que conoces; aquellos que experimentaste y aquellos que anticipaste de una u otra manera. En una manera de decirlo entonces, y sin negar la gran validez de tu experiencia, los eventos, tal como los conoces, no son más que fragmentos de otros sucesos en los que también estás íntimamente involucrado. La forma multidimensional interior de los eventos ocurre en una estructura que no puedes estructurar, sin embargo, porque, como norma, no estás enfocado en esa dirección. Prefieres entenderte con actividades que puedan ser manipuladas físicamente.
La manipulación física de los eventos es en realidad un truco de mérito considerable, en el cual la conciencia y la atención son enfocadas exuberantemente y de todo corazón, trayendo vitalidad y significado a un rango de actividad relativamente pequeño.
De nuevo, no significa que niegue la validez de la experiencia, sino que señalo su naturaleza especializada. Por su naturaleza, sin embargo, esa precisa especialización y sintonización de la conciencia en el espacio y el tiempo en gran medida excluye otros encuentros con realidades menos especializadas. Los sueños con frecuencia se te presentan con lo que parece ser una ambigüedad, una opacidad, puesto que ellos carecen del inmediato impacto de la actividad psicológica con el espacio y el tiempo. Desde tu punto de vista, con frecuencia parece que los sueños no son eventos, o que ellos ocurren pero no ocurren. La carencia de intersecciones normales del espacio y el tiempo significa que no puedes compartir tus sueños con otros en la manera como puedes compartir los eventos de vigilia. Ni puedes recordar los eventos del sueño – o así parece - como hace tu experiencia consciente normal. En realidad recuerdas conscientemente solo ciertos eventos relevantes de tus vidas, y los detalles ordinarios de tus días se desvanecen, como parecen hacerlo los sueños.
Tienes una memoria del sueño, por supuesto, aunque, como norma, no estás consciente de ella. Hay un arte involucrado en la formación de los eventos. Ejecutas bien este arte cuando duermes. La formación de eventos comienza antes de tu nacimiento, y los sueños de los niños por nacer, y los de sus madres, con frecuencia se mezclan. Los sueños de aquellos que van a morir involucran estructuras del sueño que desde ya los preparan para la futura existencia. De hecho, hacia la muerte, está involucrada una gran aceleración del sueño, a medida que se consideran nuevas probabilidades – una aceleración del sueño que proporciona el ímpetu para el nuevo nacimiento.
Algo de esto es muy difícil de explicar, y sin embargo es verdad decir que ningún evento tiene un principio y un final.
Esto es verdad de una vida. Es verdad de un sueño. Esta información no es práctica, en tus términos, porque ella niega tu experiencia directa. A pedido, sin embargo, y con alguna práctica, puedes sugerir en medio de un sueño que se expanda hasta sus más grandes proporciones. Experimentarías entonces un sueño envuelto en otro, o varios sueños ocurriendo al tiempo – todos involucrando aspectos de un particular tema o probabilidad, con cada uno conectado a los otros, aunque para ti la conexión pueda no ser evidente.
Cada evento de tu vida está contenido dentro de cada uno de los otros eventos. De la misma manera, cada vida está contenida en cada una de las otras vidas. El sentimiento de la realidad es entonces “más verdadero” en el estado del sueño. Puedes llegar a estar enterado conscientemente de tus sueños hasta cierto grado – es decir, enterado conscientemente de tu propio sueño. También puedes permitirle a tu “ser del sueño” una mayor expresión en el estado de vigilia. Esto puede hacerse por medio de técnicas que están en gran medida conectadas con la creatividad.
La creatividad conecta las realidades de vigilia y del sueño, y es en si misma un umbral en el que los seres de vigilia y del sueño se mezclan para formar construcciones que pertenecen por igual a cada realidad. No puedes empezar a comprender como formas los eventos físicos de tus vidas, a menos que comprendas la conexión entre la creatividad, los sueños, el juego, y aquellos eventos que forman tus horas de vigilia. En un respecto, los sueños son un tipo de estructurado juego inconsciente. Tu mente sueña con un placer gozoso utilizándose a si misma, libre de las preocupaciones de la vida práctica. Los sueños son el libre juego de la mente. La actividad espontánea, sin embargo, está al mismo tiempo entrenándose en el arte de formación de eventos prácticos.
Con las probabilidades se pueden hacer malabares, se pueden ensayar sin consecuencias prácticas. La mente sigue sus inclinaciones naturales. Ella tiene mucha más energía de la que le permites utilizar, y ella la libera en grandes “fantasías” – fantasías de las cuales escogerás los hechos que experimentarás. Al mismo tiempo, soñar es un arte de la más elevada naturaleza, en el cual todos los sueños son competentes. Hay sueños estructurados, como hay juegos estructurados en la vida de vigilia. Hay sueños colectivos “atendidos por muchos.” Hay temas, colectivos y privados, que sirven como base o estructura. Sin embargo, por sobretodo, la actividad espontánea de la mente continúa porque ella se regocija con sus propias actividades.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Sueños, Creatividad, Lenguajes, y “Cordelas” 6

Tú reconoces que la tierra tiene una atmósfera. En tu limitado viaje espacial das por sentado el hecho de que se encontrarán diferentes condiciones a aquellas encontradas sobre tu planeta.
Hay alteraciones tenidas en cuenta en tus cálculos, así que los astronautas saben antes de tiempo que pueden esperar encontrar ingravidez, por ejemplo. Tus ideas y experiencias con el espacio y la materia, sin embargo, están determinadas por tu propio aparato sensorial. Lo que es materia para ti podría ser “espacio vacío” para seres equipados de una manera totalmente diferente. Tu mente consciente, tal como la comprendes, es la estructura psicológica que se entiende con las condiciones en una base física. La información sensorial se sirve, por así decirlo, más o menos ya empacada. La más grande realidad interior de la psique, sin embargo, es tan extensa como el espacio exterior parece serlo.
Cuando la información “cae” en tu mente consciente proveniente de esas áreas extensas, ella también es cambiada a medida que viaja a través de los varios niveles de la atmósfera psicológica, hasta que finalmente aterriza o explota en una serie de imágenes o pensamientos.
Eres bombardeado con tales “intrusiones extrañas” constantemente. El enfoque de tu conciencia las borra mientras estás en el estado normal de vigilia. Hay estrellas fugaces por todas partes cayendo del cielo, por ejemplo, aunque solamente ves algunas de éstas en el firmamento nocturno. Es importante que durante el día se utilice un proceso de selección, así que la precisión de tus acciones pueda ser mantenida. Nuevamente, sin embargo, esa sutil precisión se apoya en una infinita cantidad de información que incide en otros niveles de tu realidad psicológica. Esa información se convierte entonces en la materia prima, por así decirlo, de la cual tus eventos físicos se forman.
En el estado del sueño, con tu cuerpo más o menos seguro y en reposo, y sin la necesidad de una acción precisa, estas intrusiones psicológicas se vuelven más evidentes. Muchos de tus sueños son como el extremo de la cola de un cometa: Su vida real está terminada, y ves el destello de su desaparición a medida que golpean tu propia atmosfera mental y explotan en una chispa de imágenes del sueño. Ellos son transformados, por lo tanto, a medida que viajan a través de tu propia atmósfera psicológica. No podrías percibirlos en tu propio estado – ni pueden ellos mantener su propio estado nativo a medida que se sumergen en los confines de la psique. Ellos caen en patrones, formándose ellos mismos naturalmente en el contenido del sueño que se adapta a los contornos de tu propia mente. La estructura resultante del sueño se adapta a tu realidad y no a otra: A medida que esta materia intrusiva cae, se desploma, o cambia, a través de los niveles de tu propia atmósfera psicológica, ella es transformada por las condiciones que encuentra. Los patrones de las gotas de lluvia en un charco siguen ciertas leyes que tienen que ver con los contornos de la tierra, el tiempo, la naturaleza de la lluvia, las nubes, la altura desde la cual caen las gotas de lluvia, y las condiciones que están operando en las partes más cercanas y más lejanas del mundo. Si pudieras comprender apropiadamente todo eso, entonces observando un solo charco podrías decir las condiciones del tiempo pasadas y presentes para la totalidad del planeta, y seguir las probabilidades en términos de tormentas, o erupciones volcánicas. No puedes hacer esto, por supuesto, y sin embargo es posible.
Los sueños golpetean los charcos psicológicos. Ellos siguen los contornos de tu realidad psicológica. Forman patrones psíquicos siempre en movimiento en tu mente, propagándose hacia fuera. La lluvia que golpea tu patio trasero como cálidas gotas, suaves y claras, puede ser granizo en áreas mucho más arriba de tu techo, pero cambia su forma a medida que cae – nuevamente, de acuerdo con las condiciones que encuentra. Así estas “intrusiones extrañas” hacen lo mismo, y los sueños son como gotas de lluvia, ya que a otros niveles “más altos” pueden tener en realidad una forma bastante diferente.
Hay barrancos, cerros, montañas, valles, grandes continentes, pequeñas islas sobre la tierra, y la lluvia que cae se ajusta ella misma a esos contornos. Tus propios pensamientos, sueños, intenciones, emociones, creencias, son las características naturales de tu mente, así que la información, incidiendo sobre tu mundo mental, también sigue esos contornos.
Si hay un barranco en tu patio trasero, siempre recogerá la lluvia que cae. Tus creencias son como áreas receptivas – cuencas abiertas – que utilizas para recoger información. La información intrusiva con frecuencia caerá en tales cuencas, tomando sus contornos, por supuesto. Las creencias son maneras de estructurar la realidad. Si estructuras demasiado la realidad, sin embargo, terminarás con un jardín mental formal – cuya visualización precisa puede ser tan rígidamente estructurada que el aspecto natural de la plantas y de las flores se oscurece completamente. Incluso la información del sueño fluirá en patrones estructurados.
Sabes que el mundo natural cambia su forma constantemente. Los objetos, sin embargo, siguen ciertas leyes de naturaleza física a medida que los experimentas, justamente como las violetas sobre el suelo no cambian súbitamente a rocas.
Estas condiciones, sin embargo, solamente existen al nivel consciente de tu percepción. La psique más grande se entiende con las dimensiones más grandes de los eventos, y el estado mismo del sueño es como un laboratorio en el cual se construye tu realidad de vigilia. La tierra física es bombardeada de la misma manera por fenómenos importantes para tu supervivencia. En el laboratorio de los sueños se procesa esta información, es recogida, y finalmente se forma en sueños que puedes recordar o no recordar; sueños que son ya traducciones de otros eventos, concebidos en formas que reconozcas.
Cada sueño que recuerdas es bastante legítimo en la forma que lo recuerdas, ya que la información se ha desglosado, por así decirlo, adaptándose a los contornos de tus propias intenciones y propósitos. Sin embargo, tal sueño es también un símbolo de otro evento no recordado, es una “estrella fugaz” no recordada conscientemente, y un indicio de cómo se forma cualquier entorno.