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sábado, 11 de abril de 2009

El Mensaje del Maestro 113

El Significado de la Religión
En este punto, el dios adentro se convierte en el dios afuera. El hombre trató de formar un nuevo reino, trató de lograr un diferente tipo de enfoque y conocimiento. Su conciencia dio vuelta a la esquina fuera de sí misma. Para hacer esto, se concentró menos y menos sobre su realidad interior y por consiguiente empezó el proceso de la realidad interior solamente en la medida en que era proyectada al exterior dentro del mundo físico.
Anteriormente, el entorno era creado y percibido sin esfuerzo por el hombre y por todas las otras cosas vivientes, conociendo la naturaleza de su unidad interior. Con el fin de iniciar esta nueva aventura, fue necesario pretender que esta unidad interior no existía. De otra manera, el nuevo tipo de conciencia siempre regresaría a su hogar, por seguridad y confort. Así parecía que todos los puentes se debían cortar, mientras por supuesto era solo un juego porque la realidad interior siempre permanecía. El nuevo tipo de conciencia simplemente tenia que mirar lejos de ella para mantener inicialmente un enfoque independiente.
Estoy hablando aquí en términos más o menos históricos para ti. Debes darte cuenta que el proceso no tiene nada que ver con el tiempo, tal como lo conoces. Este tipo de aventura de la conciencia ha ocurrido antes y, en tus términos, ocurrirá de nuevo.
La percepción del universo exterior cambió entonces, sin embargo, y parecía ser extraño y separado del individuo que lo percibía. Por consiguiente, Dios se convirtió en una idea proyectada al exterior, independiente del individuo y separado de su naturaleza. Se convirtio en la reflexión del ego emergente del hombre, con su brillantez, salvajismo, poder e intención de dominio. La aventura fue una aventura muy creativa, a pesar de las obvias desventajas, y representó una “evolución” de la conciencia que enriqueció la experiencia subjetiva del hombre, que en realidad le sumó a las dimensiones de realidad.
Para estar organizadas efectivamente, sin embargo, las experiencias internas y externas tenían que aparecer como eventos separados y desconectados. Históricamente, las características de Dios cambiaron, en la medida en que el ego del hombre cambió. Estas características del ego, sin embargo, fueron apoyadas por fuertes cambios internos.
La propulsión original de las características internas al exterior en la formación del ego se podría comparar con el nacimiento de innumerables estrellas, evento de inconmensurables consecuencias que se originó en un nivel subjetivo y dentro de la realidad interior.
Teniendo su nacimiento desde adentro, el ego debe siempre alardear de su independencia, mientras mantiene su persistente certeza de su origen interno.
El ego temía por su posición, asustado porque volvería a disolverse en el ser interior del cual provenía. Sin embargo, en su surgimiento proveyó al ser interior con un nuevo tipo de retroalimentación, una visión diferente, no solo de sí mismo, sino que también a través de esto el ser interior estuvo en capacidad de vislumbrar posibilidades de desarrollo de las cuales no había estado enterado previamente. En tus términos, en el tiempo de Cristo el ego estaba suficientemente seguro de su posición, de tal manera que la imagen proyectada de Dios pudo empezar a cambiar.
El ser interior está en un estado de constante crecimiento. La parte interna de cada hombre proyectó este conocimiento al exterior. La necesidad, la necesidad psicológica y espiritual de la especie demandaba alteraciones internas y externas de gran importancia. Las cualidades de misericordia y comprensión que habían estado enterradas podían ahora salir a la superficie. Surgen no solo privadamente sino en masa, agregando un nuevo ímpetu y ofreciendo una “nueva” dirección natural, empezando a reunir todas las partes del ser, tal como se conocía a sí mismo.
Así el concepto de Dios empezó a cambiar, a medida que el ego reconocía su dependencia de la realidad interior, pero el drama tenia que resolverse dentro de la estructura corriente. El Islamismo fue básicamente tan violento precisamente porque el Cristianismo fue básicamente tan amable. No quiere decir que el Cristianismo no se hubiera mezclado con la violencia, o que el Islamismo estuviera desprovisto de amor. Sin embargo, así como la psique fue a través de sus desarrollos y batalló consigo misma, negando algunos sentimientos y características y enfatizando otros, así mismo los dramas religiosos históricos externos representaron y siguieron estas aspiraciones, esfuerzos y búsquedas interiores.
Todo este material debe considerarse junto con el hecho de que bajo estos desarrollos existen los aspectos eternos y las características creativas de una fuerza que es a la vez innegable e intima. Todo Lo Que Existe, en otras palabras, representa la realidad de la que todos nosotros surgimos.

jueves, 9 de abril de 2009

El Mensaje del Maestro 112

El Significado de la Religión
Los dramas religiosos externos son por supuesto representaciones imperfectas de realidades espirituales internas. Los varios personajes, los dioses y profetas dentro de la historia religiosa, todos absorben las proyecciones masivas internas emitidas por aquellos que habitan en un determinado lapso de tiempo.
Tales dramas religiosos enfocan, dirigen y clarifican aspectos de la realidad interior que necesitan representarse físicamente. Ellos no solamente aparecen dentro de tu propio sistema. Muchos también son proyectados dentro de otros sistemas de realidad. La Religión, sin embargo, es siempre la fachada de la realidad interior. La sola existencia espiritual primordial le da significado a la existencia física. En términos más reales, la religión debería incluir todos los esfuerzos del hombre en su búsqueda de la naturaleza y el significado de la verdad. Espiritualmente, no puede ser una actividad o característica aislada y especializada.
Los dramas religiosos externos son importantes y valiosos solo cuando reflejan fielmente la naturaleza de la existencia espiritual interior. Hasta el punto en que el hombre sienta que su religión expresa tal experiencia interior, él la sentirá valida. La mayoría de las religiones, sin embargo, establecen como permisibles ciertos grupos de experiencias, mientras niegan otros. Ellas mismas se limitan aplicando los principios de la calidad sagrada de la vida solamente a su propia especie, y con frecuencia a un grupo sumamente limitado dentro de ella.
En ningún momento, ninguna determinada iglesia estará en capacidad de expresar las experiencias internas de todos los individuos. En ningún momento, ninguna iglesia se encontrará a sí misma en una posición en la que pueda recortar efectivamente la experiencia interior de sus miembros, solo parecerá hacerlo. Las experiencias prohibidas simplemente serán expresadas inconscientemente, recopilando fortaleza y vitalidad y surgiendo para formar una proyección contraria, la cual formará entonces otro nuevo drama religioso exterior.
Los dramas mismos expresan ciertas realidades internas y sirven como recordatorios superficiales para quienes no confían en la experiencia directa con el ser interior. Ellos tomarán los símbolos como realidad. Cuando descubren que esto no es así, se sienten traicionados. Cristo habló en términos de padre e hijo porque en tus términos, en ese tiempo, éste era el método utilizado. La historia que contó explica la relación entre el ser interior y el individuo físicamente vivo. Ninguna nueva religión alarma realmente a nadie, ya que el drama ya ha sido escenificado subjetivamente.
Lo que he dicho aplica por supuesto tanto a Buda como a Cristo. Ambos aceptaron las proyecciones internas y enseguida trataron de representarlas físicamente. Sin embargo, ellos eran más que la suma de estas proyecciones. Esto también debería comprenderse. El islamismo se quedó muy corto. En este caso, las proyecciones fueron de violencia predominantemente. El amor y la afinidad fueron secundarios, para lo que en realidad llegó a ser bautismo y comunión por medio de violencia y sangre.
En estos continuos dramas religiosos externos, los Hebreos jugaron un papel extraño. La idea de un solo dios no era nueva para ellos. Muchas religiones antiguas sostenían la creencia de un dios por encima de todos los otros. Este dios, que estaba por encima de todos los otros, era un dios mucho más indulgente que aquel al cual siguieron los hebreos. Muchas tribus creían muy correctamente en el espíritu interior que penetra todas las cosas vivientes. Con frecuencia se referían al dios en el árbol, o al espíritu en la flor. Pero también aceptaban la realidad de un espíritu total, del cual estos espíritus menores no eran más que una parte. Todos trabajaban juntos armoniosamente.
Los Hebreos concebían un dios supervisor, un dios enojado y justo, y algunas veces cruel; y algunas sectas negaban la idea de que otros seres vivientes, además del hombre, poseyeran espíritus interiores. Las creencias primitivas representaban una mejor representación de la realidad interior, en la cual el hombre, observando la naturaleza, permitía que ella se expresara y revelara sus secretos.
El dios Hebreo, sin embargo, representaba una proyección de un tipo muy diferente. El hombre cada vez se enteraba más y más del ego, de un sentimiento de poder sobre la naturaleza, y muchos de los milagros posteriores son presentados de tal manera que la naturaleza es obligada a proceder diferentemente a su modo usual. Dios se convierte en el aliado del hombre contra la naturaleza.
El dios Hebreo primitivo se convirtió en el símbolo del ego liberado del hombre. Dios se comportaba exactamente como lo haría un niño enfurecido, si tuviera esos poderes, enviando truenos, rayos y fuego contra sus enemigos, destruyéndolos. El ego emergente del hombre produjo problemas y retos emocionales y psicológicos. La sensación de separación de la naturaleza creció. La naturaleza se convirtió en una herramienta para utilizar contra otros.
Algunas veces, antes del surgimiento del dios Hebreo, estas tendencias eran evidentes. En muchas antiguas y ahora olvidadas religiones tribales, también se recurría a los dioses para que volvieran la naturaleza contra el enemigo. Sin embargo, antes de este tiempo, el hombre se sentía parte de la naturaleza y no separado de ella. La miraba como una extensión de su ser, así como el se sentía una extensión de su realidad. Uno no puede utilizarse a sí mismo como arma contra sí mismo en esos términos.
En esos tiempos los hombres les hablaban y confiaban en los espíritus de los pájaros, de los árboles y de las arañas, sabiendo que en la realidad interior subyacente la naturaleza de estas comunicaciones era conocida y comprendida. En esos tiempos la muerte no se temía, como en tus términos se le teme ahora, ya que se comprendía el ciclo de la conciencia.
El hombre quiso de cierta manera salirse de sí mismo, salirse de la estructura en la que tenia su existencia psicológica, intentar nuevos desafíos, salirse de un modo de conciencia hacia otro. Quiso estudiar el proceso de su propia conciencia. En cierta forma, esto significó una separación gigante de la espontaneidad interior que le había dado paz y seguridad. Por otra parte, ofrecía una nueva creatividad.

martes, 7 de abril de 2009

El Mensaje del Maestro 111

El Significado de la Religión
Me gustaría aclarar algunos puntos. La “Nueva Religión” que sigue a la Segunda Venida no será Cristiana, en tus términos, aunque la tercera personalidad de Cristo la iniciará.
Esta personalidad se referirá al Cristo histórico y reconocerá su relación con esa personalidad; pero dentro de ella, la agrupación de las tres personalidades formará una nueva entidad psíquica, un gestalt psicológico diferente. A medida que esta metamorfosis tiene lugar, también se iniciará una metamorfosis a nivel humano, a medida que las habilidades internas del hombre se acepten y se desarrollen.
El resultado será un tipo diferente de existencia. Muchos de tus problemas de ahora son el resultado de la ignorancia espiritual. Ningún hombre despreciará a otro individuo de otra raza, cuando él mismo reconoce que su propia existencia también incluye esa asociación.
Ningún sexo será considerado mejor que el otro, y ningún rol mejor que otro rol en la sociedad, cuando cada individuo está enterado de su propia experiencia en los muchos niveles de la sociedad y en muchos roles. Una conciencia abierta sentirá sus conexiones con todos los otros seres vivientes. La continuidad de la conciencia se volverá evidente. Como resultado de todo esto, las estructuras sociales y gubernamentales cambiarán, ya que ellas están basadas en las creencias corrientes.
La personalidad humana cosechará beneficios que ahora parecerían increíbles. Una conciencia abierta implicará una libertad mucho mayor. Desde el nacimiento, a los niños se les enseñará que la identidad básica no depende del cuerpo y que el tiempo, tal como lo conoces, es una ilusión. El niño estará enterado de muchas de sus existencias pasadas y estará en capacidad de identificarse con el hombre o la mujer ancianos en que se convertirá.
Muchas de las lecciones que “vienen con la edad” estarán disponibles para el joven, pero el viejo no perderá la elasticidad espiritual de su juventud. Esto, en sí mismo, es importante. Sin embargo, por algún tiempo las encarnaciones futuras estarán ocultas por razones practicas.
En la medida en que llegan estos cambios, se activarán en el cerebro nuevas áreas para hacerse cargo de ellos físicamente. Entonces físicamente será posible elaborar un mapa cerebral en el cual son evocadas las memorias de vidas pasadas. Todas estas alteraciones son cambios espirituales en los cuales el significado de la religión estará por fuera de los limites organizacionales y se convertirán en una parte viviente de la existencia del individuo, en donde las estructuras psíquicas, en lugar de las físicas, forman los fundamentos de la civilización.
La experiencia del hombre estará tan extendida que para ti la especie parecerá haber cambiado a otra. Esto no quiere decir que no habrá problemas. Quiere decir que el hombre tendrá recursos mucho más grandes a su disposición. Ello también presupone una estructura social más rica y mucho más diversa. Hombres y mujeres se encontraran relacionándose afectivamente con sus hermanos, no solo como las personas que son, sino como las personas que fueron.
Las relaciones familiares exhibirán quizá los cambios más grandes. Habrá campo para las interacciones emocionales dentro de la familia, que ahora son imposibles. La mente consciente estará más enterada del material inconsciente.
Estoy incluyendo esta información en este capitulo sobre la religión porque es importante que te des cuenta que la ignorancia espiritual es la base de muchos de tus problemas y que en realidad tus únicas limitaciones son las espirituales.
La metamorfosis mencionada antes por parte de la tercera personalidad tendrá tanta fortaleza y poder que hará que estas mismas cualidades salgan de la humanidad misma. Las cualidades siempre han estado presentes. Finalmente ellas romperán los velos de la percepción física, extendiendo esa percepción en nuevas formas.
Ahora la humanidad carece de tal enfoque. La tercera personalidad representará ese enfoque. Incidentalmente, no habrá crucifixión en ese drama. Esa personalidad será en realidad multidimensional y estará enterada de todas sus encarnaciones. No se orientará en términos de un sexo, un color, o una raza.
Por lo tanto, por primera vez romperá con los conceptos terrenales de la personalidad, liberándola. Tendrá la habilidad de exhibir estos efectos diversos según escoja. Habrá muchos que estarán temerosos de aceptar la naturaleza de su propia realidad, o de que se les demuestren las dimensiones de su verdadera identidad.
Por varias razones, no quiero dar una información más detallada en cuanto al nombre que será utilizado, o el lugar de nacimiento. Muchos podrían estar tentados de saltar dentro de esa imagen prematuramente.
Los eventos no están predestinados. La estructura para este surgimiento ya ha sido establecida dentro de tu sistema de probabilidades. El surgimiento de esta tercera personalidad afectará directamente el drama histórico de Cristo como se conoce ahora. Hay y debe haber interacciones entre ellos.

domingo, 5 de abril de 2009

El Mensaje del Maestro 110

El Significado de la Religión
El tercer personaje histórico ya nacido, en tus términos, una parte de la personalidad total de Cristo, tomó sobre sí mismo el papel de un zelote.
Esta persona tenia energía y poder superiores y grandes habilidades organizativas, pero fueron sus errores, que hizo inadvertidamente, los que perpetuaron algunas distorsiones peligrosas. Los registros de ese periodo histórico son dispersos y contradictorios.
El hombre, históricamente, fue Paulo o Saulo. Le fue dado que estableciera una estructura, pero debía ser una estructura de ideas, no de regulaciones; de hombres, no de grupos. Aquí él falló y retornará en tu futuro como la tercera personalidad mencionada antes.
Saulo fue muy lejos para establecerse como una identidad separada. Por ejemplo, sus características eran aparentemente muy diferentes de las del Cristo histórico. El se “convirtió” en una muy intensa experiencia personal, hecho que estaba dirigido a imprimir sobre él los aspectos personales y no los organizacionales. Sin embargo, algunas hazañas suyas en su vida temprana han sido atribuidas a Cristo, no como un joven, sino antes.
Todas las personalidades tienen libre albedrío y resuelven sus propios desafíos. Lo mismo aplica a Saulo. Las “distorsiones” organizacionales, sin embargo, también eran necesarias dentro de la estructura de la historia, tal como los eventos son entendidos. Las tendencias de Saulo eran conocidas por lo tanto a otro nivel. Ellas servían un propósito. Es por esta razón, sin embargo, que él surgirá una vez más, esta vez para destruir esas distorsiones.
El no las creó por su propia cuenta y las lanzo sobre la realidad histórica. Las creó en la medida en que se vio forzado a admitir ciertos hechos: En ese mundo, en ese tiempo, era necesario el poder terrenal para sostener las ideas Cristianas separadas de otras innumerables teorías y religiones y para mantenerlas en medio de facciones guerreras. Su trabajo fue formar una estructura física; y aun entonces temía que la estructura estrangulara las ideas, pero no vio otro camino.
Paulo trató de negar que sabia quien era, hasta su experiencia con la conversión. Alegóricamente, él representaba la facción guerrera del ser que lucha contra su propio conocimiento y que esta orientada de una manera muy física. Parecía que iba de un extremo al otro, estando contra Cristo y enseguida a favor de él. Pero la vehemencia interior estaba siempre presente, el fuego interior, y el reconocimiento que trató de esconder por tanto tiempo.
La suya era la parte que iba a entenderse con la realidad y la manipulación física y así estas cualidades eran fuertes en él. Hasta cierto punto lo invalidaron. Cuando el Cristo histórico “murió”, Paulo estaba para implementar las ideas espirituales en términos físicos y para continuarlas. Al hacerlo, sin embargo, sembró las semillas de una organización que asfixiaría las ideas. Subsistió después de Cristo, así como el Bautista vino antes. Como ves, los tres juntos abarcaron un periodo de tiempo.
Juan y el Cristo histórico ejecutaron sus papeles y estuvieron satisfechos de haberlo hecho. Solo Paulo al final quedo insatisfecho, y es así como alrededor de su personalidad se formará el futuro Cristo.
La entidad de la cual estas personalidades forman parte, la entidad que puedes llamar la entidad de Cristo, estaba enterada de estos asuntos. Las personalidades terrenales no estaban enteradas de ellos, aunque en periodos de trance y exaltación mucho se hizo conocido para ellos.
Paulo también representa la naturaleza militante del hombre, que tenia que ser tomada en consideración de acuerdo con el desarrollo del hombre en ese tiempo. Esa cualidad militante en el hombre cambiará completamente su naturaleza y se prescindirá de ella, tal como la conoces, cuando la próxima personalidad de Cristo surja. Es apropiado por lo tanto que Paulo este presente.
En el siglo XXI, con estos desarrollos, la naturaleza interior del hombre se liberará a sí misma de muchas restricciones que la han limitado. En realidad empezará una nueva era, no la de un cielo en la tierra, sino la de un mundo más sano y más justo, en el cual el hombre está mucho más consciente de su relación con su planeta y de su libertad dentro del tiempo.

viernes, 3 de abril de 2009

El Mensaje del Maestro 109

El Significado de la Religión
Las ideas sobre el bien y el mal, dioses y diablos, la salvación y la condenación, son solamente símbolos de valores religiosos más profundos; valores cósmicos, si quieres, que no pueden ser traducidos a términos físicos.
Estas ideas se convierten en los temas que conducen estos dramas religiosos de los cuales he hablado. Los actores pueden “regresar” una y otra vez, en diferentes roles. En cualquier drama religioso histórico, los actores pueden haber aparecido ya en el escenario histórico en tu pasado, siendo el profeta de hoy el traidor del drama del pasado.
No obstante, estas entidades son reales. Es muy cierto decir que su realidad consiste no solamente del núcleo de su propia identidad, sino que también está reforzado por aquellos pensamientos y sentimientos proyectados de la audiencia terrenal, para quienes el drama se ha escenificado.
La identificación psíquica o psicológica es aquí de gran importancia y en realidad está en el corazón de todos esos dramas. En un sentido, puedes decir que el hombre se identifica con los dioses que él mismo ha creado. El hombre no comprende la cualidad magnifica de su propia inventiva y poder creativo. Digamos entonces que los dioses y los hombres se crean el uno al otro y te acercas aun más a la verdad; pero solamente si eres muy cuidadoso en tus definiciones, ya que, exactamente, ¿cómo se diferencian los dioses y los hombres?
Los atributos de los dioses son aquellos inherentes dentro del hombre mismo, magnificados y traídos a una actividad poderosa. Los hombres creen que los dioses viven por siempre. Los hombres viven por siempre, pero habiéndolo olvidado, solo recuerdan dotar a sus dioses con estas características. Obviamente, más allá de estos terrenales dramas históricos religiosos, más allá de las historias recurrentes de dioses y hombres, hay realidades espirituales.
Detrás de los actores en los dramas, hay entidades más poderosas que están mucho más allá de representar un papel. Los dramas mismos, las religiones que atraviesan las edades, son solamente sombras, aunque muy útiles. Detrás del marco del bien y el mal hay un valor espiritual mucho más profundo. Por consiguiente, todas las religiones, mientras están tratando de capturar “la verdad”, deben temer en gran medida que ella siempre las está eludiendo.
El ser interior solo, en descanso, en meditación, puede a veces vislumbrar partes de estas realidades internas que no pueden ser expresadas físicamente. Los valores, las intuiciones, o las iluminaciones se dan cada una a cada cual según su comprensión, y así las historias contadas acerca de ellas varían con frecuencia.
Por ejemplo, el personaje principal en un drama religioso histórico puede estar o no conscientemente enterado de las maneras en que esa información le es dada. Y, sin embargo, le puede parecer que sabe, ya que la naturaleza del origen de un dogma será explicado en términos que este personaje principal pueda entender. El Jesús histórico sabia quien era, pero también sabia que él era una de las tres personalidades que conformaban una entidad. En gran medida, compartió la memoria con las otras dos.
La tercera personalidad, mencionada por mi muchas veces, todavía no ha aparecido, en tus términos, aunque su existencia ha sido profetizada como la “Segunda Venida”. Estas profecías fueron dadas en términos de la cultura corriente de ese tiempo y, por consiguiente, mientras el escenario había sido establecido, las distorsiones son deplorables porque este Cristo no vendrá al final de tu mundo, como lo han sostenido las profecías.
El no vendrá a premiar a los justos y a enviar a los pecadores a la condenación eterna. No obstante, iniciará un nuevo drama religioso. Se mantendrá una cierta continuidad histórica. Sin embargo, como sucedió una vez anteriormente, no será reconocido generalmente por quien es. No habrá una proclamación gloriosa ante la cual todo el mundo se inclinará. Regresará para enderezar el Cristianismo que estará hecho pedazos en el tiempo de su arribo, y para establecer un nuevo sistema de pensamiento, cuando el mundo lo necesita urgentemente.
Para ese tiempo, todas las religiones estarán en una crisis severa. Debilitará las organizaciones religiosas, no las unirá. Su mensaje será el del individuo en relación con Todo Lo Que Existe. Establecerá claramente métodos según los cuales un individuo puede lograr un estado de intimo contacto con su propia entidad, siendo la entidad, en cierto grado, el mediador del hombre con Todo Lo Que Existe. Para el 2075, todo esto ya se habrá logrado.
Puedes tomar nota aquí que Nostradamus vio la disolución de la Iglesia Católica Romana como el fin del mundo. El no pudo imaginar la civilización sin ella, de ahí que muchas de sus predicciones posteriores deberían leerse teniendo esto en mente.
La tercera personalidad de Cristo en realidad será conocida como un gran psíquico, ya que él será quien le enseñará a la humanidad a utilizar aquellos sentidos internos que por si solos hacen posible la verdadera espiritualidad. Victimarios y victimas cambiarán papeles, en la medida en que las memorias reencarnacionales surjan a la superficie de la conciencia. Por medio del desarrollo de estas habilidades, la calidad sagrada de la vida será reconocida y apreciada íntimamente.
Nacerán varios antes de ese tiempo, que en diferentes formas despertarán las expectativas del hombre. Uno de ellos ya ha nacido en India, en una pequeña provincia cerca a Calcuta, pero su ministerio parecerá permanecer local por toda su vida.
Otro nacerá en África, un hombre negro cuya principal labor será hecha en Indonesia. Las expectativas fueron establecidas hace mucho, en tus términos, y serán alimentadas por nuevos profetas, hasta cuando la tercera personalidad de Cristo realmente surja.
Él conducirá al hombre más allá del simbolismo sobre el cual la religión se ha apoyado por muchos siglos. Enfatizará la experiencia espiritual individual, la expansión del alma, y le enseñará al hombre a reconocer los aspectos multitudinarios de su propia realidad.

miércoles, 1 de abril de 2009

El Mensaje del Maestro 108

El Significado de la Religión
Hay realizaciones internas siempre presentes dentro del ser total. Hay comprensión del significado de toda existencia dentro de cada personalidad. El conocimiento de la existencia multidimensional está no solamente en el trasfondo de tu actividad consciente actual, sino que cada hombre sabe dentro de sí mismo que su vida consciente depende de una más grande dimensión de realidad. Esta más grande dimensión no puede ser materializada en un sistema tridimensional y, sin embargo, el conocimiento de esta más grande dimensión se desborda desde lo más íntimo del corazón del ser y es proyectado al exterior, trasformando todo lo que toca.
Este desbordamiento llena ciertos elementos del mundo físico con una brillantez e intensidad que sobrepasa de lejos lo usualmente conocido. Aquellos tocados por ella son trasformados, en tus términos, en algo más de lo que eran. Este conocimiento interior intenta encontrar un lugar para sí mismo dentro del panorama físico y traducirse él mismo a términos físicos. Cada hombre posee este conocimiento interior dentro de sí mismo y de una u otra manera busca la confirmación de él en el mundo.
El mundo exterior es una reflexión del mundo interior, aunque lejos de ser perfecta. El conocimiento interior puede compararse con un libro acerca de la tierra natal que el viajero lleva consigo a un país extraño. Cada hombre nace con el anhelo de hacer reales estas verdades para él mismo, aunque ve una gran diferencia entre ellas y el entorno en el cual vive.
Un drama interior es llevado a cabo por cada individuo, un drama psíquico que es proyectado finalmente al exterior con gran fuerza sobre el campo de la historia. El nacimiento de los grandes eventos religiosos surge del drama religioso interior. El drama mismo es un fenómeno psicológico en cierta manera, ya que cada ser orientado físicamente se siente empujado solo dentro de un entorno extraño, sin conocer sus orígenes o su destino, y aun sin conocer la razón para su propia existencia.
Este es el dilema del ego, particularmente en sus primeras etapas. Mira al exterior buscando respuestas, porque ésta es su naturaleza: manipular dentro de la realidad física. Sin embargo, siente también una profunda y permanente conexión que no comprende con otras partes del ser que no están bajo su dominio. También está consciente de que este ser interior posee conocimiento sobre el cual se basa su propia existencia.
A medida que crece, en tus términos, mira al exterior buscando confirmación de este conocimiento interior. El ser interior respalda al ego con su apoyo. Forma sus verdades en información orientada físicamente, con la que el ego se pueda entender. Entonces la proyecta al exterior dentro del área de la realidad física. Viendo estas verdades así materializadas, el ego encuentra entonces más fácil aceptarlas.
Así con frecuencia te entiendes con eventos en los cuales los hombres son tocados por una gran iluminación, aislados de las masas de la humanidad y dotados con grandes poderes. Encuentras periodos de la historia que parecen innaturalmente brillantes, en contraste con otros; profetas, genios y reyes que se muestran en proporciones más que humanas.
Estas personas son escogidas por otras para manifestar exteriormente las verdades internas que todos conocen intuitivamente. Hay muchos niveles de significación aquí. Por otra parte, tales individuos reciben sus habilidades y poder no terrenales de sus compañeros, conteniéndolos y exhibiéndolos en el mundo físico para que todos los vean. Juegan la parte del bendito ser interior que realmente no puede operar dentro de la realidad física desenmascarado por la carne. Esta energía, sin embargo, es una proyección bastante valida del ser interior.
La personalidad tocada así por ella, realmente se convierte, en ciertos términos, en lo que ella parece ser. Surgirá como un héroe eterno en el drama religioso externo, así como el ser interior es el héroe eterno del drama religioso interior.
Esta proyección mística es una actividad continua. Cuando la fortaleza de una gran religión empieza a disminuir y sus efectos físicos crecen menos, el drama interno empieza una vez más a acelerarse. Las más altas aspiraciones humanas serán proyectas sobre la historia física. Los dramas mismos serán diferentes. Es necesario recordar que primero son construidos internamente.
Los dramas se formarán para grabar las condiciones del mundo en un momento determinado y por lo tanto están expresados en símbolos y eventos que harán la mayor impresión sobre la población. Esto se hace muy astutamente, ya que el ser interior sabe exactamente lo que impresionará al ego y que tipo de personalidades serán las más capaces de personificar el mensaje en un tiempo determinado. Cuando tal personalidad aparece en la historia, ella es intuitivamente reconocida, ya que la manera ha sido establecida hace tiempo, y en muchos casos las profecías han anunciado que tal llegada ya se ha dado.
Los individuos así escogidos no solamente aparecen entre la gente. No son escogidos al azar. Son individuos que han tomado sobre sí mismos la responsabilidad para este rol. Después de su nacimiento, son conscientes en diferentes grados de su destino y ciertas experiencias desencadenantes pueden a veces hacer surgir la memoria plena.
Sirven muy claramente como representantes humanos de Todo Lo Que Existe. Como cada individuo es una parte de Todo Lo Que Existe, hasta cierto grado, cada individuo hace el mismo rol. Sin embargo, en tal drama religioso la personalidad principal está mucho más consciente de su conocimiento interior, está más enterada de sus habilidades, está mucho más capacitada para utilizarlas y está alborozadamente familiarizada con su relación a la totalidad de la vida.

lunes, 30 de marzo de 2009

El Mensaje del Maestro 107

Presentes Alternos y Enfoque Múltiple
La conciencia normal de vigilia se entreteje adentro y afuera de esta red infinita de apoyo. Tu experiencia interior es tan intricada que es casi imposible de describir verbalmente. La conciencia normal de vigilia, mientras tiene memoria de sí misma, obviamente no retiene toda la memoria todo el tiempo. Se dice que la memoria de eventos pasados cae de nuevo en el subconsciente. Todavía es intensamente viva, y con viva quiero decir viviente y activa, aunque no te enfoques en ella.
Las partes internas de tu personalidad también tienen memoria de todos tus sueños. Estos existen simultáneamente, y suspendidos, por así decirlo, como luces sobre una ciudad a oscuras, iluminando varias partes de la psique. Estos sistemas de memoria están todos interconectados. De la misma manera, tienes memoria de tus vidas pasadas, todas completas y todas operando en el sistema total de memoria.
En periodos de “puntos en blanco” conscientes, o en ciertas fluctuaciones, con frecuencia son percibidos estos sistemas de memoria. Como norma, la mente consciente, con su propio sistema de memoria, no los aceptará. Cuando una personalidad se da cuenta que esas otras realidades existen y que son posibles otras experiencias con la conciencia, entonces la personalidad activa ciertos potenciales dentro de sí misma. Estos alteran las conexiones electromagnéticas dentro de la mente y el cerebro, y aun los mecanismos perceptivos. Agrupan reservas de energía y establecen senderos de actividad, permitiéndole a la mente consciente incrementar su grado de sensitividad a tal información. La mente consciente se libera a sí misma. En gran medida, pasa por una metamorfosis, adquiriendo mayores funciones. Está en capacidad de percibir, poco a poco, algo del contenido que antes le estaba vedado. Ya no necesita percibir temerosamente los “puntos en blanco” momentáneos como evidencia de la no-existencia.
Las fluctuaciones mencionadas antes a menudo son bastante minúsculas, y sin embargo son altamente significativas. La mente consciente conoce bien su propio estado fluctuante. Cuando es llevada a enfrentar esto, no encuentra el caos, o peor, la no-existencia, sino la fuente de sus propias habilidades y fortaleza. La personalidad empieza entonces a utilizar su propio potencial.
Los períodos de ensueño y los momentos creativos de la conciencia representan excelentes entradas a estas otras áreas. En el estado creativo normal de la conciencia, la conciencia normal de vigilia es repentinamente apoyada por la energía proveniente de estas otras áreas. La sola conciencia normal de vigilia no te da el estado creativo. De hecho, la conciencia normal de vigilia puede estar tan temerosa de los estados creativos, como lo está de los estados en blanco, ya que puede sentir que el “Yo”esta siendo echado a un lado y puede sentir el empuje de una energía que no puede comprender.
Es precisamente en los puntos bajos de la fluctuación que tales experiencias se originan, ya que la conciencia normal está momentáneamente en un estado débil y en un período de descanso. La totalidad del organismo físico pasa por tales fluctuaciones normales, que usualmente no se notan. Estos períodos también fluctúan, siguiendo los ritmos que tienen que ver con las características de la personalidad. En algunos, las ondas de movimiento son largas y lentas, comparativamente, y los valles están en declive; con otros, ocurre lo contrario.
Con algunos, los lapsos son más notorios, por fuera de la norma. Si la situación no es comprendida, la personalidad puede encontrar difícil relacionarse con los eventos físicos. Si está en capacidad de percibir las otras áreas de conciencia, puede encontrarse a sí misma aun en una mayor dificultad, no dándose cuenta que ambos sistemas de realidad son válidos.
Las fluctuaciones también siguen cambios estacionales. Los eventos de un determinado estrato de conciencia se reflejan en todas las otras áreas, cada uno siendo realizado de acuerdo con las características del estrato dado. Así como un sueño es como una piedra lanzada dentro del estanque de la conciencia del sueño, de la misma manera cualquier acto aparece en este estanque, también con su propia apariencia. El enfoque alterno te permite percibir las muchas manifestaciones de un acto determinado y la verdadera realidad multidimensional de un determinado pensamiento. Enriquece la conciencia normal.
Estás activo en estos otros estratos, bien sea que estés enterado de ello o no. Aprendes, no solamente en la vida física y en el estado del sueño, sino también en estas existencias interiores de las que no tienes memoria. Las habilidades creativas de una naturaleza especifica, o las habilidades sanadoras, son a menudo desarrolladas de esta manera, solo surgiendo entonces en la realidad física.
Tus pensamientos y actos futuros son tan reales en estas dimensiones como si ya hubieran ocurrido, y son parte de tu desarrollo. Estás formado no solo por tu pasado, sino por tu futuro y por tus existencias alternas. Estas grandes interacciones son solo una parte de la estructura de tu alma. Puedes, por consiguiente, cambiar la realidad actual, tal como la entiendes, desde cualquiera de estos otros estratos de conciencia.
Cada uno de estos varios estratos de conciencia puede utilizarse como la conciencia normal actuante, en la que la realidad es visualizada desde ese punto de vista especifico.
La realidad física es vislumbrada por otros tipos de personalidades en otros sistemas, desde su propio punto de vista único. Escudriñándolo desde este ángulo, por así decirlo, no lo reconocerías como tu propio sistema hogareño. Desde algunos de estos puntos de vista, tu materia física tiene poca o ninguna permanencia, mientras que para otros tus propios pensamientos tienen una figura y una forma, percibida por observadores pero no por ti mismo.
Viajando a través de los estados de conciencia, estas otras personalidades intentarían lograr algún enfoque y percibir tu entorno, tratando de que tenga sentido la información con la cual no están en gran medida familiarizados. Puesto que muchas de ellas no están enteradas de tu idea del tiempo, encontrarán difícil comprender que percibes eventos con intervalos intermedios y no percibirías la organización interna que arrojas sobre tu entorno normal. El tuyo es obviamente un sistema probable para otros campos, tocados también por el campo de probabilidades.
Como estos sistemas son adyacentes al tuyo, así mismo el tuyo es adyacente; el enfoque alterno le permite a las personalidades de otras realidades percibir tu propio sistema, así como, teóricamente al menos, te permite vislumbrar dentro de su existencia.