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domingo, 7 de noviembre de 2010

El Universo y La Psique 9

Tú formas tu propia realidad. Esa realidad contribuye a la experiencia de otros, pero cada uno posee una única, original postura en el espacio y el tiempo que es solo suya, en términos bastante prácticos, a pesar de la relativa existencia del tiempo.
Solamente cuando operas desde tu propia postura, puedes ayudar a otros con lo mejor de tu habilidad. Anticipar el peligro, o imaginativamente asumir los problemas de otros, te roba la misma energía con la que podrías ayudarles. No estoy diciendo, por consiguiente, que apartes tus ojos de las condiciones desafortunadas del mundo. Se necesita ayuda práctica en todas las áreas de la vida humana. Sin embargo, es mucho mejor, y en última instancia más práctico, concentrarse sobre los elementos benéficos de la civilización – mucho mejor organizar tus pensamientos en áreas de realización, que hacer listas mentales de las deficiencias y carencias del hombre.
Tal práctica lleva a sentimientos de impotencia y desesperación, en los que la acción efectiva parece imposible. La vida posee una exhuberancia. Si ella es querida, nutrida y estimulada, entonces se genera energía adicional que no es necesaria para los propósitos de la diaria vida privada – una superabundancia que puede ser dirigida efectivamente a aquellas áreas del mundo en donde la ayuda es más necesaria.
La fortaleza, la vitalidad, la efectividad del pensamiento es rara vez considerada. El pensamiento, puedes decir, no detendrá una guerra – sin embargo, ¿Qué crees inicio tal guerra? A lo largo de la historia los oprimidos han subido al poder, han utilizado la fuerza, se han rebelado contra sus opresores; y sin embargo, aprendiendo poco de esa experiencia, cambian y se convierten en la nueva élite, en los nuevos dueños del poder. Sus condiciones físicas pueden ser cambiadas completamente. Ahora son suyas, las oficinas del gobierno, la riqueza. Pasadas están las condiciones que, parecería, causaron el levantamiento. No obstante, en retaliación ellos golpean, formando una nueva clase de oprimidos, quienes deben a su turno levantarse y tomar represalias.
A pesar de todas las apariencias, las condiciones de naturaleza externa no causan las guerras, o la pobreza, o cualquiera de las desafortunadas circunstancias evidentes en tu mundo. Tus creencias forman la realidad. Tus pensamientos generan la experiencia práctica. Cuando estos cambian, las condiciones cambiarán. Agregar tu propia energía, enfoque y concentración a circunstancias terribles en otras partes del mundo no ayuda, sino que le agrega a tales situaciones.
Cerrar tus ojos ante ellas en una forma ignorante, lavarte las manos por ellas, por así decirlo, es igualmente miope. Pretender que tales situaciones no existen, por temor a ellas, solo traerá más cerca la realidad temida. Es mucho mejor situarte tú mismo firmemente en tu propia realidad, reconocerla como tuya, alentar tu fortaleza y creatividad, y desde ese punto de vista visualizar aquellas áreas del mundo o de tu propia sociedad que necesitan ayuda constructiva. A propósito, en tu propia vida, en tus diálogos diarios con otros, en tus relaciones a través de tus grupos y clubes, refuerza tanto como puedas la fortaleza y las habilidades de otros.
Ese reforzamiento le agregará al poder personal de todos los otros individuos con los que esas personas se ponen en contacto. Encuentra las creencias responsables por las condiciones desafortunadas. Si las ideas en este libro fueran comprendidas completamente, cada individuo estaría en capacidad de evaluar realísticamente su propia realidad. No habría necesidad de armar una nación por adelantado contra el ataque anticipado – pero imaginario – de otra nación.
Los rencores personales no se acumularían, así que hombres y mujeres temen tanto más heridas, que intentan esconderse de la vida o de las relaciones, o evitar el contacto con otros. No es virtuoso contar tus deficiencias. La justicia auto consciente puede ser un camino muy angosto. Si cada uno de ustedes comprendiera y percibiera la graciosa integridad de su propia individualidad, así como intentas percibir la belleza de todas las otras criaturas naturales, le permitirías a tu propia creatividad un mayor dominio. Hay orden en todos los elementos de la naturaleza, y tú eres parte de él.
La más grande extensión de las estaciones representa los alcances de tu alma. No conseguirás la espiritualidad volviendo tus ojos lejos de la naturaleza, o tratando tú mismo de deshacerte de ella. No “vislumbrarás la vida eterna intentando negar la vida que tienes ahora – ya que esa vida es tu único sendero, y proporciona sus propias pistas para que las sigas.
Todo Lo Que Existe vibra con el deseo. La negación del deseo solo te traerá
languidez. Aquellos que niegan el deseo son los más heridos por él. Cada una de tus vidas son episodios en miniatura, y sin embargo gigantes, mortales e inmortales a la vez, proporcionando experiencias que formas significativamente, abriendo dimensiones de realidad disponibles para nadie más, ya que nadie puede visualizar la existencia desde tu punto de vista. Nadie puede, excepto tú. Hay comunicaciones a otros niveles, pero tu experiencia de la existencia es completamente original, para ser atesorada.
Nadie desde un umbral psicológico, no obstante extenso, puede escribir un libro que defina la psique, sino solo presentar indicaciones y pistas, palabras y símbolos. Las palabras y las ideas en este libro todas están para otras realidades internas – es decir, son como teclas de piano golpeando otras cuerdas que, esperanzadamente, serán activadas dentro de la psique de cada lector.
Cada uno se expresa ahora en el mundo natural, y ese mundo se expresa en una realidad de la cual surge la naturaleza. Las raíces de la psique están seguras, alimentándola como el árbol del suelo del ser. La fuente de la fortaleza de la psique está dentro de cada individuo, dentro del tejido invisible de la existencia de la persona.
La naturaleza es lujosa y abundante en sus expresiones. La realidad más grande de la cual surge la naturaleza es aun más abundante, y dentro de esa experiencia multidimensional ningún individuo es ignorado, olvidado, despedido, perdido, o abandonado. Un árbol no tiene que pedir alimentación al suelo o al sol, y así mismo todo lo que necesitas está disponible para ti en la experiencia práctica. Si crees que no mereces el alimento, si crees que la vida misma es peligrosa, entonces tus propias creencias hacen imposible para ti la plena utilización de la ayuda disponible. En gran medida, puesto que estás todavía vivo, eres alimentado por supuesto. No puedes cerrar la vitalidad de tu propio ser tan fácilmente, y la vitalidad “desperdiciada” en ataques profundos de depresión es con frecuencia mayor que la energía utilizada en actividades creativas. Eres una parte de Todo Lo Que Existe; por consiguiente, el universo se inclina en tu dirección. El da. El resuena con vitalidad. Entonces abandona las creencias que te dicen de otra manera. Busca dentro de ti mismo – cada uno de ustedes – aquellos sentimientos de exhuberancia que tienes, incluso si son ocasionales, y alienta aquellos eventos o pensamientos que los producen.
No puedes encontrar tu psique pensando de ella como una cosa separada, como una fina joya en un closet eterno. Solo puedes experimentar su fortaleza y vitalidad explorando la realidad subjetiva tuya, ya que ella te llevará infaliblemente a la fuente mayor del ser que trasciende el espacio y el tiempo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El Universo y La Psique 8

Hay aquellos que hacen carreras condenando las faltas y fallas de otros, o las de la especie misma, y por esa actitud la gran energía del hombre y su buena intención permanecen invisibles. El hombre está en el proceso de llegar a ser. Sus obras son defectuosas – pero ellas son las obras defectuosas de un aprendiz de artista genial en formación, cuyos fracasos son en realidad trascendentales y grotescos solamente a la luz de su sentido genio, el que siempre lo lleva y lo dirige hacia adelante.
Cuando estás considerando el futuro, en tus términos, los logros constructivos son tan realistas como los destructivos. En esos términos, cada año de la existencia del hombre de hecho justifica una más optimista en lugar de una pesimista visión. No puedes poner la buena intención del hombre por fuera del contexto físico, ya que por fuera de ese contexto no tienes la criatura que conoces. No puedes decir que la naturaleza es buena, pero que dio lugar al hombre, que es un cáncer sobre ella, ya que la naturaleza tiene un mejor sentido. No puedes decir, tampoco, que la Naturaleza – con una N en mayúsculas – destruirá al hombre si él la ofende, o que la Naturaleza – con una N en mayúsculas - tiene poco uso para sus propias especies, sino que solo quiere promover la Vida – con una V en mayúsculas - ya que la Naturaleza está dentro de cada miembro de cada especie; y sin cada miembro de cada especie, la Naturaleza – con una N en mayúsculas o en minúsculas – no existiría.
Por lo que eres una criatura natural, dentro de ti hay un natural estado de ser. Ese estado puede ser un siempre presente depósito de paz, vitalidad y comprensión.
Cualquiera que sea lo que tus científicos piensen, tu cuerpo y tu conciencia y tu universo brotan constantemente hacia la realización. Por consiguiente, cultivando la limpia experiencia de tu propia conciencia y ser con el tiempo y con el momento tal como lo sientes, puedes aprovechar la vitalidad y poder más grandes que están disponibles.
Para hacer esto, confía en tu información sensorial inmediata, no en la experiencia secundaria como se describió. Esa información sensorial primaria, mientras está señalada en el presente, proporcionándote la necesaria postura en el tiempo, todavía puede abrirse para ti la atemporalidad desde la cual surge todo el tiempo, puede traerte intimaciones intuitivas, insinuando la verdadera naturaleza de el llegar a ser siempre presente del universo.
Ese tipo de experiencia te permitirá vislumbrar los más grandes patrones de la creatividad del hombre, y tu parte en ella. Se te ha enseñado a concentrarte en criticismos y fallas en tu sociedad; y en tus tiempos parece que todo funcionara mal – que si se le deja solo, el mundo se hundirá, el universo morirá, el hombre se destruirá a si mismo; y estas creencias infiltran tanto tu comportamiento que ellas organizan mucho de tu experiencia y te roban los beneficios que la naturaleza misma proporciona en la experiencia primaria directa.
Con frecuencia entonces ignoras la realidad de tus sentidos en el mundo – la lujosa vitalidad y confort del momento diario – exagerando la importancia de la experiencia secundaria según se definió en esta discusión.
La proyección o profecía más negativa parece ser la más práctica; cuando estás leyendo acerca de las enfermedades del mundo, dices con toda honestidad, y sin ningún humor: “¿Como puedo ignorar la realidad, la realidad destructiva del presente?” En los términos más prácticos, inmediatos y mundanos, sin embargo, tú y tu mundo están en ese momento naturalmente y físicamente seguros, como tus sensaciones corporales perciben inmediatamente. En los más básicos términos corporales, no estás reaccionando a condiciones presentes.
Esto sería solo demasiado claro si estuvieras experimentando físicamente las condiciones acerca de las cuales podrías estar leyendo. Si el mundo se estuviera desplomando alrededor de tus hombros, solo comprenderías demasiado claramente que “antes” estabas reaccionando a una situación imaginada y no a una situación real.
Temo pensar que algo de esto se te escapará, a ti y a otros. Pero mientras los desastres, imaginados o encontrados en segundo lugar, pueden de hecho ocurrir más tarde, ellos son muy diferentes de los encontrados físicamente. Tú solamente agregas a su naturaleza desafortunada cavilando negativamente sobre lo que podría suceder en el futuro, y destruyes tu propia postura. Tu postura en el tiempo es sumamente importante, ya que ella es tu base de operaciones práctica.
Debes confiar en tu información sensorial en ese respecto. De otra manera, confundes tu postura psicológica y corporal, ya que el cuerpo no puede estar en una situación de seguridad y peligro al mismo tiempo. Desperdicia sus recursos peleando batallas imaginarias.
Para muchas personas las guerras, la pobreza, el asesinato, la traición, la corrupción, son experiencia primaria, y deben entenderse con ella – ya que requiere atención inmediata. El cuerpo debe reaccionar. Tales personas son golpeadas, o robadas. Esa es información sensorial inmediata, y en una u otro forma ellas reaccionan. Sin embargo, débilmente, su punto de poder corresponde inmediatamente con el punto de peligro.
No puedes reaccionar físicamente de la misma manera a peligros proyectados o imaginados. Parece no haber una reacción posible. Estás frustrado. Estás destinado a entenderte con tu inmediata experiencia primaria, y al hacerlo te haces cargo de tu responsabilidad. Estás en capacidad de tomar acción en tu propia experiencia, y por consiguiente afectar a otros. No tienes que ser ignorante de las guerras en otras esquinas del mundo, o cerrar tus ojos. Pero si permites que esas experiencias oscurezcan tu presente y válida intersección con la realidad, entonces te expresas y actúas desde una posición no propia, y le niegas al mundo cualesquiera que sean los beneficios que tu propia versión actual de la realidad podría permitirte dar.
La validez natural de tus sentidos como criatura debe permanecer clara, y solo entonces puedes aprovechar totalmente aquellas intuiciones y visiones que deben llegar a través de tu propia intersección privada con el espacio y el tiempo.
En esos términos, la siempre presente integridad de la naturaleza te rodea por todas partes. Ella representa tu experiencia directa. Ella ofrece el confort, la creatividad, y la inspiración que solo impides si permites que la experiencia secundaria sustituya tu encuentro momento-a-momento diario con la tierra física.

lunes, 1 de noviembre de 2010

El Universo y La Psique 7

Haz una distinción en tu mente entre el hombre y las obras del hombre. Argumenta todo lo que quieras contra sus obras, a medida que lees en tus periódicos de errores, estupideces, traiciones o guerra. Colecciona páginas y resmas de tal material, si se acomoda a tu fantasía – y estoy hablando no solamente para ti, sino para alguien que espera encontrar un indicio de la verdad, la paz de la mente o la creatividad.
Colecciona libros de los fracasos del hombre. Personalmente no sé porque alguien coleccionaría las peores obras de alguna artista, y obtendría placer despedazándolas. El hombre ha producido algunas obras buenas: El alto nivel de comunicación verbal, las multitudinarias variedades de interacciones emocionales y el intercambio cultural, la facilidad para la exteriorización de ideas y conceptos, los alcances de la imaginación – todas estas, y muchas otras, son únicas en el universo.
Identificar al hombre con sus obras más pobres es buscar a propósito los estropicios, los errores, de un buen artista, y enseguida condenarlo. Hacer esto es condenarse ustedes mismos personalmente. Si un científico dice que la conciencia es el resultado del azar, o si las teorías de Darwin dicen que el hombre básicamente es el hijo triunfante de asesinos, muchas personas objetarían. Si dices, sin embargo, que los hombres son idiotas, o que ellos no merecen el piso sobre el que caminan, estás diciendo la misma cosa. Porque debes preocuparte por esta realidad, tal como la conoces; en esos términos, condenar al hombre es condenar la especie, tal como la conoces, en los términos prácticos de tu mundo.
Decir que las personas pueden escapar hacia otra realidad es pragmáticamente una salida fácil – esto es aparte de la realidad de las probabilidades, ya que estoy hablando desde tu punto de vista emocional.
Ahora bien, físicamente tu cuerpo tiene una postura en el espacio y el tiempo. Hablaré de experiencia primaria y secundaria. Llamemos experiencia primaria aquella que existe inmediatamente, en términos sensoriales en tu momento de tiempo – el contacto del cuerpo con el entorno. Estoy creando ciertas divisiones aquí para hacer nuestra discusión – o monólogo – más fácil. Por lo tanto, llamaré experiencia secundaria aquella información que te llega a través de, digamos, la lectura, la televisión, la discusión con otros, las cartas, y así sucesivamente.
El tipo de experiencia secundaria es en gran medida simbólico. Esto debe estar claro. Leer acerca de la guerra en medio de una tranquila tarde soleada, no es la misma cosa que estar en una guerra, no importa que tan vivida sea la descripción. Leer acerca de la escasez de energía no es lo mismo que estar sentado en una casa helada. Leer acerca de la posible aniquilación de la humanidad por medio de la destrucción nuclear u otras estupideces, cuando estás lo suficientemente tranquilo en tu sala de estar, obviamente está demasiado divorciado de la realidad descrita en un articulo.
A los niveles que nos preocupan, el cuerpo debe primordialmente reaccionar a la presente, inmediata, primaria existencia en el espacio y el tiempo. A otros niveles, él esta equipado para manejar muchos tipos de información, en la que he mencionado antes la precognición de las células. Sin embargo, el cuerpo depende de la mente consciente para que le de una evaluación clara de las condiciones precisas de espacio y tiempo que ocupa. Depende de ese conocimiento.
Si estás instalado en un cuarto confortable, sin ningún peligro presente, tus sentidos deberían transmitir esa información precisamente. Tu mente consciente debe asimilarla. Debería ser un logro lo suficientemente fácil mirar a tu alrededor y ver que no estás en peligro.
Tu mente consciente está destinada para darle a tu cuerpo una evaluación de lo que llamaré condiciones culturales, ya que hay sofisticaciones y especificaciones que, en tus términos, solo la conciencia puede evaluar. Si, bajo condiciones naturalmente seguras, en los términos de la experiencia primaria, llegas a estar abrumado por señales inseguras de experiencia secundaria – es decir, de tu lectura o lo que sea – muestras una falta de discriminación. No estás en capacidad de diferenciar entre la situación actual físicamente segura, y la imaginada, la que es quizá insegura, suscitando alarmas de peligro.
Los mecanismos del cuerpo llegan a estar sumamente desorientados. Las señales al cuerpo son contradictorias, así que después de un tiempo, si tales condiciones continúan, ya no podrás decir si estás en un peligro real o en un peligro imaginado. Tu mente obliga entonces a tu cuerpo a estar en un estado de alerta constante – pero lo más desafortunado, tú mismo te adiestras para ignorar tu feedback sensorial directo en el momento presente.
Tu cuerpo podría decir entonces que estás seguro, y tus sentidos indicarte que ninguna peligro está presente – y sin embargo has empezado a confiar tanto en la experiencia secundaria, que no confías en tus reacciones como criatura.
Por el gran don de imaginación del hombre, sin embargo, las señales de alarma no solo invaden un presente momento seguro, sino que van tintineando en el momento siguiente y en el que le sigue, y están proyectándose infinitamente hacia el futuro. Hasta cualquier grado, y en cualquier forma, cada individuo es por consiguiente despojado de su creencia en la habilidad personal para actuar significativamente o con propósito en el presente.
El cuerpo no puede actuar mañana, hoy. Su información sensorial debe ser clara. Este sentimiento resultante de impotencia para actuar conduce a un estado de desesperanza de varios grados – y ese estado de ánimo mismo no se adhiere a detalles específicos, sino que impregna la vida emocional si se le permite. Hasta cualquier grado, material crítico, condenatorio, muy frecuentemente se vuelve auto profetizante – ya que aquellos que ponen mérito en él les permiten nublar sus reacciones.
En tus términos, mientras vives, y en los más pertinentes términos de sensación íntima, tu realidad debe ser la que percibes en la estructura de tu tiempo, y lo que creas dentro de esa estructura a medida que es experimentada. Por lo tanto, te ruego no comportarte como si el hombre se destruirá a si mismo en algún futuro – no comportarte como si el hombre fuera un imbécil, condenado a la extinción, un loco, un animal medio loco con un cerebro enloquecido.
Ninguna profecía de destrucción que el hombre tanto teme es una realidad en tu tiempo; ni por todos los profetas críticos a través de las eras, y los precursores de la perdición, la creatividad del hombre lo ha destruido a él mismo en esos términos.

viernes, 29 de octubre de 2010

El Universo y La Psique 6

Te das cuenta que un tigre, siguiendo su naturaleza, no es malo. Mirando a tu propia especie, con frecuencia eres menos amable, menos compasivo, menos comprensivo. Es fácil condenar tu propia clase.
Puede ser difícil para ti comprender, pero tu especie tiene buenas intenciones. Comprendes que el tigre existe en un cierto entorno, y reacciona de acuerdo con su naturaleza. Así lo hace el hombre. Aun sus atrocidades son cometidas en un intento distorsionado de alcanzar lo que considera buenos objetivos. Con frecuencia fracasa en lograr sus objetivos, o incluso en comprender como sus mismos métodos le impiden su consecución.
El hombre está en realidad bendecido como los animales, sin embargo, y sus fracasos son el resultado de su falta de comprensión. Está directamente enfrentado con un mundo consciente mucho más complejo que el de los otros animales, entendiéndose particularmente con símbolos e ideas que son entonces proyectados al exterior hacia la realidad, donde están para ser probados. Si pudieran ser probados mentalmente en tu contexto, no habría necesidad de la existencia física humana.
Demasiadas cuestiones complicadas están conectadas aquí, así que debo simplificar. Es como si el hombre dijera: “Ahora, ¿Qué pasa con esta idea? ¿Qué puedo hacer con ella? ¿Qué sucederá si la lanzo afuera hacia la realidad, físicamente? ¿Qué tan lejos podemos ir con alguna de las grandes ideas sociales, científicas, religiosas, que son tan peculiarmente retoños de la mente del hombre?”
Si tales cuestiones pudieran ser todas resueltas en algún tablero de dibujo no físico, de nuevo, el gran desafío de la existencia física no sería ni necesario ni significativo. ¿Qué tan lejos, digamos, puede llevarse el nacionalismo? ¿Hasta que punto puede tratarse el mundo como si fuera exterior al hombre, como un objeto? ¿Qué puede el hombre aprender tratando el cuerpo como si fuera una máquina? ¿Cómo si fuera un espejismo? ¿Cómo si fuera dirigido por el instinto ciego? ¿Cómo si estuviera poseído por un alma?
Hasta cierto punto, todas estas son ponderaciones únicas y creativas que por parte de solo los animales serían consideradas los más curiosos e iluminantes logros intelectuales. Los animales deben relacionarse con la tierra, y así lo debe hacer el hombre. Así como los animales deben actuar, aparearse, cazar su presa, o comer sus bayas, dentro del contexto físico de sol, suelo, árboles, nieve, granizo y viento, así mismo, en una forma diferente, el hombre debe proseguir sus ideas vistiéndolas con las realidades elementales de la tierra, percibiéndolas como eventos.
Cuando es destructivo, el hombre no busca ser destructivo per se; sino que en el deseo de lograr aquello que concibe como un objetivo particular que para él es bueno, olvida examinar la bondad de sus métodos.
Un animal que persigue y mata a su presa sirve el más grande propósito de preservar el equilibrio de la naturaleza, bien sea que el animal esté o no consciente de esto – y de nuevo, la intención del animal no es mala. El hombre consume ideas. Al hacerlo, contribuye a un tipo diferente de equilibrio, del cual usualmente no se entera. Sin embargo, ningún hombre actúa realmente con la pura intención de hacer el mal o ser vicioso. Las tormentas desgarran el cielo del verano, lanzando truenos y relámpagos. Los terremotos destruyen el campo. Puedes lamentar profundamente los estragos causados, sabiendo que ni las tormentas ni los terremotos son malos. No solamente no tenían una mala intención, sino que la condición total corrigió el equilibrio de la tierra.
Esto requiere una comprensión única. Estoy consciente de eso – y sin embargo las tormentas obradas por la humanidad últimamente no se puede decir que sean más malas que los terremotos. Mientras la obra del hombre ciertamente puede parecer a menudo destructiva, no debes culpar la intención del hombre, ni debes jamás cometer el error de confundir al hombre con sus obras. Muchos artistas bien intencionados, con la mejor de las intenciones, producen a veces obras de arte de pacotilla, todo lo más decepcionante y deplorable para ellos por la bondad inicial de su intención.
Su carencia de conocimiento, técnicas y métodos se vuelve bastante clara. Al concentrarse muy profundamente en el mundo de las noticias de prensa y en los reportes negativos de las acciones del hombre, es ciertamente fácil perder de vista lo que te digo es la buena intención básica de cada hombre y cada mujer.
Esa intención puede ser confusa, pobremente ejecutada, enredada en medio de creencias en conflicto, estrangulada por las manos sangrientas de los asesinos y las guerras – y sin embargo ningún hombre o mujer jamás la pierde. Eso representa la esperanza de la especie, y ella ha estado siempre encendida, como una luz brillante dentro de cada miembro de la especie; y esa buena intención es trasmitida a través de las generaciones. Es mucho más potente, esa iluminación, que los odios y rencores nacionales que también son trasmitidos.
Es imperativo, para la paz de la mente, que creas en la existencia de esa innata buena intención del hombre.
Ella es compartida por todos los otros animales. Cada animal sabe que bajo ciertas condiciones el otro puede pelear o ponerse agresivo, o defender su nido. Cada animal sabe que en épocas de hambre puede ser cazado por otro. Excepto por esas situaciones, sin embargo, el animal no está temeroso de otro. Ellos saben que cada uno de los animales es de buena intención.
Concédele lo mismo a tu propia especie.

martes, 26 de octubre de 2010

El Universo y La Psique 5

Las respuestas a los orígenes del universo y las especies se encuentran, lo siento, en reinos que en gran parte has ignorado – precisamente en aquellos dominios que has considerado los menos científicos, y en aquellos que parecía producirían los menores resultados prácticos.
Tus métodos actuales simplemente te traerán resultados y respuestas fáciles y manufacturadas. Ellos no satisfarán ni al intelecto ni al alma. Puesto que tu universo surge de uno interior, y puesto que ese interior impregna cada rincón de tu propia existencia, debes mirar en donde no lo has hecho antes – en la realidad de tu propia mente y de tus emociones. Debes mirar al universo natural que conoces. Debes mirar con tus intuiciones e instintos creativos a las criaturas a tu alrededor, viéndolas, no como otras especies con ciertos hábitos, no como propiedades inferiores de la tierra, para ser diseccionadas, sino como ejemplos vivientes de la naturaleza del universo, en existencia y transformación constantes.
Debes estudiar la calidad de la vida, debes atreverte a seguir los patrones de tus propios pensamientos y emociones, y viajar con esa movilidad, ya que en esa movilidad hay indicaciones del origen del universo y de la psique. La visión del poeta del universo y de la naturaleza es más científica entonces que la de los científicos, porque más de la naturaleza es comprendido.
El niño, riendo con alegría y admiración a la vista de la primera violeta, comprende mucho más, en términos más profundos, que el botánico que hace mucho tiempo ha olvidado la experiencia de percibir una violeta, aunque tenga en la punta de sus dedos mentales los nombres y las clasificaciones de todas las flores del mundo. La información no es necesariamente conocimiento y comprensión.
Los pensamientos brotan dentro de tu mente como el universo objetivo nada dentro de la realidad – es decir, de la misma manera. Diagramar frases te dicen poco acerca del lenguaje hablado, y nada acerca de aquellas actuaciones físicas y mentales que te permiten hablar – y así la diagramación de las especies del mundo está, de la misma manera, bastante divorciada de alguna comprensión verdadera.
El sentimiento subjetivo de tu ser, tu experiencia íntima de momento-a-momento, poseen la misma calidad misteriosa que te parece posee el universo. Eres mortal, y por todas partes encuentras evidencia de esa mortalidad, y sin embargo dentro de su estructura tus sentimientos y pensamientos tienen una realidad para ti personalmente que trasciende todas esas clasificaciones. Sabes que físicamente morirás, y sin embargo cada persona en uno u otro momento está secretamente segura de que no encontrará tal destino, y que la vida es de alguna manera eterna.
A través de tales sentimientos, la psique rompe tales concepciones equivocadas, haciendo alusión a la naturaleza del ser y del universo a la vez.
En un nivel de realidad mayor, no hay principio ni fin del universo, y a ese nivel no hay contradicciones. No hay principio ni fin para la psique tampoco. Puedes decir: “Concedido,” y sin embargo persistir diciendo: “En nuestros términos, sin embargo, ¿cuando empezó el mundo, y de que manera? No obstante, el mismo intento de colocar tal origen en el tiempo hace casi distorsionada cualquier respuesta.
La verdad es que las respuestas se encuentran en tu propia experiencia. Están implícitas en tu propio comportamiento espontáneo – es decir, en la maravillosa actividad de tu cuerpo y tu mente.
Caminas bastante bien sin tener a tu disposición ningún conocimiento consciente de la actividad de los mecanismos internos. Se te puede haber dicho, o puedes haber leído acerca de la anatomía del cuerpo, y de la interacción de sus partes. Sin embargo, si tienes o no tal información, caminas bastante bien. Tal información por consiguiente no te ayuda nada en la función de caminar.
Para el caso, un atleta puede tener un gran entusiasmo para el movimiento y una impaciencia con la lectura, sin importarle lo que dentro de su cuerpo lo hace mover, siempre y cuando su actuación sea excelente – mientras un inválido, con gran conocimiento de los libros acerca de las partes del cuerpo, es físicamente incapaz de actuar de una manera normal.
Tu cuerpo sabe como caminar. El conocimiento está incorporado y actúa en consecuencia. El cuerpo sabe como curarse a si mismo, como utilizar su alimento, como reemplazar sus tejidos, y sin embargo, en tus términos, el cuerpo mismo no tiene acceso al tipo de información que la mente posee. Siendo tan ignorante, ¿como es que funciona tan bien?
Si estuviera inclinado científicamente, el cuerpo sabría que tal actuación espontánea sería imposible, ya que la ciencia no puede explicar la realidad de la vida misma en su forma presente, mucho menos sus orígenes.
La conciencia dentro del cuerpo sabe que su existencia está dentro del contexto del cuerpo, y apartada de él al mismo tiempo. En la vida ordinaria durante el día, la conciencia a menudo hace un receso, por así decirlo – sueña despierta – o se experimenta a si misma de otra manera, como algo aparte de la realidad del cuerpo. En la noche, en el sueño, la conciencia del ser se toma más largos, más libres recesos de la realidad física, y hace esto tan espontáneamente como el cuerpo mismo camina. Estas experiencias no son hipotéticas. Ellas le ocurren a cada persona. En tales ocasiones, cada persona está consciente hasta cierto punto de un tipo de comprensión que no depende de la acumulación de información, sino de un tipo de experiencia más profunda y de un encuentro directo con la realidad de la cual el mundo surge.
Este es el tipo de conocimiento “sin palabras” que el cuerpo posee, el que produce tu movimiento físico y el que da como resultado una espectacular precisión en la respuesta corporal. Él es, entonces, sumamente práctico. En tus términos, la misma fuerza que formó el mundo forma tu realidad subjetiva ahora, y es una fuente del universo natural.
Explorar esas realidades amorosamente te pondrá en contacto directo con las dimensiones interiores de tu ser, proporcionando comprensiones intuitivas que son de la mayor importancia.
El movimiento del universo aparece en el movimiento de tu propia experiencia íntima, y en la aparente área más nebulosa en que las respuestas se encontrarán.

sábado, 23 de octubre de 2010

El Universo y La Psique 4

El mundo histórico y cultural, tal como lo conoces, parece ser el único mundo objetivo, por supuesto, con su historia ya escrita, su presente, y esperanzadamente su futuro probable.
Parece también que el futuro debe construirse sobre esa especie conocida o mundo del pasado. A menudo puede simplemente sonar como una figura del discurso cuando hablo acerca de probabilidades. En muchas formas puede en realidad parecer que es casi escandaloso considerar la posibilidad de que “hay más de una tierra,” o que hay muchas tierras, cada una lo suficientemente similar para ser reconocible, y sin embargo diferente en los aspectos más vitales.
Esta casa en particular existe. Sin embargo, puedes abrir la puerta en un determinado día a un mundo probable desde tu punto de vista inmediato, y nunca saber la diferencia. Esto ocurre todo el tiempo, y quiero decir todo el tiempo.
Te mueves a través de probabilidades sin saberlo. Las transiciones son literalmente invisibles para ti, aunque pueden parecer como vestigios de elementos en tus sueños. Así como un diamante tiene muchas facetas, así mismo es tu realidad en ese respecto.
Desde tu nacimiento, ha ocurrido una probabilidad que pudiste haber seguido, en la que tus guerras no ocurrieron. Hay otra probabilidad en la que la Segunda Guerra Mundial acabo en destrucción nuclear, y tampoco entraste en esa. Escogiste “ésta” realidad probable con el fin de hacer ciertas preguntas acerca de la naturaleza del hombre – viéndolo en donde vacilaba, igualmente entre la creatividad y la destrucción, el conocimiento y la ignorancia; no más que un punto que contenía potenciales para los más auspiciosos tipos de desarrollo, a tus ojos.
En una forma, el hombre es una trans-especie en este punto de probabilidad. Es un tiempo y una probabilidad en la que cada pedacito de ayuda es necesaria, y tus talentos, habilidades, y prejuicios te preparan de manera única para tal drama. Al mismo tiempo, no te detienes demasiado sobre esa situación del mundo, ya que una concentración sobre tu propia naturaleza y sobre la naturaleza física de tu mundo – las estaciones, y así sucesivamente – te permite refrescar tu propia energía, y te libera para aprovechar esa clara visión que es tan necesaria.
Cada uno de ustedes se involucró en esta probabilidad, precisamente para utilizarla como un estímulo creativo que haría que buscaras un cierto tipo de comprensión. Siempre hay un toma y dame entre el individuo y su mundo.
Hasta cierto punto, cada uno de los involucrados en esta probabilidad la escogió por sus propias razones. Diciendo esto, sin embargo, también digo que muchos abandonaron esta probabilidad por otra, cuando habían aprendido y contribuido.
Tu siguiente pregunta es fácil de anticipar, por supuesto, ya que desearás saber el origen de ese universo “interior”, del cual he dicho que el exterior siempre surge – y aquí debemos partir compañía con la atesorada objetividad, y entrar en cambio en un dominio mental, en el cual se ve que las contradicciones no son errores; un dominio interior lo suficientemente grande para contener contradicciones a un nivel, ya que al otro nivel se ven como no siendo contradicciones en absoluto.
En la ciencia en su estado actual, es necesario que no surjan auto-contradicciones. Si una hipótesis se “prueba cierta,” no se puede probar falsa – o, por supuesto, para empezar, ella nunca fue cierta.
En esos términos, por lo tanto, el universo, o tuvo “un Creador,” o no tuvo ninguno; o llegó a ser como se establece en la teoría del Big Bang, y está expandiéndose constantemente, o no lo está. La evolución existe o no existe. Como norma, tales teorías se prueban “ciertas” por medio del proceso simple de excluir todo lo demás que parezca contradictorio, y así generalmente tus teorías científicas llevan el peso de su fuerte validez dentro de sus propias estructuras.
En esas estructuras has hecho ciertas clasificaciones que ahora parecen bastante obvias. El sentido común las sostiene, y parece imposible considerar la realidad de otra manera. Sin embargo, por su naturaleza, tales categorías estructuran tu experiencia de la realidad misma, hasta tal punto que las vías alternativas de percibir la vida parecen, no solamente no dignas de confianza, sino completamente imposibles.
En consecuencia, tus clasificaciones de las varias especies parecen para ti como los únicos tipos de división que se podrían hacer entre las cosas vivientes. Muy al contrario es el caso, sin embargo. Ese particular método general de separación lleva a preguntas tales como: “Cual especie vino primero, y cual vino más tarde, y como surgieron las varias especies – ¿una de la otra?” Dichas cuestiones son provocadas por tus clasificaciones del tiempo, sin las cuales no tendrían sentido.
Tus clasificaciones en tales respectos establecen divisiones externas. Ahora bien, éstas sirven como puntos de referencia muy útiles, pero, hablando básicamente, ellas en forma alguna afectan la experiencia natural de aquellas varias criaturas vivientes a las que te refieres como “otras especies.”
Tus especializaciones funcionan mientras permanezcas dentro de la estructura, aunque entonces debes luchar con las cuestiones que tales divisiones implican automáticamente. Es quizá difícil para ti darte cuenta que estas son categorías escritas o expresadas verbalmente que de manera real no te dicen nada acerca de la experiencia actual de otras criaturas – sino que solamente notan los hábitos, las tendencias y las separaciones de naturaleza más exterior.
Si tu propósito es comprender lo que otras criaturas vivientes perciben, entonces los métodos que estás utilizando son a lo mejor miopes, y a lo peor ellos derrotan tu propósito completamente. Por ejemplo, sin importar que información o dato recibes como resultado de la experimentación o disección animal para propósitos científicos, y sin importar que tan valiosos parecen ser los resultados, las consecuencias de tales métodos están tan distorsionadas que comprendes menos de la vida de lo que comprendías antes.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Universo y La Psique 3

Cuando preguntas acerca del inicio de un universo, estás hablando de un universo visible.
Hay conciencia dentro de cada punto hipotético concebible dentro del universo. Hay por lo tanto “un universo invisible”, del cual brota el universo visible u objetivo.
No me refiero a exagerar el punto de que este material en particular es lo más difícil de explicar, y sin embargo difícilmente puedo insistir en el asunto con demasiada fuerza.
Tu universo no surgió en ningún punto, por lo tanto, o con alguna célula inicial – sino que empezó a existir por todas partes a la vez, a medida que las pulsaciones internas del universo invisible alcanzaron ciertas intensidades que “impregnaron” la totalidad del sistema físico simultáneamente.
En este caso, toda la luz apareció. Al mismo tiempo, las EE, las unidades de Energía Electromagnética se manifestaron, incidiendo en el universo invisible hacia la definición. Nuevamente, por la fortaleza psicológica de nociones preconcebidas, tengo que dejar de lado muchos de tus conceptos. Sin embargo, en gran parte de mi material definitivamente ha estado implícito lo que estoy diciendo ahora, pero las implicaciones se te deben haber pasado.
He dicho, por ejemplo, que el universo se expande como lo hace una idea, y así el universo visible surgió en el ser de la misma manera. La totalidad del asunto es bastante complicada puesto que – de nuevo, como lo he estimado – el mundo surge frescamente hacia nueva creatividad en cada momento. No importa cual es tu versión de la creatividad, o de la creación del mundo, estás atascado con preguntas de donde vino esa energía, ya que parece que una energía inimaginable fue liberada más o menos al tiempo, y que esta energía debe agotarse.
La misma energía, sin embargo, le da nacimiento de nuevo al universo. En esos términos, todavía está siendo creado. Las Unidades de Energía Electromagnética, impresionando un campo físico probable, contienen dentro de ellas el conocimiento latente de todas las varias especies que pueden surgir bajo esas condiciones. Los grupos “empiezan” en el universo invisible. Puedes decir que tomó siglos incalculables para que las unidades EE “inicialmente” se combinaran, formaran clasificaciones de la materia y de varias especies; o puedes decir que este proceso ocurrió a la vez. Es de acuerdo con tu posición relativa, pero el universo físico fue sembrado por todas partes, fue impregnado, simultáneamente. Por otra parte, esto todavía ocurre, y no hay un “punto de entrada” real.
Distingues entre la conciencia y tu propia versión, la que consideras la conciencia del ser. Cuando hablo de átomos y moléculas que tienen conciencia, quiero decir que poseen una conciencia de si mismas como identidades. No quiero decir que amen u odien, en tus términos, sino que están conscientes de su propia separación, y están conscientes de las formas en las que esa separación coopera para formar otras organizaciones.
Son innatamente conscientes, de hecho, de todas las probables aventuras cooperativas, y están imbuidas con el “impulso” para la realización de valores. Cada especie conocida estaba “presente” inherentemente en la impregnación total del universo visible.
Si el universo fuera una pintura, por ejemplo, el pintor no habría pintado primero la oscuridad, enseguida una explosión, enseguida una célula, enseguida la unión de los grupos de células en un organismo simple, enseguida la multiplicación del organismo en otros como él, o trazado un patrón de una amiba o un paramecio hacia arriba – sino que habría empezado en cambio con un panel de luz, una base, en la que todos los organismos del mundo estaban incluidos, aunque no en detalle. Entonces, en una creatividad que venia de la pintura misma, los colores crecerían en riqueza, las especies alcanzarían sus delineaciones, los vientos soplarían y los océanos se moverían con las mareas.
El movimiento y la energía del universo todavía vienen desde adentro. Me doy cuenta ciertamente que esta difícilmente es una afirmación científica – y sin embargo en el momento en que Todo Lo Que Existe concibió un universo físico, él fue creado invisiblemente, dotado con creatividad, y obligado a surgir.
Por lo que cada porción hipotética concebible del universo es consciente, el Planificador está dentro del plan mismo, en el más grande de los términos – quizá básicamente inconcebible para ti. No hay, por supuesto, un “afuera” dentro del cual el universo invisible se materializo, puesto que todo en realidad existe en un reino mental, psíquico, o espiritual, imposible de describir. Para ti el universo parece, ahora, objetivo y real, y te parece que en un tiempo al menos este no era el caso, así que preguntas acerca de su creación y la evolución de las especies. Mis respuestas han sido redactadas en los términos en que generalmente se hace la pregunta.
Mientras crees y experimentas el paso del tiempo, tales preguntas se te ocurren naturalmente, y en esa forma. Dentro de esa estructura, ellas tienen sentido. Cuando empiezas a cuestionarte la naturaleza del tiempo mismo, entonces el “cuando” del universo no viene al caso.
Casi todos estarán de acuerdo, lo espero, en que el universo es el más esplendido ejemplo de creatividad. Pocos estarían de acuerdo, sin embargo, en que puedes aprender más acerca de la naturaleza del universo examinando tu propia creatividad, de lo que puedes aprender examinando el mundo a través de instrumentos – y aquí está una exquisita ironía, ya que tú creas los instrumentos de creatividad, incluso cuando al mismo tiempo con frecuencia recitas teorías que le niegan al hombre todo, menos las más mecánicas de las reacciones.
En otros términos, el mundo llega a conocerse a si mismo, a descubrirse a si mismo, ya que el Planificador dejó campo para la sorpresa divina, y el plan no era en parte alguna preordenado; ni había en parte alguna dentro de él nada que corresponda a tus teorías de supervivencia del más apto.
Estas son distorsiones creativas de tu parte, directamente relacionadas con las especializaciones de la conciencia que te apartan del concurso más grande que existe a otros niveles entre las especies y la tierra.
De nuevo, la conciencia impregna por todas partes el universo, y está consciente de todas sus condiciones. El equilibrio de la naturaleza sobre tu planeta no es casualidad, sino el resultado de cálculos constantes e instantáneos por parte de cada una de las más minúsculas conciencias, bien sea que formen parte de una roca, una persona, un animal, o una planta. Cada una, invisiblemente, “mantiene el espacio junto,” cualquiera que sea su estación. Ésta es una aventura cooperativa. Tu propia conciencia tiene sus particulares cualidades únicas, en el sentido de que, como otras especies comparativamente de más larga vida, tú asocias tu identidad con tu forma mucho más rígidamente. Otros tipos de conciencias “saltan adentro y afuera de las formas” con la más grande libertad de acción. Hay una comprensión biológica que existe, por ejemplo, cuando un animal mata a otro por comida. La conciencia de la presa deja su cuerpo bajo el impulso de un tipo de estimulo desconocido para ti.
Quiero ser muy cuidadoso aquí, ya que estoy hablando de la interacción natural entre los animales. Esto en ninguna parte significa justificar la matanza de animales por parte del hombre bajo muchas circunstancias.