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lunes, 13 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 23

Estos puntos de coordenadas activan el comportamiento de átomos y moléculas de la misma manera como el sol ayuda en el crecimiento de las plantas. Las coordenadas activan el comportamiento generador de átomos y moléculas y alientan grandemente sus habilidades cooperativas y su tendencia a agruparse en grandes cantidades en organizaciones y grupos estructurales.
Los puntos de coordenadas magnifican, o intensifican, el comportamiento y la espontaneidad latente inherente en las propiedades de la materia física. Actúan como generadores psíquicos, propulsando lo que todavía no es físico hacia la forma.
Como ésta no es una exposición técnica, no es el momento o el lugar para discutir a fondo la acción, el comportamiento, o los efectos de estos puntos de coordenadas; ni tampoco el momento para discutir lo correspondiente a las unidades de energía electromagnética, aquellas emanaciones naturales de la conciencia de las que hemos hablado. Sin embargo, quiero que se sepa que los pensamientos y las emociones se forman en materia física por medio de métodos muy definidos y a través de leyes bastante validas, aunque puedan ser desconocidas en la actualidad.
Posteriormente estos procesos serán aclarados suficientemente para aquellas personas que deseen estudiar el asunto más ampliamente, o para quienes puedan estar interesados desde un punto de vista científico. Estamos discutiendo aquí estos asuntos solo porque tienen que ver con los aspectos multidimensionales de la personalidad. Ellos te permiten materializar ciertas experiencias subjetivas en una realidad tridimensional. Antes de dejar a un lado el asunto, quiero recordarte que estas emanaciones en diversos grados surgen de todas las conciencias, no solo de la tuya. También es necesario incluir la conciencia celular, de tal manera que una red invisible de unidades electromagnéticas impregna la totalidad de tu atmósfera, y sobre esta red y desde ella se forman las partículas de materia física.
Se podría escribir todo un libro sobre este asunto. La información relacionada con las “localizaciones” de los puntos de coordenadas, principales y absolutos, podría ser sumamente ventajosa. Te enorgulleces de tu tecnología y de la producción de mercancías duraderas, de los edificios y carreteras y, sin embargo, muchas de ellas son insignificantes cuando se comparan con otras estructuras del “pasado”.
Una verdadera comprensión de la manera en que una idea se convierte en materia física, daría como resultado una completa renovación de tu llamada tecnología moderna y de construcciones, carreteras y otras estructuras que sobrepasarían de lejos la duración de las que tienes ahora.
Mientras se ignore la realidad psíquica detrás de la materia física, no podrás utilizar efectivamente estos métodos, que en realidad existen, ni los podrás aprovechar.
No podrás comprender la realidad psíquica que es el verdadero ímpetu para tu existencia física, a menos que primero te des cuenta de tu propia realidad psíquica e independencia de las leyes físicas.
Mi propósito primordial es hacerte consciente de la identidad interior de la que formas parte y eliminar algunos de los desechos intelectuales y supersticiosos que te impiden reconocer tus propios potenciales y tu libertad. Quizá entonces empieces a aprender las muchas formas en que esa libertad puede utilizarse.

sábado, 11 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 22

En un determinado cuarto, las plantas crecerán más efectivamente en un área en particular que en otra área, partiendo de la base de que ambas áreas tengan los requerimientos necesarios como luz. Todo tu espacio está imbuido de estos puntos de coordenadas de tal manera que se forman ciertos ángulos invisibles.
Esta es una gran simplificación, ya que algunos ángulos estarán más “en las afueras” que otros y serán menos favorables para todas las condiciones de crecimiento y actividad. Al hablar de estos ángulos, los trataremos como tridimensionales, aunque por supuesto son multidimensionales. Parecerá que ellos son más fuertes en ciertos tiempos que en otros, aunque estas diferencias no tienen nada que ver con la naturaleza de los puntos de coordenadas, o con la naturaleza del tiempo. Otros elementos los afectan, pero no es necesario preocuparnos por ellos ahora.
Los puntos de energía concentrada son activados por intensidades emocionales que están bien dentro de tu rango normal. Tus propias emociones y sentimientos activarán estas coordenadas, bien sea que sepas de ellas o no. Una mayor energía será adicionada al pensamiento o sentimiento original y se acelerará su proyección dentro de la materia física. Esto aplica, sin importar la naturaleza del sentimiento, ya que solo su intensidad está involucrada aquí.
En otras palabras, estos puntos son como plantas de energía invisibles, activados cuando algún sentimiento o pensamiento emocional, con la suficiente intensidad, se pone en contacto. Estos puntos mismos intensifican lo que sea que los activa de una manera bastante neutral.
Aunque esto está muy simplificado, la experiencia subjetiva de cualquier conciencia es automáticamente expresada en unidades de energía electromagnética. Estas existen “por debajo” del rango de la materia física. Si se prefiere, ellas son partículas incipientes que aun no han emergido dentro de la materia.
Estas unidades son emanaciones naturales de toda clase de conciencias. Son formaciones invisibles que resultan de la reacción a todo tipo de estímulos. Rara vez existen en aislamiento y se unen bajo ciertas leyes. Cambian tanto su forma como su pulsación. Su “duración” relativa depende de la intensidad original que las sustenta, es decir, del pensamiento, la emoción, el estimulo, o la reacción que las trajo a la existencia.
Con una nueva simplificación aquí, bajo ciertas condiciones, estas unidades de energía electromagnética coagulan en materia. Aquellas unidades electromagnéticas con la suficientemente alta intensidad, automáticamente activan los puntos de coordenadas subordinados de los que hemos hablado. Por lo tanto, ellas son aceleradas y propulsadas en materia mucho más rápidamente que las unidades de menor intensidad. Las moléculas parecerían tan grandes como planetas para estas unidades. Los átomos, las moléculas y los planetas, y estas unidades de energía electromagnética, son simplemente diferentes manifestaciones de los mismos principios que traen a la existencia las unidades mismas. Es solo tu posición relativa, tu enfoque dentro de un espacio y tiempo aparentes, que hace que esto parezca tan improbable.
Por tanto, cada pensamiento o emoción existe como una unidad de energía electromagnética, o como una combinación de ellas y, bajo ciertas condiciones y frecuentemente con la ayuda de los puntos de coordenadas, emergen dentro de los bloques constructores de la materia física. Este surgimiento en la materia ocurre como “resultado” neutral, sin importar la naturaleza del pensamiento o la emoción. Las imágenes mentales, acompañadas de una fuerte emoción, son planos sobre los cuales aparecerá el correspondiente objeto físico, condición, o evento.
La intensidad del sentimiento, pensamiento, o imagen mental, es por lo tanto el elemento importante para determinar su subsiguiente materialización física.
La intensidad es el núcleo al rededor del cual se forman las unidades de energía electromagnética. En tus términos, entre más intenso sea el núcleo, más pronto será la materialización física. Esto aplica, bien sea que la imagen mental sea miedosa o placentera. Encontramos aquí un problema muy importante: si tu inclinación de la mente es sumamente intensa y piensas en vividas imágenes mentales y emocionales, éstas muy rápidamente se formarán en eventos físicos. Si eres de una naturaleza muy pesimista, dado a pensamientos y sentimientos de desastre potencial, estos pensamientos serán reproducidos fielmente en la experiencia.
Entre más intensas sean tu imaginación y experiencia interior, más importante será que te des cuenta de los métodos por medio de los cuales esta experiencia interior se convierte en una experiencia real físicamente. Tus pensamientos y emociones inician su viaje hacia la actualización física en el momento de su concepción. Si vives en un área en donde el entorno de coordenadas es fuerte, en alguna de esas áreas de las que hemos mencionado como inusualmente conducentes, parecerá entonces que estás inundado por enfermedades y desastres, si esta es la naturaleza de tus pensamientos, porque todo pensamiento es así de fértil en este entorno. Si, por otra parte, tus sentimientos y experiencia subjetiva están bastante bien balanceados, si son adecuadamente optimistas y creativos de una manera constructiva, te parecerá entonces que has sido bendecido con una suerte inusual, ya que tus suposiciones placenteras llegaran tan rápidamente.

jueves, 9 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 21

Los aspectos peculiares y particulares de tu mundo físico dependen de tu existencia y enfoque dentro de él. El universo físico no contiene objetos físicos con solidez, ancho y profundidad, por ejemplo, para aquellos cuya existencia no está dentro de él.
Otros tipos de conciencias coexisten dentro del mismo “espacio” que tu mundo habita. Ellas no perciben tus objetos físicos, ya que su realidad está compuesta por una diferente estructura de camuflaje. Tú no las percibes y, en términos generales, ellas no te perciben. Esta es una afirmación general, sin embargo, ya que varios puntos de esas realidades pueden coincidir y coinciden, por así decirlo.
Estos puntos no son reconocidos como tales, pero son puntos que podrías llamar de doble realidad, que contienen gran energía potencial. En realidad, son puntos de coordenadas en donde las realidades se mezclan. Existen puntos principales de coordenadas, matemáticamente puros y fuente de fantástica energía, y puntos subordinados de coordenadas, muy numerosos.
Existen cuatro puntos absolutos de coordenadas que intersectan todas las realidades. Estos puntos de coordenadas también actúan como canales a través de los cuales fluye energía, y son como pasadizos invisibles, o curvas del espacio, de una realidad a otra. También actúan como transformadores, proporcionando mucha de la energía generadora que hace continua la creación, en tus términos.
Tu espacio está lleno de estos puntos subordinados y, como veras más tarde, estos son importantes en permitirte la transformación de pensamientos y emociones en materia física. Cuando un pensamiento o una emoción logra cierta intensidad, automáticamente atrae el poder de uno de estos puntos, el pensamiento es altamente cargado y en cierta forma magnificado, aunque no en tamaño.
Estos puntos afectan lo que tú llamas el tiempo, al igual que al espacio. Existen ciertos puntos en el tiempo y el espacio que son más conducentes que otros, en donde tanto las ideas como la materia estarán más altamente cargadas. En términos prácticos, esto significa que las construcciones perdurarán más tiempo y en tu contexto las ideas casadas con la forma serán relativamente eternas. Las pirámides son un ejemplo.
Estos puntos de coordenadas, absolutos, principales y subordinados, representan acumulaciones o trazos de energía pura, minúsculas en extremo, si piensas en términos de tamaño, más pequeñas que cualquier partícula de las conocidas por tus científicos, pero compuestas por energía pura. Sin embargo, esta energía debe ser activada. Ha estado inactiva hasta entonces y no puede ser activada físicamente.
Unas pocas indicaciones pueden ayudarte, o a los matemáticos. Existe una diminuta alteración de las fuerzas gravitatorias en los alrededores de todos estos puntos, aun de los subordinados, y todas las llamadas leyes físicas, de una u otra manera, se encontrará que tienen un efecto vacilante en estos alrededores. Los puntos subordinados también sirven, en cierta forma, como soportes, como intensificaciones estructurales dentro del tejido de energía invisible que forma todas las realidades y manifestaciones. Mientras que ellos son trazos o acumulaciones de energía pura, existe una gran diferencia entre la cantidad de energía disponible entre los diferentes puntos subordinados y entre los puntos principales y absolutos.
Estos son puntos de energía concentrada. Los puntos subordinados son mucho más comunes y, en términos prácticos, afectan tus preocupaciones diarias. Existen unos lugares mejores que otros para construir casas o estructuras, puntos en donde la salud y la vitalidad son fortalecidas, puntos en donde, permaneciendo todo lo demás igual, las plantas crecerán y florecerán, y en donde todas las condiciones benéficas parecen encontrarse.
Algunas personas pueden sentir tales alrededores instintivamente. Ellos se presentan dentro de ciertos ángulos hechos por los puntos de coordenadas. Estos puntos obviamente no son físicos, es decir, no son visibles, aunque pueden ser deducidos matemáticamente. Sin embargo, se sienten como una energía intensificada.

martes, 7 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 20

A medida que lees las palabras sobre esta página, te das cuenta que la información que estás recibiendo no es un atributo de las letras de las palabras mismas. La línea impresa no contiene información. Transmite información. ¿Dónde está entonces la información que está siendo transmitida, si no está sobre la página?
La misma pregunta aplica cuando estás leyendo un periódico, o cuando hablas con otra persona. Tus palabras transmiten información, sentimientos, o pensamientos. Obviamente, los pensamientos, los sentimientos y las palabras, no son la misma cosa. Las letras sobre la página son símbolos y te has puesto de acuerdo con los demás sobre los diferentes significados conectados con ellos. Das por sentado, aun sin pensarlo, que los símbolos – las letras – no son la realidad – la información o los pensamientos- que ellos intentan transmitir.
De igual manera, te digo que los objetos también son símbolos que representan una realidad cuyo significado, los objetos, como las letras, transmiten. La verdadera información no está en los objetos, más de lo que el pensamiento está en las letras o en las palabras. Las palabras son métodos de expresión. Los objetos físicos también son métodos de expresión en un tipo diferente de medio. Estás acostumbrado a la idea de que tú mismo te expresas directamente por medio de palabras. Te escuchas expresándolas. Sientes como se mueven los músculos de tu garganta y, si te pudieras dar cuenta, podrías percibir las multitudinarias reacciones dentro de tu propio cuerpo, acciones todas que acompañan tu discurso.
Los objetos físicos son el resultado de otro tipo de expresión. Los creas tan seguramente como creas las palabras. No quiero decir que los creas solamente con tus manos, o manufacturándolos. Quiero decir que los objetos son subproductos naturales de la evolución de tu especie, así como las palabras. Examina por un momento el conocimiento de tu propio discurso. Aunque escuchas las palabras y reconoces que son las apropiadas, y aunque ellas se aproximan más o menos a la expresión de tu sentimiento, ellas no son tu sentimiento, y debe haber una brecha entre tu pensamiento y tu expresión de él.
La familiaridad del discurso empieza a desvanecerse cuando te das cuenta que tú mismo cuando empiezas una frase no sabes precisamente como la vas a terminar, como tampoco sabes como formas las palabras. Conscientemente no sabes como manipulas un escalamiento piramidal de símbolos, escogiendo dentro de ellos precisamente los que necesitas para expresar un pensamiento dado. Por lo demás, tú no sabes como haces para pensar.
No sabes como traduces estos símbolos sobre la página en pensamientos, para entonces guardarlos o hacerlos propios. Puesto que los mecanismos del discurso normal te son tan poco conocidos en un nivel consciente, no es entonces sorprendente que igualmente no estés enterado de tareas más complicadas que también ejecutas, tales como la creación constante de tu entorno físico como método de comunicación y expresión.
Es solamente desde este punto de vista que se entiende la verdadera naturaleza de la materia física. Solamente comprendiendo la naturaleza de esta traducción constante de pensamientos y deseos, no a palabras ahora, sino a objetos físicos, que te das cuenta de tu verdadera independencia de circunstancia, tiempo y entorno.
Pienso que hemos dado con una verdadera analogía que te liberará del cautiverio artificial de la forma física. Cuando veas que es un método de expresión, te darás cuenta de tu propia creatividad.
Es fácil ver que traduces sentimientos en palabras, o en gestos y expresiones corporales, pero no es tan fácil darte cuenta que tú formas tu cuerpo físico, tan inconscientemente y sin esfuerzo como traduces sentimientos en símbolos que se convierten en palabras.
Estoy seguro que ya has escuchado anteriormente que el entorno expresa la personalidad del individuo. Te digo que ésta es una verdad literal y no simbólica. Las letras sobre la página tienen la realidad de solo la tinta y el papel. La información que transmiten es invisible.

domingo, 5 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 19

Puesto que participas en la formación de este escenario físico, y puesto que te has refugiado en una forma física, utilizando los sentidos físicos solo percibirás este fantástico escenario. La realidad que existe al interior y más allá de este escenario, te eludirá. Sin embargo, aun el actor no es totalmente tridimensional. Él es parte de un ser multidimensional.
Dentro de él existen métodos de percepción que le permiten ver a través del camuflaje del escenario y ver más allá del estrado. Utiliza estos sentidos internos constantemente, aunque la parte actoral de sí mismo está tan atenta al drama, que esto se le escapa. De una manera más amplia, los sentidos físicos realmente forman la realidad física que parecen solo percibir. Ellos mismos son parte del camuflaje, pero son como lentes sobre tus naturales percepciones internas que te obligan a “ver” un campo disponible de actividad como materia física. De esta manera, solo se puede confiar en que ellos te digan lo que está sucediendo de una manera superficial. Puedes determinar la posición de los otros actores, por ejemplo, o el tiempo según el reloj, pero estos sentidos físicos no te dirán que el tiempo mismo es un camuflaje, o que la conciencia forma los otros actores, o que las realidades que no puedes ver existen por encima y más allá de la materia física que es tan aparente.
Tu puedes, utilizando tus sentidos internos, percibir la realidad tal como existe aparte del drama, y tu rol en él. Para hacer esto debes, por lo menos momentáneamente, desviar tu atención de la actividad constante que está teniendo lugar, desconectar los sentidos físicos y cambiar tu atención hacia aquellos eventos que se te escaparon anteriormente.
Simplificándolo mucho en realidad, el efecto seria algo así como cambiar un juego de gafas por otro, ya que los sentidos físicos son tan artificiales para el ser interior como un juego de gafas o un audífono para el ser físico. Por consiguiente, los sentidos internos son utilizados raramente de una manera totalmente consciente.
Estarías mucho más que desorientado y bastante asustado, si entre un momento y el siguiente tu entorno familiar, tal como lo conoces, desapareciera para ser reemplazado por otro conjunto de datos para los que no estás preparado para entender. Tanta información proveniente de los sentidos internos debe ser traducida en términos que puedas comprender. En otras palabras, tal información debe tener sentido para ti como ser tridimensional.
Tu particular conjunto de camuflajes no es el único. Otras realidades tienen sistemas totalmente diferentes, pero todas las personalidades tienen sentidos internos que son atributos de la conciencia y por medio de estos sentidos internos se mantienen comunicaciones de las que el ser consciente normal conoce poco. Parte de mi propósito es hacer que algunas de estas comunicaciones se conozcan.
El alma o entidad no es el ser que lee estas palabras. Tu entorno no es simplemente el mundo que te rodea, tal como lo conoces, sino que consiste también de los entornos de vidas pasadas, sobre las cuales no estás ahora enfocado. Tu entorno real está conformado por tus pensamientos y emociones, puesto que de ellos tú formas no solo esta realidad, sino cada realidad en la que participas.
Tu entorno real es inocente del espacio y el tiempo, tal como los conoces. En tu entorno real no tienes necesidad de palabras, ya que la comunicación es instantánea. En tu entorno real, tú formas el mundo físico que conoces.
Los sentidos internos te permiten percibir la realidad que es independiente de la forma física.
Voy a pedirte que momentáneamente olvides tus roles en los dramas y ensayes este simple ejercicio:
Pretende que estás en un escenario iluminado, siendo el escenario el cuarto en el cual estás sentado ahora. Cierra los ojos y pretende que las luces se han apagado, el escenario ha desaparecido y tú estás solo. Todo está oscuro. Estás tranquilo. Imagina tan vividamente como puedas la existencia de sentidos internos. Por ahora, pretende que ellos corresponden a tus sentidos físicos. Quita de tu mente todos los pensamientos y preocupaciones. Sé receptivo. Escucha muy suavemente, no los sonidos físicos, sino los sonidos que llegan por medio de los sentidos internos. Pueden empezar a aparecer imágenes. Acéptalas como visiones tan válidas como las que ves físicamente. Pretende que existe un mundo interior que será revelado en la medida en que aprendas a percibir con estos sentidos internos.
Pretende que has sido ciego para este mundo toda tu vida y que ahora estás obteniendo una visión dentro de él. No juzgues la totalidad del mundo interior por las imágenes desordenadas que puedas percibir al principio, o por los sonidos que puedas oír primero, ya que todavía estarás utilizando tus sentidos internos muy imperfectamente.
Puedes hacer este ejercicio durante unos pocos momentos antes de dormir, o descansando. Puedes también hacerlo aun en medio de una tarea ordinaria que no demande toda tu atención.
Estarás simplemente aprendiendo a enfocarte en una nueva dimensión de conciencia, tomando instantáneas rápidas en un entorno extraño. Recuerda que solamente estarás percibiendo pedacitos. Acéptalos simplemente, pero no intentes hacer juicios o interpretaciones generales en esta etapa. Diez minutos al día para empezar es más que suficiente.

viernes, 3 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 18

Estas “piezas periódicas”, por encima de todo, tienen un propósito particular. Por la misma naturaleza de la conciencia, ella busca materializarse en tantas dimensiones como sea posible para crear desde sí misma nuevos niveles de entendimiento y nuevas ramas. Al hacerlo así, crea toda la realidad. Por consiguiente, la realidad está siempre en un estado de “llegar a ser”. Los pensamientos que tú piensas, por ejemplo, en tu papel de actor, aun son totalmente únicos y conducen a nueva creatividad. Ciertos aspectos de tu propia conciencia no podrían cumplirse de otra manera.
Cuando piensas en la reencarnación, supones una serie de progresiones. En lugar de esto, las diferentes vidas surgen de lo que es tu ser interior. Ellas no te son impuestas por alguna agencia exterior. Ellas son un desarrollo material, en la medida en que tu conciencia se abre y se expresa en tantas formas como sea posible. No está restringida a toda una vida tridimensional, ni está restringida a la sola experiencia tridimensional.
Entonces tu conciencia toma muchas formas y estas formas no necesitan ser más semejantes de lo que una oruga es a una mariposa. El alma o la entidad tienen completa libertad de expresión. Cambia su forma para adaptarse a su expresión, forma entornos como escenarios y forma mundos para que se adapten a sus propósitos. Cada escenario produce nuevos desarrollos.
El alma o entidad es una energía espiritual altamente individualizada. Forma el cuerpo, cualquiera que sea el que tienes ahora, y es la fuerza motriz detrás de tu supervivencia física, ya que de ella derivas tu vitalidad. La conciencia nunca puede estar inmóvil, sino que siempre busca nueva creatividad.
El alma o entidad dota a la realidad tridimensional y al ser tridimensional con sus propias propiedades. Las habilidades de la entidad se encuentran dentro del ser tridimensional. El ser tridimensional, el actor, tiene acceso a esta información y a estos potenciales. Aprendiendo a utilizar estos potenciales, aprendiendo a redescubrir su relación con la entidad, el ser tridimensional eleva aun más el nivel de realización, de comprensión y de creatividad. El ser tridimensional se convierte en más de lo que conoce.
No solamente la entidad es fortalecida, sino que partes de ella, habiendo sido realizadas en la experiencia tridimensional, ahora le suman a la misma calidad y naturaleza de esa existencia. Sin esta creatividad, la vida planetaria, en tus términos, seria siempre estéril. El alma o entidad le da el aliento al cuerpo y al ser tridimensional dentro de él. Entonces el ser tridimensional sigue su propósito de abrir nuevas áreas de creatividad.
Las entidades o almas, en otras palabras, envían partes de sí mismas a abrir nuevas avenidas de realidad que no existirían de otra manera. Los seres tridimensionales, existiendo en estas realidades, deben enfocar ahí su atención completamente. Una comprensión interna les da la fuente de energía y fortaleza. No obstante, deben llegar a entender sus papeles como actores y, “finalmente”, desde sus papeles y por medio de otro acto de comprensión, deben regresar a la entidad.
Hay quienes aparecen en estos dramas completamente conscientes. Estas personalidades voluntariamente asumen roles, sabiendo que son roles, con el fin de conducir a otros hacia la realización y desarrollo necesarios. Ellos conducen los actores a ver más allá de los seres y escenarios que han creado. Estas personalidades, desde otros niveles de existencia, supervisan el drama, por así decirlo, y aparecen entre los actores. Su propósito es abrir puertas psicológicas dentro de los seres tridimensionales que liberarán al ser tridimensional para nuevos desarrollos en otro sistema de realidad.
Tú estás aprendiendo a ser cocreador. Estás aprendiendo a ser un dios, tal como ahora entiendes el término. Estás aprendiendo responsabilidad – la responsabilidad de una conciencia individualizada. Estás aprendiendo a manejar la energía que tú mismo eres, para propósitos creativos.
Estarás ligado a aquellos que amas y a aquellos que odias, aunque aprenderás a liberar, perder y disipar el odio. Aprenderás aun a utilizar el odio creativamente, a convertirlo a fines superiores y a transformarlo finalmente en amor.
Los escenarios en tu entorno físico, la a veces amorosa parafernalia, los aspectos físicos de la vida, tal como la conoces, son todos camuflajes, y por eso llamo camuflaje a tu realidad física. Sin embargo, estos camuflajes están compuestos de la vitalidad del universo. Las rocas, las piedras, las montañas, la tierra, son camuflajes vivos, redes psíquicas entrelazadas formadas por conciencias minúsculas que no puedes percibir como tales. Los átomos y moléculas dentro de ellas tienen su propia conciencia, de igual manera como la tienen los átomos y moléculas de tu cuerpo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

El Mensaje del Maestro 17

El actor en estos dramas tiene otras fuentes de información distintas a aquellas que le son dadas dentro de los confines de la producción. Cada actor sabe esto instintivamente. Hay períodos establecidos y permitidos dentro del drama mismo en los que cada actor se retira con el fin de refrescarse. En estos períodos, es informado por medio de los sentidos internos de sus otros roles, dándose cuenta que él es mucho más que el ser que aparece en determinado drama.
En estos periodos comprende que él tiene su parte en la redacción del drama y que está libre de aquellas asunciones que lo atan, mientras está activamente preocupado con las actividades del drama. Estos períodos coinciden con tus estados y condiciones del sueño. No obstante, también hay otras veces en las que cada actor ve muy claramente que está rodeado de los elementos de la escena y en las que su visión súbitamente penetra en la realidad aparente de la producción.
Esto no quiere decir que el drama no sea real, o que no se deba tomar seriamente. Significa que está actuando en un rol, un rol muy importante. Cada actor por si mismo debe darse cuenta de la naturaleza de la producción y de su parte en ella. El mismo debe actualizarse por fuera de los confines tridimensionales del escenario del drama.
Existe una gran cooperación detrás de estas producciones trascendentales y, actuando en su rol, cada actor primero se actualiza él mismo dentro de la realidad tridimensional. El ser multidimensional no puede actuar dentro de la realidad tridimensional hasta que materialice una parte de sí mismo dentro de ella.
Dentro de esta realidad, ella trae consigo todo tipo de creatividad y desarrollo, que no podrían aparecer de otra manera. Debe entonces él mismo tratar de propulsarse desde su sistema, por medio de otra actuación, otra actualización de parte de sí mismo, que es tridimensional.
Durante su existencia tridimensional ha ayudado a otros de la única manera como pueden ser ayudados y él mismo se ha beneficiado y desarrollado de la única manera posible.
El significado del drama está dentro de ti. Solo es la parte consciente de ti la que actúa tan bien y la que está enfocada tan seguramente dentro de los elementos de la producción.
El propósito de una determinada vida está disponible para ti, y el conocimiento esta bajo la superficie del ser consciente que conoces. Todo tipo de indicios y pistas están disponibles. Tienes el conocimiento de tu personalidad multidimensional total en la punta de los dedos. Cuando te das cuenta de esto, este conocimiento te permite resolver los problemas, o afrontar los desafíos que tu mismo has establecido, de una manera más rápida. También abres nuevas áreas de creatividad con las que todo el drama de la producción puede enriquecerse.
Hasta el punto en que permitas que tus intuiciones y el conocimiento del ser multidimensional fluyan a través de tu ser consciente, hasta ese punto, no solo ejecutarás tu papel en el drama más efectivamente, sino que también agregarás nueva energía, visión y creatividad a la dimensión total.
Te parece que eres la única parte consciente de ti mismo, porque te has identificado con el actor en esta producción en particular. Las otras partes de tu personalidad multidimensional, en estos otros dramas reencarnacionales, también son conscientes. Y por lo que eres una conciencia multidimensional, “tú” también eres consciente en otras realidades además de estas.
Tu personalidad multidimensional, tu identidad verdadera, el tú real, es consciente de sí mismo, como sí mismo, en cualquiera de estos roles.