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domingo, 8 de julio de 2007

Buenos Propósitos

Pensemos que hoy es el primer día del resto de nuestra vida y pongamos en práctica algunos propósitos y resoluciones que la cambiarán, para bien.

Me aprobaré a mí mismo, mis características, mis habilidades, mis gustos y disgustos, mis inclinaciones, dándome cuenta de que ellas constituyen mi individualidad única. Se me han dado por alguna razón.
Apruebo y me regocijo por mis logros y seré tan riguroso en enumerarlos y recordarlos como también lo seré en recordar y enumerar mis fracasos.
Recordaré la estructura creativa de la existencia en la cual tengo mi ser. Recordaré que la dimensión espiritual, a la cual realmente pertenezco, es la fuente de posibilidades, potenciales y milagros y que las puertas para una existencia creativa siempre están abiertas.
Comprenderé que el futuro es probabilidad. En términos de la existencia ordinaria, no existe nada allí ahora. Es territorio virgen que voy a sembrar con mis sentimientos y pensamientos presentes. Lo que sembraré serán logros y éxitos y recordaré que nada puede existir en el futuro que yo no quiera encontrar allá.

sábado, 7 de julio de 2007

Ejercicio para la Meditación

Pretenda que está en un sitio iluminado, que bien puede ser el cuarto en donde está sentado. Cierre los ojos y pretenda que la iluminación se ha ido, que todo lo que había a su alrededor desapareció y que está solo.
Todo está oscuro. Esté tranquilo. Imagine, tan vívidamente como sea posible, la existencia de sentidos internos. Por ahora, pretenda que ellos corresponden a sus sentidos físicos. Saque de su mente todos los pensamientos y preocupaciones. Sea receptivo. Sutilmente escuche, no los sonidos físicos, sino los sonidos que le llegan de sus sentidos internos.
Pueden empezar a aparecer imágenes. Acéptelas como si provinieran de sus sentidos físicos. Pretenda que existe un mundo interior, que se le revelará en la medida que aprenda a percibir con estos sentidos internos.
Pretenda que ha estado ciego para este mundo interior toda su vida y que lentamente está empezando a ver en medio de él. No lo juzgue por las imágenes sin sentido que percibirá al principio, o por los sonidos que oirá inicialmente, ya que estará utilizando sus sentidos internos de manera imperfecta.
Haga este ejercicio simple por unos momentos antes de dormir o descansar. Puede también hacerlo en el transcurso de un día ordinario, cuando ejecuta una tarea que no le demanda toda su atención.
Estará simplemente aprendiendo a enfocarse en una nueva dimensión, obteniendo imágenes muy rápidas de un entorno extraño. Debe recordar que estará percibiendo solo imágenes muy sutiles y rápidas. Simplemente acéptelas, sin intentar juzgarlas o interpretarlas en este momento.
Diez minutos diarios son suficientes.

viernes, 6 de julio de 2007

Actividades de los Voceros

En líneas generales, quién llega a ser un Vocero, siempre será Vocero, según nuestros términos. En algunas encarnaciones, las habilidades correspondientes las usará tan poderosamente, que todos los otros aspectos de su personalidad permanecerán desapercibidos. En otras oportunidades, las habilidades se usarán tímidamente. Todos los Voceros tienen la capacidad de proyectar sus pensamientos y sentimientos de una manera muy vívida. Se pueden mover de la realidad interna a la externa con facilidad. Saben como usar el simbolismo. En el nivel inconsciente, son altamente creativos, pues constantemente forman estructuras psíquicas por debajo de la conciencia normal, que pueden ser utilizadas por ellos mismos y por otros en los estados de trance y de sueño. A menudo se aparecen a otros en el sueño y les enseñan a manipular en la realidad interna. Forman imágenes con las cuales el soñador se familiariza, que le sirven como puentes o salidas hacia otro tipo de conciencias diferentes a las nuestras.
Los Voceros fueron quienes originaron simbolismos como los dioses del Olimpo y el cruce del Río Stys. Los simbolismos y las estructuras de la religión deben existir no solo en el mundo físico sino también en el inconsciente. Los Voceros desarrollan sus actividades tanto en el estado de sueño como cuando están despiertos. Gran parte de la información pertinente es memorizada durante el sueño y transmitida de la misma manera. La información se ilustra con eventos ocurridos en el sueño y eventos ocurridos en viajes a otras realidades.
Las imágenes convencionales del Dios Cristiano y de los santos las pueden utilizar los Voceros vívidamente. La religión de los egipcios se basó principalmente en las enseñanzas de los Voceros. Sin embargo, cuando se transmitieron a la gente, se presentaron distorsiones que determinaron su posterior decaimiento.
A través de los años los Voceros les han enseñado a las personas en estado de sueño a manipular en ese y en otros entornos. Les han enseñado a traer esa información a la conciencia normal, de manera que pueda ser utilizada por la personalidad en su realidad física. Algunas personas logran recordar estas actividades del sueño, pero las pueden interpretar mal, de acuerdo con sus creencias.
Un Vocero, en el estado de sueño, puede acudir en ayuda de un individuo que está teniendo dificultades en una realidad interna, en el estado de sueño. Esto es lo que ha dado base para la idea de los Ángeles Guardianes. Un buen Vocero es efectivo en todas las realidades, ya que está en capacidad de crear estructuras dentro de la realidad física y dentro de las otras realidades internas no físicas. Muchos artistas, poetas y músicos son Voceros. Se encargan de traducir una realidad en los términos de otra y forman estructuras psíquicas que pueden ser percibidas por más de una realidad.
Los Voceros nos ayudan en la formación de los sueños, que son en realidad producciones artísticas multidimensionales, es decir, sueños que existen en más de una realidad.
La misión de los Voceros es ayudarnos a entender esta existencia multidimensional y traerla a nuestra atención consciente. Solo cuando sintamos o percibamos intuitivamente las profundidades de nuestra experiencia, estaremos en capacidad de tener una idea de la naturaleza de Dios o Todo lo que Existe. Cuando conozcamos mejor la manera como nuestra conciencia opera en la vida física, podremos observar como ella manipula en otras menos familiares. Las realidades probables son solamente probables porque no somos conscientes de ellas.

miércoles, 4 de julio de 2007

Los Voceros

Los métodos secretos detrás de todas las religiones tenían el propósito de conducir al hombre al reino de comprensión que existe más allá de los símbolos y las historias. Llevarlo a una comprensión íntima de las realidades dentro y fuera del mundo físico. Existen manuscritos aún no descubiertos, procedentes de monasterios especialmente españoles, que hablan de grupos encubiertos dentro de las órdenes religiosas que mantuvieron vivos estos secretos, mientras otros monjes se dedicaban a copiar viejos manuscritos en latín.
También existieron tribus en África y Australia que nunca aprendieron a escribir y que conocían estos secretos. Aparecieron hombres llamados Voceros que los memorizaron y los expandieron hacia Europa, inclusive a los territorios nórdicos, antes de la época de Cristo. El mundo estaba mucho más maduro para el advenimiento del cristianismo de lo que se supone, por la labor de estos grupos. Las ideas ya se habían sembrado en Europa.
Algunos conceptos importantes se perdieron. Las enseñanzas de los Voceros hacían énfasis en métodos prácticos de la vida. Reglas que se podían entender, pero las razones que las sustentaron fueron olvidadas.
Los Druidas obtuvieron buena parte de sus conceptos de los Voceros. También lo hicieron los Egipcios. Los Voceros aparecieron mucho antes que cualquiera de las religiones que conocemos y su religión surgió espontáneamente en muchas áreas, extendiéndose desde el corazón de África y Australia. Existió un grupo separado en el área en donde más tarde habitaron los Aztecas.
Algunos grupos de los Voceros perduraron a través de varios siglos. Como habían sido muy bien entrenados, los mensajes conservaron su autenticidad. Creían que no era conveniente escribir estos mensajes. Utilizaban símbolos naturales de la tierra y entendían claramente las razones que los sustentaban. Existieron como líderes en la Edad de Piedra y sus habilidades les ayudaron a los hombres de las cavernas a sobrevivir. Como no había comunicación física entre los distintos grupos de Voceros, algunos no sabían de la existencia de otros. Sus mensajes eran puros y sin distorsiones y muchos de quienes los escucharon los convirtieron en cuentos y parábolas. Gran parte de las escrituras Judías contienen vestigios de los mensajes de los Voceros, pero con algunas distorsiones.
Este conocimiento interior siempre ha estado disponible, pero debe manifestarse en la realidad física. Los Voceros fueron los primeros en hacerlo conocer. En ocasiones, solo uno o dos Voceros estuvieron vivos en varios siglos. Otras veces, hubo muchos. Ellos sabían que el mundo surgía de su realidad interior y así lo expresaron. Sabían que los objetos aparentemente sólidos que los rodeaban estaban formados por conciencias minúsculas. Sabían que con su propia creatividad convertían las ideas en materia y que esta tenía conciencia y estaba viva. Sabían de la íntima y natural conexión entre ellos y su entorno y que lo podían alterar con sus propias acciones.

martes, 3 de julio de 2007

El Bien y el Mal - Simbolismos Religiosos

El desarrollo y progreso del alma generalmente se expresa en términos de dirección. Progresar se supone que es ascender. El dogma cristiano habla de la ascensión de Cristo, indicando un ascenso vertical hacia el cielo. Por otra parte, el horror del castigo religioso, el infierno, se sitúa en el fondo de todas las cosas.
Pensamos que el desarrollo tiene una sola línea de dirección. La idea de evolución, en su significado popular, promulgó la teoría según la cual, en una progresión gradual y dirección única, el hombre surgió del simio.
El mensaje relacionado con la realidad interna se promulgó en términos que el hombre de la época de Cristo pudiera comprender. El desarrollo se manifiesta en todas las direcciones. El alma no asciende una serie de escalones, cada uno representando un punto de desarrollo nuevo y más alto. El alma permanece al centro de sí misma, explorando y extendiendo sus capacidades en todas las direcciones a la vez. El sistema probable de realidad nos muestra la verdadera naturaleza del alma y nos lleva a cambiar las ideas religiosas corrientes. La naturaleza del bien y el mal es un punto muy importante.
Expresémoslo de la manera más simple posible, aunque difícil de entender en la actualidad: el mal no existe. Obviamente estamos enfrentando permanentemente los que parecen ser efectos malos. Se ha dicho que si hay un dios, debe haber un demonio, y que si existe el bien, también existirá el mal. Es como decir que si una manzana tiene una parte superior, también debe tener una inferior, sin comprender el hecho de que ambas son parte de la manzana.
Regresemos a los hechos fundamentales: Nosotros mismos creamos la realidad con nuestros pensamientos, sentimientos y actos mentales. Algunos de los anteriores son materializados físicamente y otros en sistemas probables. Se nos presenta una serie infinita de opciones, algunas favorables y otras no favorables. Debemos comprender que cada acto mental corresponde a una realidad por la cual somos responsables. Esa es la razón por la cual estamos en este sistema de realidad. Mientras creamos que existe un demonio, crearemos uno, lo suficientemente real para nosotros. Como este demonio ha recibido la energía de todos los que creen en él, tendrá cierto tipo de conciencia propia, pero no tendrá poder ni realidad para quienes no creen en él, ya que no le dan energía con su creencia. En otras palabras, es una alucinación. Como lo anotábamos anteriormente, quienes creen en un infierno y piensan que deben estar en él por sus creencias, lo van a experimentar realmente, aunque no en términos de eternidad. El alma no es ignorante por siempre.
Quienes tienen estas creencias, no tienen la confianza necesaria en la naturaleza de su conciencia y de su alma, porque no se concentran en el poder del bien sino en el poder del mal, y con temor. La alucinación se crea por la creencia y el temor. La idea del demonio no es más que la proyección masiva de ciertos temores producida por mucha gente.
Algunas religiones antiguas entendieron la naturaleza alucinante del demonio. En la época de los egipcios, estas ideas prevalecieron, especialmente entre las masas. En ese tiempo, les quedaba muy difícil entender el concepto de dios sin el concepto del demonio.
Las tormentas son eventos naturales muy creativos, aunque también pueden causar destrucción. El hombre solamente veía la destrucción. Algunos comprendían intuitivamente que sus efectos eran creativos, a pesar de las apariencias, pero difícilmente podían convencer a los demás.
El contraste entre la luz y la oscuridad presenta el mismo cuadro. El bien era visto como la luz, ya que el hombre se sentía más seguro en el día. En consecuencia, al mal se le asignaba la noche.
No existen demonios esperando para llevarnos al infierno, a no ser que nosotros mismos los creemos, en cuyo caso el poder reside en nosotros y no en el supuesto demonio.

lunes, 2 de julio de 2007

Probabilidades y Seres Probables

Las probabilidades son una parte siempre presente en nuestro entorno psicológico. Existimos en medio de un sistema de realidad probable y no es algo que esté separado de nosotros. Ocasionalmente, nos preguntamos que hubiera pasado al tomar decisiones distintas a las que tomamos. Si hubiéramos escogido diferente pareja, o diferente lugar para vivir, o si hubiéramos enviado una carta importante, que al fin no mandamos.
Con solo hacernos estas sencillas preguntas, estamos entrando en el campo de las probabilidades. Existen conexiones muy profundas con las personas con quienes nos hemos relacionado y con las involucradas en las decisiones más importantes. Son interconexiones psicológicas las que nos unen a esas personas, aunque se presentan por debajo del nivel consciente y en forma telepática.
El progreso de una conciencia está en gran medida determinado por el conocimiento de todas las otras materializaciones de su identidad. Todos los seres probables deberían conocerse y darse cuenta de que corresponden a las varias manifestaciones de su Entidad.
Los seres probables no están perdidos, enterrados o negados en la Entidad, sin su libre albedrío, sin su propia determinación y perdida su individualidad. Tienen total libertad para manifestar todos los desarrollos y acciones probables, tanto en nuestra realidad como en otras que no conocemos conscientemente.
En cada momento, estamos posicionados en el centro de una red cósmica de probabilidades, que se afectará por el más ligero acto mental o emocional. Nuestros pensamientos y emociones se proyectarán, no solo en todas las direcciones físicas que conocemos, sino en direcciones invisibles para nosotros, que aún no comprendemos. También somos receptores de esos mismos signos, provenientes de otras probabilidades conectadas con la nuestra. De ellos escogemos cuales acciones probables queremos hacer reales o físicas en nuestro sistema.
Somos el origen de ideas y los receptores de ideas, pero no estamos obligados a realizar actos probables que nos llegan de otros seres probables. Existe una atracción natural entre nosotros y nuestros seres probables y conexiones electromagnéticas relacionadas con propulsiones simultáneas de energía. Lo anterior significa energía que aparece simultáneamente para nosotros y nuestros seres probables en otras realidades. Son conexiones psíquicas de unidad y simpatía que se presentan en el estado del sueño. En este estado, con las funciones del ego un tanto aquietadas, se presentan las comunicaciones entre las distintas porciones de la Entidad.
En el sueño podemos tener vistazos de las rutas probables que hemos podido tomar. Podemos pensar que son fantasías, pero realmente estamos percibiendo una imagen legítima de eventos que ocurrieron en otro sistema de probabilidad.
Un evento puede ser realizado por más de un ser probable. Tenemos más semejanzas con unos seres probables que con otros. Como las conexiones entre todos ellos existen, estamos en capacidad de utilizar las habilidades y conocimientos de estos otros seres probables.
Cuando ya somos conscientes de que existen estos sistemas probables, podemos aprender a estar alertas sobre lo que llamaremos “impulsos benignos”. Estos impulsos pueden estar desconectados de nuestros intereses y actividades corrientes. Por esto, nos parecerán extraños. Por ejemplo, podemos no tener ni idea de música y una tarde cualquiera, en medio de actividades comunes, sentir el impulso de comprar un violín.
Este impulso puede ser indicio de que uno de nuestros seres probables tiene dotes de violinista. No quiere decir que vamos a salir a comprar de inmediato un violín, pero podemos en cambio interesarnos en él, en conciertos de violín, etc. Cuando este impulso realmente se origina en un ser probable, nos será mucho más fácil aprender a tocarlo.
Los seres probables existen no solo en el futuro sino en el pasado. Es por esto que es inconveniente ponernos a pensar en los aspectos negativos y poco placenteros del pasado, porque un ser probable puede estar aún involucrado en ese pasado, creando probabilidades inconvenientes para nosotros en el presente. De igual manera, ponernos a pensar en enfermedades y desastres es mala política, pues también estamos creando redes de probabilidades que no van a ocurrir necesariamente.
Teóricamente, estamos en capacidad de cambiar nuestro propio pasado, tal como lo conocimos. El tiempo no es algo tan apartado de nosotros, como no lo son las probabilidades. El pasado existió en muchísimas formas y todo lo que percibimos fue un pasado probable. Cambiando este pasado en nuestra mente, ahora, en el presente, no solo cambiamos su naturaleza sino sus efectos, y no solo sobre nosotros sino sobre otras personas.
Recordemos un evento particular del pasado, que nos desagradó profundamente. Imaginemos que desaparecemos ese evento y lo reemplazamos por otro mucho más benéfico. Al utilizar la imaginación, debemos hacerlo muy vívidamente y en repetidas oportunidades. El evento que escogimos, automáticamente, se convertirá en un evento probable, que en realidad sucedió, pero no es el evento que escogimos para percibir en un determinado pasado probable. Telepáticamente, si el proceso se hace correctamente, nuestra idea afectará a todas las personas involucradas con el evento original. Ellas, sin embargo, pueden aceptar o rechazar nuestra versión.
Es necesario recordar que muchos eventos no percibidos físicamente o experimentados, tienen validez. En el futuro existe una cantidad ilimitada de eventos probables y, en este momento, estamos preparando su estructura con nuestros pensamientos y sentimientos. De esos futuros probables estaremos escogiendo los eventos físicos que se convertirán en nuestra experiencia.

domingo, 1 de julio de 2007

Sistemas Probables

En cualquier momento de nuestra vida diaria tenemos multitud de opciones en las acciones a ejecutar, algunas triviales y otras importantes. Podemos estornudar o no, toser o no, caminar hasta la ventana o hasta la puerta, rascarnos el codo, salvar un niño que se está ahogando, aprender una lección, suicidarnos, hacerle daño a alguien, poner la otra mejilla.
Nos parece que la realidad se compone de aquellas acciones que escogemos tomar. Las que no escogemos, las ignoramos. La ruta que no tomamos, nos parece algo que ya no ocurrió. Sin embargo, todo pensamiento tiene una realización y toda probabilidad es explorada. La realidad física se construye con lo que parecen ser una serie de actos. Ya que este es el criterio con que consideramos la realidad, los actos que no ejecutamos escapan a nuestra percepción, discreción y juicio.
Veamos un ejemplo. Estamos leyendo un libro cuando el teléfono suena. Un amigo quiere que nos encontremos con él a las cinco de la tarde. Por un momento, consideramos la propuesta y en nuestra mente nos imaginamos (A) diciéndole que no y quedándonos en casa, (B) diciéndole que no, pero nos vamos para otra parte, (C) diciéndole sí, aceptando la cita. Todas estas opciones, o posibles acciones, tienen una realidad en ese punto. Todas se pueden realizar en términos físicos. Antes de tomar la decisión, cada una de estas tres acciones probables era igualmente válida. Escogimos una y por nuestra decisión, convertimos una de las tres en un evento real. Este evento lo aceptamos debidamente, como parte de una serie de asuntos que componen nuestra existencia normal.
Sin embargo, las otras probables acciones, tienen tanta validez como si hubieran ocurrido, aunque no las escogimos para realizarlas físicamente. Esas acciones se llevan a cabo tan efectivamente como la que escogimos y aceptamos. Si se presentó una fuerte carga emocional en una de las acciones probables que rechazamos, podrá tener aún una mayor validez que la acción que escogimos. Todas las acciones son inicialmente actos mentales. Esta es la naturaleza de la realidad. Vamos a repetirlo enfáticamente: Esta es la naturaleza de la realidad. Todos los actos mentales son válidos, existen y no se pueden negar.
Cuando no aceptamos los actos mentales como eventos físicos, no percibimos su fortaleza y durabilidad. La carencia de nuestra percepción no destruye su validez. Por ejemplo, si alguien quiso ser médico y ahora tiene una profesión distinta, en alguna realidad probable es médico. Si tenemos ciertas habilidades que no estamos usando aquí, se estarán usando en alguna otra parte. Todas estas ideas nos parecerán imposibles, por nuestra propensión al pensamiento serial y actitudes tridimensionales.
Todos estos hechos no niegan la validez del alma, sino que la afirman inmensamente. El alma se puede describir como un acto infinito y multidimensional, en el cual toda probabilidad se realiza en alguna parte, creando para sí dimensiones infinitas para su realización.
En nuestra actual existencia, al intelecto tridimensional le queda muy difícil aceptar estas ideas. Significa que tenemos seres probables que son una parte de nuestra alma total o Entidad. No tenemos contacto con ellos, solamente porque nos enfocamos exclusivamente en los eventos físicos y los aceptamos como único criterio de la realidad.
De la misma manera como existen seres probables, tenemos tierras probables, todas tomando rutas distintas a las que hemos adoptado